enero 09, 2023

Síntesis y conclusiones del Círculo de Lectura Nº 165

 Síntesis y conclusiones del Círculo de Lectura Nº 165

“Un obrero llamado Gabo”

Se trata de un texto corto y a modo de cuento, tomado del archivo de Juventud Rebelde, escrito por Senel Paz, escritor y guionista de cine cubano y autor de obras de teatro, cuentos y novelas. Cuenta acerca de sus experiencias y anécdotas con Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura, relacionadas con el cine y con la Escuela Internacional de Cine y Televisión o EICTV, que es una escuela de medios audiovisuales situada en San Antonio de Los Baños, Cuba, cuya creación en el año 1986 fue idea del escritor Gabriel García Márquez con el respaldo de Fidel Castro. Relata su participación en el taller “Cómo escribir un cuento”, o una historia para el cine, y del entusiasmo que “Gabo” transmitía para su realización. Mantenía un cordial y estrecho vínculo con los que asistían a sus clases, donde su vinculación era como si fuera uno más en el aula. Todos lo querían mucho, lo respetaban y se maravillaban de las enseñanzas que impartía con un “sentido del deber del obrero”, dejando de lado su investidura mundialmente famosa, como Premio Nobel  de Literatura.

Durante el posterior debate coincidimos que este texto a modo de cuento o relato, nos acerca a la personalidad del gran escritor colombiano Gabriel García Márquez y que fuera escrito en un momento difícil de su vida con alguna complicación en su estado de salud. Se destaca su compromiso en la tarea de docente, que la asumía con mucha responsabilidad y dedicación, así como lo define el autor Senel Paz al titularlo “un obrero llamado Gabo”. Ésta Escuela Internacional de Cine y Televisión, que fuera creada en Cuba en el año 1986, tiene el noble objetivo de formar profesionales de la producción cinematográfica con un carácter latinoamericanista, con el objetivo de salir de la influencia cultural y alienante de las tan difundidas producciones de Hollywood. Es el caso de la guionista boliviana Verónica Córdova, quien estudió en dicha Escuela en Cuba, doctorándose luego en la especialidad de Teoría del Cine en la Universidad de Bergen, Noruega. Fue ella quien dirigió y produjo la serie documental en doce capítulos “Noviembre Rojo” donde muestra cómo se desarrolló el golpe de Estado contra el presidente Evo Morales en Bolivia en el año 2019.

Finalmente hemos acordado abordar en el próximo Círculo de Lectura un texto del ensayista e investigador cubano, Enrique Ubieta Gómez, titulado “Compromisos”

Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, 07 de enero de 2023

enero 04, 2023

Círculo de Lectura # 165 – Enero de 2023

 Círculo de Lectura # 165 – Enero de 2023

“Un obrero llamado Gabo”

Autor: Senel Paz, escritor y guionista de cine cubano - Tomado del archivo de Juventud Rebelde y que fuera publicado el 28 marzo 2020.

Mis experiencias con Gabriel García Márquez (Gabo) están relacionadas fundamentalmente con el cine; y dentro de este, con la Escuela Internacional de San Antonio de los Baños*; y en esta, con sus talleres “Cómo escribir un cuento” que impartía cada año con el mayor regocijo. Asistí a uno de los cursos inaugurales, a otro de por el medio, y al último. Al primero como alumno. Lo que dijo Gabo en aquel seminario sobre la creación literaria, la libertad del artista y su relación con el lenguaje, me alimentan hasta el día de hoy. Uno no salía de allí con ideas más claras de cómo contar su historia para cine, sino con unas ganas enormes de hacerlo.

La segunda ocasión fui como el pomposo título de «Profesor invitado». Al mediodía lo recogía en su casa cubana del reparto Siboney y nos íbamos en su auto para San Antonio. Aquel extraordinario escritor, Premio Nobel de Literatura, era, al propio tiempo uno de los peores conductores del Boom, el Postboom** y la humanidad.

Llegábamos al aula, nos sentábamos en rueda con los guionistas y empezaba el trabajo: él abría su pico de oro y no alcanzaban las tres horas para escucharlo. Jamás cedía la palabra a su profesor asistente, y yo feliz, hasta un día cuando, sin previo aviso, se pasó del lado de los talleristas y me pidió que narrara todos los pormenores de la escritura del guión de Fresa y chocolate, desde el cuento que le había dado origen a todo el rollo de la adaptación y la relación con el director y los actores. Fue el alumno que más y mejores preguntas hizo.

Como los deberes del profesor invitado incluían actos fuera del programa docente, organicé recorridos por talleres de pintores cubanos jóvenes y por salas de teatro y de conciertos, cualquier cosa menos escritores. Con los pintores y el teatro no siempre acertaba, pero con la música sí, sobre todo si se trataba de boleros, sin importar cuánto alcohol tuviera dentro el intérprete.

De estas visitas salió el proyecto de ilustración de Cien años de soledad a cargo de Roberto Fabelo, sin dudas uno de los más hermosos que se han realizado.

También incluíamos comidas, visitas a los restaurantes privados que comenzaban a surgir en La Habana. Un día almorzábamos en uno de estos restaurantes, ubicado en un noveno piso, con el mar por todas las ventanas, cuando entró al comedor la cocinera y dueña de la casa con un teléfono inalámbrico del tamaño de un ladrillo y voceó para todo el salón: ¿Alguien aquí se llama Gabriel García Márquez? Gabo se puso de pie y la señora dijo, extendiéndole el teléfono: «Lo llama el Comandante».

Nuestro último encuentro fue en el último taller. Gabo me llamó y me dijo que David Trueba y yo habíamos sido los «asesores» que más le habían gustado y ayudado en sus clases. No lo dijo por escrito, pero sonaba creíble. Sin embargo, pienso que esta vez la idea de que yo lo acompañara fue de Mercedes Barcha y Alquimia Peña, la directora de la Fundación del Nuevo Cine y amiga de la familia.

El taller duraría una semana y los guionistas ya estaban en La Habana. Mercedes me lo entregaba en el portal de la casa y yo estaba con él seis o siete horas, hasta que se lo devolvía en la propia casa o donde ella me dijera.

No estaba bien Gabo en aquellos días, pero empecinado hasta el infinito en impartir el taller que tanto amaba. No quería renunciar a esa felicidad y quizá tampoco reconocer que no lo podría seguir llevando y que este sería el último.

Yo recordaba su entusiasmo con los anteriores, la alegría casi infantil con que marchaba a la escuela y su euforia durante el trayecto en el que repasábamos las historias. Llegaba a la escuela exultante, vestido de blanco de pies a cabeza, y se dirigía al aula casi dando saltos y quienes se agolpaban a los lados de la acera para verle pasar podían pedirle autógrafos y fotos y entregarle regalos, invitaciones, novelas inéditas y hasta cartas para Fidel con denuncias sobre esto o lo otro.

Las clases no decaían un segundo porque no solo se alimentaban de su saber sino también de su exaltación. Era feliz en cada sesión, rodeado de muchachas y muchachos que terminaban por tratarlo como a uno más y le discutían hasta con los dientes cada trozo del argumento y de los personajes y a veces lo arrinconaban y le ganaban.

Yo conocía su técnica y veía que por esta vez no era capaz de ser el García Márquez de los anteriores seminarios, que no brotaba la maravilla. Él también sabía que esto estaba sucediendo y sufría. De cada sesión salía confuso y sombrío. Le costaba inspirarse, retener las historias y los nombres de los participantes. Mercedes notó que algo andaba mal y me pidió que me implicara aún más en el taller, pero esto no era posible porque la gente había hecho un largo viaje y había pagado el curso para tener un encuentro con él, no conmigo.

Nadie hacía reclamos, todos se portaron maravillosos, mantenían una actitud de respeto y empezaban a conformarse con estar junto a él un rato y llevarse a casa una foto y el diploma con su firma. En los viajes de ida y vuelta se mantenía callado, o me comentaba, apretándome la rodilla con la mano, cómo y dónde a Fidel y a él se les había ocurrido crear la Escuela de Cine de San Antonio, y cómo Fidel descubrió el sitio justo para alojarla y vino a decírselo, y dónde había ocurrido todo esto. Me lo contó una y otra vez, como si ya no lo hubiera hecho.

Cada día estaba más nervioso y preocupado, dormía mal y empezó a ponerse de mal humor y a protestar un poco por casi todo, lo que no había ocurrido jamás. Así hasta el día jueves. El día jueves llegó al aula y dio la charla más maravillosa y lúcida de cuantas tuve ocasión de escucharle. Armó y desarmó las historias a su antojo, contestó todas las preguntas, hizo muchas y sabias observaciones, con abundancia de citas de novelas y películas, y regaló tres o cuatro secretos que no le había escuchado antes. Aquella clase, en rigor la única del taller, no tenía equivalente en oro y satisfacía por completo las expectativas de todos. Nos dejó hechizados. Pero nadie más feliz que el maestro. En el coche me dijo con falsa modestia: «Hoy la clase estuvo mejor». «Estuvo perfecta», dije yo sin mentir, «la mejor de todas en la historia del taller».

Me miró fijo a los ojos para evaluar si le estaba tomando el pelo, pero quedó convencido de que aquello era cierto. «¿Sabes por qué resultó?», peguntó. Se respondió a sí mismo ante mi silencio. «Porque no había hecho los deberes y sabía que tenía que hacerlos. La gente no vino por gusto, vino para que yo trabajara y lo hice: hoy me gané el salario». Yo quizá lo miré con más admiración y respeto que nunca, comprendiendo que esta vez no fue su genialidad sino el sentido del deber lo que metió a su memoria en cintura; no había sido el orgullo del escritor Premio Nobel y mundialmente famoso sino el simple sentido del deber del obrero. Tenía una tarea por hacer y la había cumplido. «¿Y tú?», me dijo, «¿qué quieres saber?; te concedo una pregunta, una sola, la que quieras, si la haces rápido». (...) «¿Cómo se les ocurrió a Fidel y a usted fundar la Escuela de cine?», dije. Se echó a reír. Se rió de mí, de sí mismo, de Fidel y de las hijoeputadas de la vida.♦

Notas:

* La Escuela Internacional de Cine y Televisión o EICTV es una escuela de medios audiovisuales situada en San Antonio de Los Baños, Cuba. Está asimismo adscrita a la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano. La creación de la EICTV fue idea del escritor Gabriel García Márquez con el respaldo de Fidel Castro.

** El Posboom es un movimiento literario latinoamericano que tuvo su auge después del “Boom”, caracterizado por su temática política y la innovación en lo técnico.

diciembre 04, 2022

Síntesis y conclusiones del Círculo de Lectura Nº 164

Síntesis y conclusiones del Círculo de Lectura Nº 164

“El código que merecen las familias cubanas”

Este texto escrito por la Dra. Ana María Álvarez Tabío, profesora titular de Derecho de Familia de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, fue tomado de Cubadebate con fecha 15 de agosto de 2022 y se refiere al resultado de la consulta popular acerca del Código de las Familias, como lo establece la Constitución de la República de Cuba proclamada el 10 de abril de 2019. En esencia ésta nueva ley está basada en el valor y principio de la dignidad con respecto a la igualdad de los derechos de la persona. Plantea la organización familiar desde la constitución de un matrimonio y la fundación de una familia de acuerdo a sus propias convicciones, expectativas y gustos, suprimiéndose el requisito de la heterosexualidad. Justifica la presencia de divorcios y acepta las uniones de hecho afectivas, con la posibilidad del uso de técnicas de reproducción asistida. Todo esto bajo un profundo sentido ético y con amplia vocación de pluralidad e inclusión basada fundamentalmente en los afectos, con la finalidad de hacer felices a quienes componen el núcleo familiar. El texto de ésta Ley está dividido básicamente en once títulos y cuatrocientos setenta y cuatro artículos, cuyos principales aspectos están orientados al reforzamiento del afecto y la solidaridad, con un tratamiento especial contra la discriminación y la violencia en el espacio familiar, promoviendo la inclusión social y la comunicación entre sí. Se reconocen además los derechos de las personas adultas, en especial a abuelos y abuelas. Los niños y niñas serán tratados como sujetos de derecho basado en el respeto a su individualidad y a su desarrollo progresivo, potenciando la asunción de sus responsabilidades, y  ejerciendo sus derechos y la exigencia de sus deberes.  Se entiende el parentesco por afinidad en las uniones de hecho, incluyendo a madrastras y a padrastros. Se podrá pactar la distribución de la guarda y cuidados de hijos e hijas, y también pactar el régimen económico del matrimonio y miembros de unión de hecho afectiva, para poder organizar adecuadamente la convivencia. Se refuerza del derecho-deber de la comunicación en todo el grupo familiar. Y fundamentalmente se transita de un sistema de “patria potestad” a un sistema de “responsabilidad paternal” en relación de madres y padres con sus hijos. Se refuerza también el valor económico del trabajo en el hogar, y se reconoce el cuidado de las personas como un derecho. Se asume una mirada de las familias en plural, y con una relación de igualdad e inclusión, potenciando de esta manera la dignidad de las personas. Finalmente, éste texto fue sometido a un proceso de Consulta Popular, donde cerca del 62% de los participantes se manifestaron a favor. Éste Código de las Familias resulta una de las normas más importantes en la vida social de Cuba, ampliando de esta manera los Derechos para las familias de manera democrática, solidaria y responsable.

Durante el posterior debate se comentó acerca del carácter innovador, y por ello también revolucionario, de ésta nueva ley del Código de las Familias cubanas, que fuera propuesta por el Estado cubano y luego analizada y debatida por todo el pueblo, para luego volver a redactarse con las modificaciones y sugerencias acordadas. Está basada en la nueva Constitución cubana que fuera aprobada en el año 2019. También se destacó la importancia de que en Cuba la iglesia no pudo ofrecer resistencia, por no tener injerencia en el Estado. Se resaltó su espíritu integrador y abarcativo a todo el conjunto familiar, un nuevo concepto de familia que propone un cambio cultural teniendo en cuenta entre otros la supresión del requisito de la heterosexualidad y las uniones de hecho afectivas, por lo que se introduce el concepto de la pluralidad de “las familias”. Con respecto a la gestación solidaria se subrayó la ausencia de criterios mercantilistas, dejando de lado los intereses económicos que son tan frecuentes en nuestra sociedad capitalista. Por último se compartió con agrado el concepto básico que encierra esta nueva Ley, basado en la felicidad de las personas a partir del reconocimiento de la dignidad como valor supremo.

Finalmente hemos acordado abordar en el próximo Círculo de Lectura para el día 7 de enero de 2023 un texto corto y a modo de cuento, tomado Juventud Rebelde, “Un obrero llamado Gabo” escrito por Senel Paz.

Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, 03 de diciembre de 2022