junio 03, 2019

Nosotros



Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba

1993 - 25 ANIVERSARIO - 2018

Su formación

En agosto de 1993 viajaron a Cuba cuatro docentes de Bariloche, para asistir a un Congreso Pedagógico, que se llevó a cabo en la ciudad de Camagüey.

A su regreso ofrecieron una charla informativa, abierta a la comunidad, acerca del excelente sistema de educación en Cuba, planteando las necesidades y carencias del pueblo cubano, como resultado de la grave situación económica que vivía la Isla, por el inhumano Bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, agravado por el inicio del Período Especial, debido a  la desintegración del campo socialista y de la propia Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Por iniciativa de algunos asistentes a la charla, surgió la voluntad de ser solidarios con el Pueblo Cubano, y así el 20 de octubre  de  1993  se constituyó el Grupo Bariloche de Solidaridad con   Cuba,   con   la finalidad  de difundir en nuestro país la realidad cubana, favoreciendo el intercambio cultural y científico, considerando que defender la soberanía de Cuba es defender nuestra propia soberanía, basada en el principio de la libre autodeterminación de los pueblos.

También se incorporó como lema del Grupo la frase de José Martí:



“Buscamos la solidaridad no como un fin, sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.”

En sus inicios, el Grupo trabajó intensamente para recaudar elementos, que luego fueron enviados a Cuba,  con  el  fin  de ayudar a cubrir algunas   de  sus   necesidades. A lo largo de toda su trayectoria, el Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba llevó a cabo tareas de difusión de los éxitos alcanzados por la Revolución para su pueblo, fomentando charlas y debates, especialmente con la presencia de gente cubana, que visita nuestra ciudad.

En la actualidad el Grupo, entre otras actividades, organiza reuniones públicas con proyección de películas, o presentación de audios y textos con contenido histórico y actual, relacionados con la evolución de los acontecimientos en la Isla, favoreciendo el posterior debate.

Por una emisora local difundimos noticias de actualidad, política, cultura, salud, con toda la música y la vida cubana:

“Cuba y Nosotros” por “FM Gente de Radio” en el 90.3 de su dial,
los martes de 19 a 20 hs, y que se retransmite los jueves de 10 a 11 hs.

Nuestro compañero Víctor C. Rocchi mantiene actualizado el Blog del Grupo en la página web:

baricuba.blogspot.com

donde se difunden todas nuestras actividades.

El Grupo también promueve y coordina todos los primeros sábados de cada mes, desde las 17 a las 19 hs, un Taller de Lectura como un espacio de formación política y cultural, donde se abordan temas sobre Cuba y su Revolución, con un posterior debate en base al texto abordado. Los textos, la síntesis y las conclusiones de los Talleres se devuelven a cada participante por mail y/o en forma impresa.

Coordina, asesora y organiza dos Brigadas anuales de Solidaridad con Cuba, una en enero y otra en mayo, para delegaciones regionales que quieran viajar a visitar la isla. Para ello se realizan charlas con videos relacionados a las Brigadas y con mucha información acerca de Cuba.

Integra la organización Regional de Solidaridad con Cuba “Camilo Cienfuegos” junto a otras organizaciones hermanas de la zona (El Bolsón, San Martín de los Andes Cutral – Co / Plaza Huincul y Neuquén).

Es integrante del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba (MASCUBA) y miembro del Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba (CAPAC).

Teniendo en cuenta las fechas importantes de la Revolución, se llevan a cabo actividades especiales en función de mantener vivo el glorioso ejemplo del pueblo cubano a lo largo de toda su trayectoria de lucha revolucionaria, que se inicia el 10 de octubre de 1868 con el Grito de Yara, pasando por aquél glorioso 1 de enero de 1959 con el triunfo de la Revolución, luego declarada Socialista, hasta estos días en que mediante la “Batalla de Ideas” avanza con nuevos logros revolucionarios para su pueblo, y ejemplo mundial.

Desde el Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba queremos invitar a  todos los que quieran sumarse y participar en nuestras actividades, con un solo compromiso: defender la Revolución cubana, ejemplo de lucha y resistencia en Nuestramérica y el mundo.

Contáctenos: maxischnee@gmail.com
Dirección: 25 de Mayo 245 - Bariloche
Teléfono:  54 294 - 44 22 569

Escúchenos en el Programa de Radio:

“Cuba y Nosotros”
FM 90.3 “Gente de Radio” www.fmgentederadio.blogspot.com
Los martes de 19 a 20 hs.
y los jueves de 10 a 11 hs.

Véanos en Internet:


Manifiesto del Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba

El Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, que junto a otros Grupos de Solidaridad y Casas de Amistad de la Patagonia integran la Regional de Solidaridad con Cuba “Camilo Cienfuegos” dentro del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba MASCUBA, quiere manifestar que es una organización de carácter político no partidaria que agrupa a todos las compañeras y compañeros que compartan y estén de acuerdo en defender la Revolución socialista de Cuba como ejemplo de lucha y resistencia en Nuestramérica y el mundo, considerando que defender la soberanía de Cuba es defender nuestra propia soberanía basada en el principio de la libre autodeterminación de los pueblos, bajo el lema de José Martí: “Buscamos la solidaridad no como un fin, sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.”




mayo 31, 2019

Memorias del Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba - Año 2018


Memorias del Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba
 Año 2018

Actividades Realizadas

En el transcurso de este año se llevaron a cabo 12 reuniones del Grupo, donde se propusieron y se acordaron las actividades que a continuación se detallan:

Se continuó con el Programa de Radio “Cuba y Nosotros” en la emisora comunitaria Gente de Radio, los martes de 19 a 20 hs. y se retransmite los jueves por la mañana. Este programa se comenzó a emitir el 6 de julio de 2004, y este año se cumplieron catorce años ininterrumpidos en el aire. También se cubrió una columna de 15 minutos los días miércoles por la mañana, en “Libre Radio Cooperativa” 96.5 FM.

Se continuó con el Taller de Lectura, un espacio de formación política que comenzó en el mes de mayo de 2009 y que en total hasta ahora ya se han realizado 116 talleres, los primeros sábados de cada mes.

Continuamos con el ciclo de videos-debate y películas cubanas una vez al mes en: el Salón "Hugo Chávez" de la Biblioteca del SOYEM Bariloche, en el salón grande de le UNTER, en el teatro “El Paico” en el B° Frutillar, en el quincho del sindicato SITRAJUR, y en nuestras casas.

Blog del Grupo. Desde su inauguración, el 30 de mayo de 2005 nuestro compañero Víctor Rocchi mantiene permanentemente actualizada la página web del Grupo, en el blog:

Con la coordinación de Norma Pérez se han organizado: la XXV Brigada Suramericana de Solidaridad con Cuba de enero con la participación de dos brigadistas, y la XIII Brigada Internacional Primero de Mayo, con la participación de un brigadista.

Con fecha 2 de marzo se publicó una nota especial en el periódico Granma, en la que la periodista Nuria Barbosa León le hace una entrevista vía mail a nuestro compañero Víctor Rocchi, donde él explica acerca del XIII Encuentro Regional de Solidaridad con Cuba “Camilo Cienfuegos” que se realizó en Bariloche, y de las actividades del Grupo.

El 24 de marzo – Como todos los años y en conmemoración del golpe cívico militar sufrido por nuestro país en 1976, se hizo la repintada de los pañuelos en la plaza del Centro Cívico. Un par de ellos representan a los dos diplomáticos cubanos desaparecidos durante la dictadura: Crescencio Galañega Hernández y Jesús Cejas Arias.

El 06 de mayo hemos organizado el Locro para nuestras finanzas del año. Se vendieron 433 tarjetas y junto a las porciones de locro se entregó a cada persona el texto: “Cuba con un nuevo presidente”. Al presentar la rendición del Locro, se dio a conocer el Balance Económico Anual del Grupo.

Los días 25 y 26 de mayo se participó del XIV Encuentro Regional de Solidaridad con Cuba “Camilo Cienfuegos” en El Bolsón, al que asistieron tres compañeros/as del Grupo.

El 16 de junio en conmemoración del 90 aniversario del natalicio del Che, se proyectó en el salón grande de la UNTER el documental: “Che Guevara, donde nunca jamás se lo imaginan”. Además se conmemoró al Che a lo largo de todo el mes de junio en el programa de radio: “Cuba y nosotros”.

Los días 15, 16 y 17 de junio se participó del XVI Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba en la ciudad de Rosario, al que asistieron tres compañeras del Grupo.

En conmemoración del cumpleaños de Fidel del 13 de agosto, se proyectaron en el teatro “Paico” y en el sindicato SITRAJUR los documentales: “Momentos con Fidel”, y “Fidel” respectivamente, esta última de Estela Bravo.

Del 13 al 17 de agosto y organizado por la Fundación UMMEP, se llevó a cabo en la ciudad de Córdoba el Primer Encuentro Internacional “Un Mejor es Posible”, donde participaron cuatro compañeros/as del Grupo de Solidaridad con Cuba de Bariloche.

El 08 de octubre, y en conmemoración de los cincuenta y un años de la caída en combate del Che se le dedicó un importante espacio en el programa “Cuba y nosotros”, así como el miércoles en el programa “Silencio de radio”, y el viernes 12 de octubre se proyectó el documental: “Ausencia Presente”, en el teatro “El Paico”.

El 20 de octubre se festejó el 25 Aniversario del Grupo, creado en el año 1993, en un entretenido encuentro en el sindicato SITRAJUR, con la participación de unos/as veinticinco compañeros/as. Hubo “mojito”, choripanes con vinito, y tortas caseras.

Ante la siguiente votación el 31 de octubre en la Asamblea General de las Naciones Unidas acerca de la resolución por el Levantamiento del Bloqueo a Cuba, se ha redactado una declaración conjunta con la Regional Patagónica “Camilo Cienfuegos”, precisamente a favor de su levantamiento, y posteriormente enviada a la Embajada, al ICAP y al MASCuba.

Los días 17,18 y 19 de noviembre se participó en la ciudad de Neuquén del XV Encuentro Regional de Solidaridad con Cuba de la Patagonia  “Camilo Cienfuegos”, al cual asistieron dos compañeros/as del Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba.

El 30 de noviembre se proyectó por primera vez en Bariloche en las instalaciones del sindicato SITRAJUR el documental de reciente edición: “Cubanas, mujeres en revolución” con la asistencia de numerosas compañeras, que luego favorecieron un nutrido debate.


Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba,  fines de diciembre de 2018.

marzo 25, 2019

Fotos del 24 de Marzo de 2019 - Dia de la Memoria.

Fotos de la participación del Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba el 24 de marzo de 2019 en el Día de la memoria en recordación del golpe de estado del 24 de marzo de 1976 y la desaparición de los compañeros cubanos: 


Entre los 30 mil desaparecidos de la última dictadura cívico-militar-eclesiástica argentina hubo dos diplomáticos cubanos. Sus secuestros y desapariciones fueron en el marco del Plan Cóndor. En 2012 y 2013, sus cuerpos fueron encontrados a orillas del Río de la Plata, identificados y repatriados. Para sus torturas, en el centro clandestino de detención “Automotores Orletti” vinieron especialmente desde Chile y Estados Unidos, dos miembros de la CIA.

Jesús Cejas Arias fue uno de los dos ciudadanos cubanos desaparecidos durante la última dictadura. Miembro del cuerpo diplomático de ese país, había llegado a Buenos Aires junto a su compatriota.
Crescencio Nicomedes Galañena Hernández, el 18 de agosto de 1975, para desempeñar funciones en la embajada de Cuba. El 9 de agosto de 1976 fueron secuestrados en las inmediaciones de la sede diplomática, en el barrio de Belgrano. Tenían 23 y 26 años. Fueron trasladados al centro clandestino de detención “Automotores Orletti”, torturados y asesinados, en el marco del Plan Cóndor.



Repintada de pañuelos en la plaza.













Marcha 




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marzo 04, 2019

Taller de Lectura # 120 - Abril de 2019


Taller de Lectura N° 120 -  Abril de 2019


“Con todos y para el bien de todos”
José Martí

Este discurso fue pronunciado por José Martí en el Liceo Cubano en Tampa (Florida, EE UU) el 26 de noviembre de 1891, en circunstancias en que se halla recorriendo distintas zonas del territorio norteamericano con el propósito de contribuir a la divulgación de la labor que se realizaba con vistas a lograr la reanudación de la lucha por la independencia de Cuba. Francisco María Gonzáles lo tomó taquigráficamente y después fue reproducido bajo el nombre de “Con todos y para el bien de todos” y distribuido en hojas sueltas.

Cubanos:

Para Cuba que sufre, la primera palabra. De altar se ha de tomar a Cuba, para ofrendarle nuestra vida, y no de pedestal, para levantarnos sobre ella. Y ahora, después de evocado su amadísimo nombre, derramaré la ternura de mi alma sobre estas manos generosas que ¡no a deshora por cierto! acuden a dármele fuerzas para la agonía de la edificación; ahora, puestos los ojos más arriba de nuestras cabezas y el corazón entero sacado de mí mismo, no daré gracias egoístas a los que creen ver en mí las virtudes que de mí y de cada cubano desean; ni al cordial Carbonell, ni al bravo Rivero, daré gracias por la hospitalidad magnífica de sus palabras, y el fuego de su cariño generoso; sino que todas las gracias de mi alma les daré, y en ellos a cuantos tienen aquí las manos puestas a la faena de fundar, por este pueblo de amor que han levantado cara a cara del dueño codicioso que nos acecha y nos divide; por este pueblo de virtud, en donde se aprueba la fuerza libre de nuestra patria trabajadora; por este pueblo culto, con la mesa de pensar al lado de la de ganar el pan, y truenos de Mirabeau junto a artes de Roland, que es respuesta de sobra a los desdeñosos de este mundo; por este templo orlado de héroes y alzado sobre corazones. Yo abrazo a todos los que saben amar. Yo traigo la estrella, y traigo la paloma en mi corazón.

No nos reúne aquí, de puro esfuerzo y como a regañadientes, el respeto periódico a una idea de que no se puede adjurar sin deshonor; ni la respuesta siempre pronta, y a veces demasiado pronta, de los corazones patrios a un solicitante de fama, o a un alocado de poder, o a un héroe que no corona el ansia inoportuna de morir con el heroísmo superior de reprimirla, o a un menesteroso que bajo la capa de la patria anda sacando la mano limosnera. Ni el que viene se afeará jamás con la lisonja, ni es este noble pueblo que lo recibe pueblo de gente servil y llevadiza. Se me hincha el pecho de orgullo, y amo aún más a mi patria desde ahora, y creo aún más desde ahora en su porvenir ordenado y sereno, en el porvenir, redimido del peligro grave de seguir a ciegas, en nombre de la libertad, a los que se valen del anhelo de ella para desviarla en beneficio propio; creo aún más en la república de ojos abiertos, ni insensata ni tímida, ni togada ni descuellada, ni sobreculta ni inculta, desde que veo, por los avisos sagrados del corazón, juntos en esta noche de fuerza y pensamiento, juntos para ahora y para después, juntos para mientras impere el patriotismo, a los cubanos que ponen su opinión franca y libre por sobre todas las cosas, -y a un cubano que se las respeta.

Porque si en las cosas de mi patria me fuera dado preferir un bien a todos los demás, un bien fundamental que de todos los del país fuera base y principio, y sin el que los demás bienes serían falaces e inseguros, ese sería el bien que yo prefiriera: yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre. En la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que reciba cualquier mejilla de hombre: envilece a los pueblos desde la cuna el hábito de recurrir a camarillas personales, fomentadas por un interés notorio o encubierto, para la defensa de las libertades: sáquese a lucir, y a incendiar las almas, y a vibrar como el rayo, a la verdad, y síganla, libres, los hombres honrados. Levántese por sobre todas las cosas esta tierna consideración, este viril tributo de cada cubano a otro. Ni misterios, ni calumnias, ni tesón en desacreditar, ni largas y astutas preparaciones para el día funesto de la ambición. O la república tiene por base el carácter entero de cada uno de sus hijos, el hábito de trabajar con sus manos y pensar por sí propio, el ejercicio íntegro de sí y el respeto, como de honor de familia, al ejercicio íntegro de los demás; la pasión, en fin, por el decoro del hombre, o la república no vale una lágrima de nuestras mujeres ni una sola gota de sangre de nuestros bravos. Para verdades trabajamos, y no para sueños. Para libertar a los cubanos trabajamos, y no para acorralarlos. ¡Para ajustar en la paz y en la equidad los intereses y derechos de los habitantes leales de Cuba trabajamos, y no para erigir, a la boca del continente, de la república, la mayordomía espantada de Veintimilla, o la hacienda sangrienta de Rosas, o el Paraguay, lúgubre de Francia! ¡Mejor caer bajo los excesos del carácter imperfecto de nuestros compatriotas, que valerse del crédito adquirido con las armas de la guerra o las de la palabra que rebajarles el carácter! Este es mi único título a estos cariños, que han venido a tiempo a robustecer mis manos incansables en el servicio de la verdadera libertad. ¡Muérdanmelas los mismos a quienes anhelase yo levantar más, y ¡no miento! amaré la mordida, porque me viene de la furia de mi propia tierra, y porque por ella veré bravo y rebelde a un corazón cubano! ¡Unámonos, ante todo, en esta fe; juntemos las manos, en prenda de esa decisión, donde todos las vean, y donde no se olvida sin castigo; cerrémosle el paso a la república que no venga preparada por medios dignos del decoro del hombre, para el bien y la prosperidad de todos los cubanos!

¡De todos los cubanos! Yo no sé qué misterio de ternura tiene esta dulcísima palabra, ni qué sabor tan puro sobre el de la palabra misma de hombre, que es ya tan bella, que si se le pronuncia como se debe, parece que es el aire como nimbo de oro, y es trono o cumbre de monte la naturaleza! Se dice cubano, y una dulzura como de suave hermandad se esparce por nuestras entrañas, y se abre sola la caja de nuestros ahorros, y nos apretamos para hacer un puesto más en la mesa, y echa las alas el corazón enamorado para amparar al que nació en la misma tierra que nosotros, aunque el pecado lo trastorne, o la ignorancia lo extravíe, o la ira lo enfurezca, o lo ensangriente el crimen! ¡Cómo que unos brazos divinos que no vemos nos aprietan a todos sobre un pecho en que todavía corre la sangre y se oye todavía, sollozar el corazón! Créese allá en nuestra patria, para darnos luego trabajo de piedad, créese, donde el dueño corrompido pudre cuanto mira, un alma cubana nueva, erizada y hostil, un alma hosca, distinta de aquella alma casera y magnánima de nuestros padres e hija natural de la miseria, que ve triunfar al vicio impune, y de la cultura inútil, que sólo halla empleo en la contemplación sorda de sí misma! ¡Acá, donde vigilamos por los ausentes, donde reponemos la casa que allá se nos cae encima, donde creamos lo que ha de reemplazar a lo que allí se nos destruye, acá no hay palabra que se asemeje más a la luz del amanecer, ni consuelo que se entre con más dicha por nuestro corazón, que esta palabra inefable y ardiente de cubano!

¡Porque eso es esta ciudad, eso es la emigración cubana entera, eso es lo que venimos haciendo en estos años de trabajo sin ahorro, de familia sin gusto, de vida sin sabor, de muerte disimulada! ¡A la patria que allí se cae a pedazos y se ha quedado ciega de la podre, hay que llevar la patria piadosa y previsora que aquí se levanta! ¡A lo que queda de patria allí, mordido de todas partes por la gangrena que empieza a roer el corazón, hay que juntar la patria amiga donde hemos ido, acá en la soledad, acomodando el alma, con las manos firmes que pide el buen cariño, a las realidades todas, de afuera y de adentro, tan bien veladas allí en unos por la desesperación y en otros por el goce babilónico, que con ser grandes certezas y grandes esperanzas y grandes peligros, son, aun para los expertos, poco menos que desconocidas! ¿Pues qué saben allá de esta noche gloriosa de resurrección, de la fe determinada y metódica de nuestros espíritus, del acercamiento continuo y creciente de los cubanos de afuera, que los errores de los diez años y las veleidades naturales de Cuba, y otras causas maléficas no han logrado por fin dividir, sino allegar tan íntima y cariñosamente que no se ve sino un águila que sube, y un sol que va naciendo, y un ejército que avanza? ¿Qué saben allá de estos tratos sutiles, que nadie prepara ni puede detener, entre el país desesperado y los emigrados que esperan? ¿Qué saben de este carácter nuestro fortalecido, de tierra en tierra, por la prueba cruenta y el ejercicio diario? ¿Qué saben del pueblo liberal, y fiero, y trabajador, que vamos a llevarles? ¿Qué sabe el que agoniza en la noche, del que le espera con los brazos abiertos en la aurora? Cargar barcos puede cualquier cargador; y poner mecha al cañón cualquier artillero puede; pero no ha sido esa tarea menor, y de mero resultado y oportunidad, la tarea única de nuestro deber, sino la de evitar las consecuencias dañinas, y acelerar las felices, de la guerra próxima, e inevitable, e irla limpiando, como cabe en lo humano, del desamor y del descuido y de los celos que la pudiesen poner donde sin necesidad ni excusa nos pusieron la anterior, y disciplinar nuestras almas libres en el conocimiento y orden de los elementos reales de nuestro país, y en el trabajo que es el aire y el sol de la libertad, para que quepan en ella sin peligro, junto a las fuerzas creadoras de una situación nueva, aquellos residuos inevitables de las crisis revueltas que son necesarias para constituirlas. Y las manos nos dolerán más de una vez en la faena sublime, pero los muertos están mandando, y aconsejando, y vigilando, y los vivos los oyen, y los obedecen, y se oye en el viento ruido de ayudantes que pasan llevando órdenes, y de pabellones que se desplegan! ¡Unámonos, cubanos, en esta otra fe: con todos, y para todos: la guerra inevitable, de modo que la respete y la desee y la ayude la patria, y no nos la mate, en flor, por local o por personal o por incompleta, el enemigo: la revolución de justicia y de realidad, para el reconocimiento y la práctica franca de las libertades verdaderas.

Ni los bravos de la guerra que me oyen tienen paces con estos análisis menudos de las cosas públicas, porque al entusiasta le parece crimen la tardanza misma de la sensatez en poner por obra el entusiasmo; ni nuestra mujer, que aquí oye atenta, sueña más que en volver a pisar la tierra propia, donde no ha de vivir su compañero, agrio como aquí vive y taciturno: ni el niño, hermano o hijo de mártires y de héroes, nutrido en sus leyendas, piensa en más que en lo hermoso de morir a caballo, peleando por el país, al pie de una palma!

¡Es el sueño mío, es el sueño de todos; las palmas son novias que esperan: y hemos de poner la justicia tan alta como las palmas! Eso es lo que queríamos decir. A la guerra del arranque, que cayó en el desorden, ha de suceder, por insistencia de los males públicos, la guerra de la necesidad, que vendría floja y sin probabilidad de vencer, si no le diese su pujanza aquel amor inteligente y fuerte del derecho por donde las almas más ansiosas de él recogen de la sepultura el pabellón que dejaron caer, cansados del primer esfuerzo, los menos necesitados de justicia. Su derecho de hombres es lo que buscan los cubanos en su independencia; y la independencia se ha de buscar con alma entera de hombre. ¡Que Cuba, desolada, vuelve a nosotros los ojos! ¡Que los niños ensayan en los troncos de los caminos la fuerza de sus brazos nuevos! ¡Que las guerras estallan, cuando hay causas para ella, de la impaciencia de un valiente o de un grano de maíz! ¡Que el alma cubana se está poniendo en fila, y se ven ya, como al alba, las masas confusas! ¡Que el enemigo, menos sorprendido hoy, menos interesado, no tiene en la tierra los caudales que hubo de defender la vez pasada, ni hemos de entretenemos tanto como entonces en dimes y diretes de localidad, ni en competencias de mando, ni en envidias de pueblo, ni en esperanzas locas! ¡Que afuera tenemos el amor en el corazón, los ojos en la costa, la mano en la América, y el alma al cinto! ¿Pues quién no lee en el aire todo eso con letras de luz? Y con letras de luz se ha de leer que no buscamos, en este nuevo sacrificio, meras formas, ni la perpetuación del alma colonial en nuestra vida, con novedades de uniforme yankee, sino la esencia y realidad de un país republicano nuestro, sin miedo canijo de unos a la expresión saludable de todas las ideas y el empleo honrado de todas las energías,-ni de parte de otros aquel robo al hombre que consiste en pretender imperar en nombre de la libertad por violencias en que se prescinde del derecho de los demás a las garantías y los métodos de ella. Por supuesto, que se nos echarán atrás los petimetres de la política, que olvidan como es necesario contar con lo que no se puede suprimir,-y que se pondrá a refunfuñar el patriotismo de polvos de arroz, so pretexto de que los pueblos en el sudor de la creación, no dan siempre olor de clavellina. ¿Y qué le hemos de hacer? ¡Sin los gusanos que fabrican la tierra no podrían hacerse palacios suntuosos! En la verdad hay que entrar con la camisa al codo, como entra en la res el carnicero. Todo lo verdadero es santo, aunque no huela a clavellina. Todo tiene la entraña fea y sangrienta: es fango en las artesas el oro en que el artista talla luego sus joyas maravillosas; de lo fétido de la vida saca almíbar la fruta y colores la flor; nace el hombre del dolor y la tiniebla del seno maternal, y del alarido y el desgarramiento sublime: y las fuerzas magníficas y corrientes de fuego que en el horno del sol se precipitan y confunden, no parecen de lejos a los ojos humanos sino manchas! ¡Paso a los que no tienen miedo a la luz: caridad para los que tiemblan de sus rayos!

Ni vería yo esa bandera con cariño, hecho como estoy a saber que lo más santo se toma como instrumento del interés por los triunfadores audaces de este mundo, si no creyera que en sus pliegues ha de venir la libertad entera, cuando el reconocimiento cordial del decoro de cada cubano, y de los modos equitativos de ajustar los conflictos de sus intereses, quite razón a aquellos consejeros de métodos confusos que sólo tienen de terribles lo que tiene de terca la pasión que se niega a reconocer cuánto hay en sus demandas de equitativo y justiciero. ¡Clávese la lengua del adulador popular, y cuelgue al viento como banderola de ignominia, donde sea castigo de los que adelantan sus ambiciones azuzando en vano la pena de los que padecen, u ocultándoles verdades esenciales de su problema, o levantándoles la ira:-y al lado de la lengua de los aduladores, clávese la de los que se niegan a la justicia!

¡La lengua del adulador se clave donde todos la vean,- y la de los que toman por pretexto las exageraciones a que tiene derecho la ignorancia, y que no puede acusar quien no ponga todos los medios de hacer cesar la ignorancia, para negarse a acatar lo que hay de dolor de hombre y de agonía sagrada en las exageraciones que es más cómodo excomulgar, de toga y birrete, que estudiar, lloroso el corazón, con el dolor humano hasta los codos! En el presidio de la vida es necesario poner, para que aprendan justicia, a los jueces de la vida. El que juzgue de todo, que lo conozca todo. No juzgue de prisa el de arriba, ni por un lado: no juzgue el de abajo por un lado ni de prisa. No censure el celoso el bienestar que envidia en secreto. No desconozca el pudiente el poema conmovedor, y el sacrificio cruento, del que se tiene que cavar el pan que come; de su sufrida compañera, coronada de corona que el injusto no ve; de los hijos que no tienen lo que tienen los hijos de los otros por el mundo! ¡Valiera más que no se desplegara esa bandera de su mástil, si no hubiera de amparar por igual a todas las cabezas!

Muy mal conoce nuestra patria, la conoce muy mal, quien no sepa que hay en ella, como alma de lo presente y garantía de lo futuro, una enérgica suma de aquella libertad original que cría el hombre en sí, del jugo de la tierra y de las penas que ve, y de su idea propia y de su naturaleza altiva. Con esta libertad real y pujante, que sólo puede pecar por la falta de la cultura que es fácil poner en ella, han de contar más los políticos de carne y hueso que con esa libertad de aficionados que aprenden en los catecismos de Francia o de Inglaterra, los políticos de papel. Hombres somos, y no vamos a querer gobiernos de tijeras y de figurines, sino trabajo de nuestras cabezas, sacado del molde de nuestro país. Muy mal conoce a nuestro pueblo quien no observe en él como a la par de este ímpetu nativo que lo levanta para la guerra y no lo dejará dormir en la paz, se ha criado con la experiencia y el estudio, y cierta ciencia clara que da nuestra tierra hermosa, un cúmulo de fuerzas de orden, humanas y cultas,-una falange de inteligencias plenas, fecundadas por el amor al hombre, sin el cual la inteligencia no es más que azote y crimen,-una concordia tan íntima, venida del dolor común, entre los cubanos de derecho natural, sin historia y sin libros, y los cubanos que han puesto en el estudio la pasión que no podían poner en la elaboración de la patria nueva,-una hermandad tan ferviente entre los esclavos ínfimos de la vida y los esclavos de una tiranía aniquiladora,-que por este amor unánime y abrasante de justicia de los de un oficio y los de otro; por este ardor de humanidad igualmente sincero en los que llevan el cuello alto, porque tienen alta la nuca natural, y los que los llevan bajo, porque la moda manda lucir el cuello hermoso; por esta patria vehemente en que se reúnen con iguales sueños, y con igual honradez, aquellos a quienes pudiese divorciar el diverso estado de cultura- sujetará nuestra Cuba, libre en la armonía de la equidad, la mano de la colonia que no dejará a su hora de venírsenos encima, disfrazada con el guante de la república. ¡Y cuidado, cubanos, que hay guantes tan bien imitados que no se diferencian de la mano natural! A todo el que venga a pedir poder, cubanos, hay que decirle a la luz, donde se vea la mano bien: ¿mano o guante?-Pero no hay que temer en verdad, ni hay que regañar. Eso mismo que hemos de combatir, eso mismo nos es necesario. Tan necesario es a los pueblos lo que sujeta como lo que empuja: tan necesario es en la casa de familia el padre, siempre activo, como la madre, siempre temerosa. Hay política hombre y política mujer. ¿Locomotora con caldera que la haga andar, y sin freno que la detenga a tiempo? Es preciso, en cosas de pueblos, llevar el freno en una mano, y la caldera en la otra. Y por ahí padecen los pueblos: por el exceso de freno, y por el exceso de caldera. ¿A qué es, pues, a lo que habremos de temer? ¿Al decaimiento de nuestro entusiasmo, a lo ilusorio de nuestra fe, al poco número de los infatigables, al desorden de nuestras esperanzas? Pues miro yo a esta sala, y siento firme y estable la tierra bajo mis pies, y digo: "Mienten." Y miro a mi corazón, que no es más que un corazón cubano, y digo:- 'Mienten."

¿Tendremos miedo a los hábitos de autoridad contraídos en la guerra, y en cierto modo ungidos por el desdén diario de la muerte? Pues no conozco yo lo que tiene de brava el alma cubana, y de sagaz y experimentado el juicio de Cuba, y lo que habrían de contar las autoridades viejas con las autoridades vírgenes, y aquel admirable concierto de pensamiento republicano y la acción heroica que honra, sin excepciones apenas, a los cubanos que cargaron armas; o, como que conozco todo eso, al que diga que de nuestros veteranos hay que esperar ese amor criminal de sí, ese postergamiento de la patria a su interés, esa traición inicua a su país, le digo: -"!Mienten!"

¿O nos ha de echar atrás el miedo a las tribulaciones de la guerra, azuzado por gente impura que está a paga del gobierno español, el miedo a andar descalzo, que es un modo de andar ya muy común en Cuba, porque entre los ladrones y los que los ayudan, ya no tienen en Cuba zapatos sino los cómplices y los ladrones? ¡Pues como yo sé que el mismo que escribe un libro para atizar el miedo a la guerra, dijo en versos, muy buenos por cierto, que la jutía basta a todas las necesidades del campo en Cuba, y sé que Cuba está otra vez llena de jutías, me vuelvo a los que nos quieren asustar con el sacrificio mismo que apetecemos, y les digo:-"Mienten".

¿Al que más ha sufrido en Cuba por la privación de la libertad le tendremos miedo, en el país donde la sangre que derramó por ella se la ha hecho amar demasiado para amenazarla? ¿Le tendremos miedo al negro, al negro generoso, al hermano negro, que en los cubanos que murieron por él ha perdonado para siempre a los cubanos que todavía lo maltratan? Pues yo sé de manos de negro que están más dentro de la virtud que las de blanco alguno que conozco: yo sé del amor negro a la libertad sensata, que sólo en la intensidad mayor y natural y útil se diferencia del amor a la libertad del cubano blanco: yo sé que el negro ha erguido el cuerpo noble, y está poniéndose de columna firme de las libertades patrias. Otros le teman: yo lo amo: a quien diga mal de él, me lo desconozca, le digo a boca llena:-"Mienten".

¿Al español en Cuba habremos de temer? ¿Al español armado, que no nos pudo vencer por su valor, sino por nuestras envidias, nada más que por nuestras envidias? ¿Al español que tiene en el Sardinero o en la Rambla su caudal y se irá con su caudal, que es su única patria; o al que lo tiene en Cuba, por apego a la tierra o por la raíz de los hijos, y por miedo al castigo opondrá poca resistencia, y por sus hijos? ¿Al español llano, que ama la libertad como la amamos nosotros, y busca con nosotros una patria en la justicia, superior al apego a una patria incapaz e injusta, al español que padece, junto a su mujer cubana, del desamparo irremediable y el mísero porvenir de los hijos que le nacieron con el estigma de hambre y persecución, con el decreto de destierro en su propio país, con la sentencia de muerte en vida con que vienen al mundo los cubanos? ¿Temer al español liberal y bueno, a mi padre valenciano, a mi fiador montañés, al gaditano que me velaba el sueño febril, al catalán que juraba y votaba porque no quería el criollo huir con sus vestidos, al malagueño que saca en sus espaldas del hospital al cubano impotente, al gallego que muere en la nieve extranjera, al volver de dejar el pan del mes en la casa del general en jefe de la guerra cubana? ¡Por la libertad del hombre se pelea en Cuba, y hay muchos españoles que aman la libertad! ¡A estos españoles los atacarán otros: yo los ampararé toda mi vida! A los que no saben que esos españoles son otros tantos cubanos, les decimos: "¡Mienten!"

¿Y temeremos a la nieve extranjera? Los que no saben bregar con sus manos en la vida, o miden el corazón de los demás por su corazón espantadizo, o creen que los pueblos son meros tableros de ajedrez, o están tan criados en la esclavitud que necesitan quien les sujete el estribo para salir de ella, esos buscarán en un pueblo de componentes extraños y hostiles la república que sólo asegura el bienestar cuando se le administra en acuerdo con el carácter propio, y de modo que se acendre y realce. A quien crea que falta a los cubanos coraje y capacidad para vivir por sí en la tierra creada por su valor, le decimos: "Mienten".

Y a los lindoros que desdeñan hoy esta revolución santa cuyos guías y mártires primeros fueron hombres nacidos en el mármol y seda de la fortuna, esta santa revolución que en el espacio más breve hermanó, por la virtud redentora de las guerras justas, al primogénito heroico y al campesino sin heredad, al dueño de hombres y a su esclavos; a los olimpos de pisapapel, que bajan de la trípode calumniosa para preguntar aterrados, y ya con ánimos de sumisión, si ha puesto el pie en tierra este peleador o el otro, a fin de poner en paz el alma con quien puede mañana distribuir el poder; a los alzacolas que fomentan a sabiendas, el engaño de los que creen este magnífico movimiento de almas, esta idea encendida de la redención decorosa, este deseo triste y firme de la guerra inevitable, no es más que el tesón de un rezagado indómito, o la correría de un general sin empleo, o la algazara de los que no gozan de una riqueza que sólo se puede mantener por la complicidad con el deshonor, o la amenaza de una turba obrera, con odio por corazón y papeluchos por sesos, que irá, como del cabestro, por donde la quiera llevar el primer ambicioso que la adule, o el primer déspota encubierto que le pase por los ojos la bandera,-a lindoros, o a olimpos, y a alzacolas, -les diremos: - "Mienten." ¡Esta es la turba obrera, el arca de nuestra alianza, el tahalí, bordado de mano de mujer, donde se ha guardado la espada de Cuba, el arenal redentor donde se edifica, y se perdona, y se prevee, y se ama!

¡Basta, basta de meras palabras! Para lisonjearnos no estamos aquí, sino para palparnos los corazones, y ver que viven sanos, y que pueden; para irnos enseñando a los desesperanzados, a los desbandados, a los melancólicos, en nuestra fuerza de idea y de acción, en la virtud probada que asegura la dicha por venir, en nuestro tamaño real, que no es de presuntuoso, ni de teorizante, ni de salmodista, ni de melómano, ni de caza nubes, ni de pordiosero. Ya somos unos, y podemos ir al fin: conocemos el mal, y veremos de no recaer; a puro amor y paciencia hemos congregado lo que quedó disperso, y convertido en orden entusiasta lo que era, después de la catástrofe, desconcierto receloso; hemos procurado la buena fe, y creemos haber logrado, suprimir o reprimir los vicios que causaron nuestra derrota, y allegar con modos sinceros y para fin durable, los elementos conocidos o esbozados, con cuya unión se puede llevar la guerra inminente al triunfo. ¡Ahora, a formar filas! ¡Con esperar, allá en lo hondo del alma, no se fundan pueblos! Delante de mí vuelvo a ver los pabellones, dando órdenes; y me parece que el mar que de allá viene, cargado de esperanza y de dolor, rompe la valla de la tierra ajena en que vivimos, y revienta contra esas puertas sus olas alborotadas... ¡Allá está, sofocada en los brazos que nos la estrujan y corrompen! ¡Allá está, herida en la frente, herida en el corazón, presidiendo, atada a la silla de tortura, el banquete donde las bocamangas de galón de oro ponen el vino del veneno en los labios de los hijos que se han olvidado de sus padres! ¡Y el padre murió cara a cara al alférez, y el hijo va, de brazos con el alférez, a podrirse a la orgía! ¡Basta de meras palabras! De las entrañas desgarradas levantemos un amor inextinguible por la patria sin la que ningún hombre vive feliz, ni el bueno, ni el malo. Allí está, de allí nos llama, se la oye gemir, nos la violan y nos la befan y nos la gangrenan a nuestro ojos, nos corrompen y nos despedazan a la madre de nuestro corazón! ¡Pues alcémonos de una vez, de una arremetida última de los corazones, alcémonos de manera que no corra peligro la libertad en el triunfo, por el desorden o por la torpeza o por la impaciencia en prepararla; alcémonos, para la república verdadera, los que por nuestra pasión por el derecho y por nuestro hábito del trabajo sabremos mantenerla; alcémonos para darle tumba a los héroes cuyo espíritu vaga por el mundo avergonzado y solitario; alcémonos para que algún día tengan tumba nuestros hijos! Y pongamos alrededor de la estrella, en la bandera nueva, esta fórmula del amor triunfante: "Con todos, y para el bien de todos".

Síntesis y conclusiones del Taller de Lectura Nº 119


Síntesis y conclusiones del Taller de Lectura Nº 119

“Tenemos que evitar que Martí sea el busto, sea el que está encaramado
en un pedestal…”


Este texto fue tomado de Cubadebate con fecha 29 de enero de 2019, al día siguiente de cumplirse el 166 aniversario del nacimiento de José Martí, en base a una entrevista periodística que le hiciera a Abel Prieto la periodista cubana y conductora del programa de la televisión cubana “Mesa Redonda”, Arleen Rodríguez Derivet. Abel Prieto, quien fue ministro de cultura de la República de Cuba durante dos períodos, y es el actual presidente de la Sociedad Cultural “José Martí” y director de la Oficina del Programa Martiano, resaltó los valores humanos más sobresalientes de José Martí, un hombre de una ética tan elevada que parece inalcanzable: “…en Martí hay una autenticidad, una actitud virtuosa, tan noble, pero tan auténtica, que estremece”, y “ese componente de autenticidad tiene todo lo que dijo e hizo Martí en vida”; “Martí nunca hizo nada en pose, nunca asumió postura retórica. El lenguaje de Martí puede a veces ser difícil, pero nunca es retórico”; fue “uno de los más grandes prosistas y poetas de la lengua, y al mismo tiempo un comunicador más allá incluso de la zona cognitiva”; “Martí iba a lo emocional, que es otra clave para el tema de los valores”; “…sentir la historia tiene un componente asociado a lo emotivo, a lo afectivo, y Martí lograba eso todo el tiempo”; “Yo creo, dice Abel Prieto, que en Martí esa autenticidad, esa pureza, esa honestidad a toda prueba, es como en Fidel … por su apego a la verdad, a los principios, sin retórica, sin frases altisonantes y sin arrogancia”; “Martí hoy podría ser un nutriente esencial para este pueblo, y de hecho lo es …como un cubano verdaderamente deslumbrante que fue, como un padre de Fidel, un privilegio que tiene Cuba haber tenido dos figuras de esa magnitud”; dice Martí que “…la pobreza pasa, pero la deshonra no”, y es por eso que la gente siguió resistiendo, siguiendo a Fidel y a Raúl en ese Período Especial tan duro y amargo que pasamos en Cuba en los años 90”; “… el sentido ético que está en Martí de una manera tan reiterativa, hace que nunca sea un inquisidor… jamás encaramado en un tribunal juzgándote”; “En Martí no hay paternalismo”; “…construyó la unidad entre los veteranos de la guerra del 68 y los pinos nuevos, con una enorme capacidad para aglutinar, con una inteligencia y un conocimiento verdaderamente profundo de la psicología humana, atrayéndolos a la idea de independencia, a la idea del antiimperialismo”; “No podemos decir que Martí fue un marxista, pero se acercó tremendamente al fenómeno del capitalismo por otras vías”. Menciona Abel Prieto que debemos promover la lectura de Martí, debemos enseñar a los adolescentes qué cosa es el triunfo, si tener mucho dinero o haber acumulado más conocimientos. Debemos levantar los logros de la inteligencia, los logros asociados al estudio y al esfuerzo, levantando también el rechazo social a las actitudes corruptas o que se acercan a la corrupción. Si Martí hubiese vivido en nuestra época, hubiera utilizado las redes para ayudar a disuadir, a aclarar. Se hubiera adaptado a las redes y hubiera tenido miles y millones de seguidores y hubiera seguido a nuestro líder y hubiera dado grandes batallas, porque Martí era un gran polemista. Con respecto a la nueva Constitución cubana, cabe mencionar que Martí dice: “Quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto a la dignidad plena del hombre”, es por esto que hay mucho en la Constitución que tiene que ver con ese precepto martiano, es una constitución profundamente martiana. Finalmente recordó a Fidel cuando decía, parafraseando a Martí: “sin cultura no hay libertad posible”, que “toda Revolución es hija de la cultura y de las ideas”.

Así como en talleres anteriores, nuevamente se debatió acerca de las redes sociales y su tremenda influencia en la subjetividad humana. De qué manera, en política, son utilizadas por la derecha para llegar por medio de los denominados troles con mensajes falsos o mentiras difíciles de detectar, con la intención de confundir y ocasionar sentimientos encontrados en los demás. Éste fenómeno se debe contrarrestar utilizando las mismas redes sociales con propuestas claras y definiciones objetivas, para que por medio de la educación se logre la toma de conciencia. Ésta nueva tecnología puede ser utilizada a favor o en contra de los avances de los procesos sociales hacia la emancipación, la liberación y la soberanía de nuestros pueblos, y nosotros debemos capitalizarlas con ese sentido social. También se destacó la temprana visión de José Martí con respecto a la importancia de la educación y de la formación cultural, para poder garantizar el éxito y los avances de los procesos libertarios de los pueblos. Con la claridad que él sabía comunicarse con la gente de manera que se entiendan bien los conceptos y los principios, desde una mirada profundamente humana. También se destacó la permanente preocupación del gobierno de Cuba para poder acercar la educación y la cultura a su pueblo. En contraposición a esto, se comentó también como los más avanzados gobiernos neoliberales en este momento, nos están quitando materias como historia y filosofía de los programas de estudio. Finalmente se acordó acerca de la importancia de estos encuentros de debate entre nosotros, lo que hace a la integración colectiva, ya que la nueva tecnología y la discusión en redes, muchas veces suelen promover el aislamiento y el individualismo.

Por último se acordó abordar para el próximo Taller de Lectura el texto del discurso pronunciado por José Martí en el Liceo Cubano en Tampa (Florida, EE UU) el 26 de noviembre de 1891: “Con todos y para el bien de todos”.


Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, 02 de marzo de 2019

febrero 05, 2019

Taller de Lectura N° 119 - Marzo de 2019


Taller de Lectura # 119 -  Marzo de 2019

Abel Prieto: “Tenemos que evitar que Martí sea el busto, sea el que está encaramado en un pedestal…”

Por: Arleen Rodríguez Derivet (Periodista cubana y conductora del programa de la televisión cubana “Mesa Redonda”, que transmite una emisión especial para Telesur. Es coautora del libro “El Camaján”).

29 enero 2019 – Tomado de Cubadebate

Abel Prieto, ministro de cultura de la República de Cuba durante dos períodos, actual presidente de la Sociedad Cultural “José Martí” y director de la Oficina del Programa Martiano.

El espíritu de Martí está ahí, en la luz del sol que, incluso en estos raros días invernales, entra a raudales por las ventanas de cristal y en la cubanía de los escasos adornos que hacen lucir más amplia la sala donde trabaja y recibe el poeta y narrador Abel Prieto, Presidente de la Sociedad Cultural “José Martí” y director de la Oficina del Programa Martiano.

Venimos para que nos hable de los valores humanos más sobresalientes del autor cuyo nombre inunda sus libreros y está sobre la mesa de trabajo, en la histórica foto de Jamaica reproducida con tonos ocres y ajustada al pequeño tamaño original en un sencillo cuadro, de esos que se usan para los retratos de familia.

No tiene que pensar mucho, las palabras brotan de sus labios como de un surtidor cuando le pregunto por qué cree que impacta tanto en los cubanos, de cualquier edad y oficio, la obra de un hombre de una ética tan elevada que parece inalcanzable:

“Yo creo que en Martí hay una autenticidad, una actitud virtuosa, una pureza, una forma de ver la vida tan generosa, tan noble, pero tan auténtica, que estremece. Por ejemplo, el caso extraordinario de “Martí, el ojo del Canario”, de Fernando Pérez. Esa película logró llegar a mucha gente joven, porque hasta incluso el despertar erótico de Martí él lo refleja con una limpieza, una delicadeza y al mismo tiempo humaniza a Martí.

“Y creo que tenemos que evitar por todos los medios que Martí sea el busto, sea el monumento, sea el que está encaramado en un pedestal. En todo este trabajo que estoy haciendo por todo el país he conocido a mucha gente, profesores, jubilados, pero también mucha gente joven del movimiento juvenil martiano, y uno siente que la mística de Martí llegó a ellos, los tocó, los iluminó. Vamos a decirlo así, y en eso tiene que ver lo que decía al principio: ese componente de autenticidad que tiene todo lo que dijo e hizo Martí en vida.

“Martí es una persona que nunca hizo nada para quedar bien, que nunca hizo nada en pose, que nunca asumió postura retórica. El lenguaje de Martí puede a veces ser difícil, pero nunca es retórico. Hay un famoso testimonio de un tabaquero de Tampa al que le preguntan: “¿Tú entendiste lo que dijo el orador -que era Martí-?”, y él dijo: “Bueno yo no entendí muy bien, pero me emocionó de una manera…me llegó tan hondo así…” Martí tenía ese don de ser uno de los más grandes prosistas y poetas de la lengua, y al mismo tiempo un comunicador más allá incluso de la zona cognitiva.

Recordando las glorias pasadas…

“Martí iba a lo emocional, que es otra clave para el tema de los valores. Por ejemplo, enseñar la historia no es lograr que un estudiante te recite de memoria las fechas históricas principales (cuándo llegó Colon, cuándo Bartolomé de las Casa hizo esto) sencillamente no…Sentir la historia tiene un componente asociado a lo emotivo, a lo afectivo, por eso un gran profesor de historia, un maestro en el sentido superior de la palabra, tiene que saber también llegar esa parte vibrante, emotiva, movilizadora de sentimiento y de afecto. Martí lograba eso todo el tiempo.

“Recuerda que Martí estuvo en la preparación de la guerra del año del 95, él tuvo que levantar el ánimo de los cubanos recordando las glorias de la guerra del 68, y a los grandes poetas. Tuvo que hablar de Heredia, tuvo que hacer realmente una especie de panorama para los propios cubanos, sobre sus antepasados cercanos, para que no sintieran que estaban destinados al exilio definitivo, al destierro, a la pobreza, a no tener Patria, e hizo un repaso de la historia que tenía un componente de datos. Céspedes y Agramonte es un texto excepcional donde él trata las dos personalidades y las va enlazando.

“Por cierto, esos dos personajes están en la película de nuestro hermano Rigoberto (se refiere a la película dedicada al Mayor Ignacio Agramonte, cuyo realizador, Rigoberto López falleció recientemente sin alcanzar a terminarla), en un contrapunteo que tiene mucho ver con lo que pasó realmente con los dos. Estos dos personajes salen en la versión que yo vi con una grandeza extraordinaria. Esa es una manera de llegar a la historia. La película Inocencia, como la de El ojo del Canario, son esas películas que, más de allá de lo informativo, llegan a la parte donde anidan esos valores.

“Yo creo que en Martí esa autenticidad, esa pureza, esa honestidad a toda prueba, es como en Fidel. Es decir, tú sabes que Fidel jamás iba a decir una mentira. Él después en el concepto Revolución lo incluyó como un principio, pero este pueblo sabía absolutamente que de Fidel jamás iba a salir una mentira. Ahora (Ignacio) Ramonet presentó en Pinar del Río la nueva edición de Cien horas con Fidel, y él recuerda cómo acaba el libro: “En Cuba jamás le diremos una mentira”. Así termina el libro Cien horas con Fidel, y eso está en Martí: su apego a la verdad, a los principios, sin retórica, sin frases altisonantes, sin arrogancia, eso es algo muy hermoso.

“Tenemos que buscar por todas las vías posibles que eso se traslade a las nuevas generaciones, porque sí lo necesitamos. Yo estoy convencido de que Martí hoy podría ser un nutriente esencial para este pueblo, y de hecho lo es. Es decir, ningún error de los que podamos haber cometido en la educación, en los medios, en las instituciones de la cultura, ha cortado la relación de este país con ese cubano verdaderamente deslumbrante que fue como el padre de Fidel. Un privilegio que tiene Cuba haber tenido dos figuras de esa magnitud.

Ni inquisidor ni paternalista

“Todo lo que dice Martí: que “la pobreza pasa, pero la deshonra no”, puede convertirse en una frase más para decir en un matutino o para ponerla en un cartel; pero hay que ponerse a razonar qué quiere decir la pobreza pasa, pero la deshonra no.

“En ese Período Especial tan duro y amargo que pasamos en Cuba, en aquellos momentos tan duros y difíciles de los años 90, cuando renacieron la prostitución, las redes de proxenetas, ciertas formas de estafas o corrupción…se dañó el tejido espiritual y moral de la sociedad cubana, pero la gente siguió resistiendo, siguiendo a Fidel, a Raúl, a la generación histórica, y a las ideas del socialismo.

“Esa es una de las grandes hazañas de las que tenemos que sentirnos orgullosos. Sí hubo zonas afectadas en el campo de la moral, persisten muchas conductas que son corruptas o por lo menos criticables, que no tienen el suficiente rechazo social. Por ejemplo, hay como una tolerancia a que en una tienda vendan por la izquierda y otras actitudes negativas. Todo eso tiene que ver con los valores y no se resuelve con normativas ni se resuelve con inspectores, son cosas que tenemos que ir resolviendo todos juntos: la escuela, ustedes los periodistas, los comunicadores, los medios, la cultura, el papel del maestro que es vital, el papel de la familia porque la familia es absolutamente insustituible. Aquella frase: “yo soy pobre, pero decente”, “yo soy pobre pero horado”… son cosas que se decían aquí.

“Había gente muy pobre, que sin embargo no toleraban que el hijo llegara a su casa con un juguete que no pudiera explicar de dónde salió aquella especie de  tesoro encontrado por azar o porque se lo quitó a otro. Vaya a usted a saber. Ese tipo de sentido ético que está en Martí de una manera tan reiterativa, tan sólida, y al mismo tiempo amable…porque Martí no es nunca un inquisidor, Martí te está educando todo el tiempo si lo sabes escuchar. Si te sabes acompañar de Martí estás sintiendo su voz, su reflexiones, sus ideas, pero nunca como un inquisidor, jamás encaramado en un tribunal juzgándote.

“En Martí no hay paternalismo. A veces nosotros hemos sido muy paternalistas y eso cuando tú lo aplicas a los más jóvenes vemos que rechazan el paternalismo. Hoy el tipo de diálogo que hay que establecer tiene que ser no vertical, tiene que ser un diálogo donde todas las partes se tienen que escuchar y enriquecerse mutuamente.

Martí grafómano y su poema deslumbrante de cubanía

“Martí construyó la unidad entre los veteranos de la guerra del 68 y los pinos nuevos. Eso se dice fácil, pero Martí no tenía ningún historial, vamos a decir, bélico, épico. Había estado en el Presidio, es verdad, y había salido finalmente al exilio, pero era para muchos de aquellos veteranos curtidos una especie de interrogante. Bueno, ¿este será un demagogo?, ¿este que habla así habla tan bonito qué significa? Y él fue con una enorme capacidad para aglutinar.

“Martí era un grafómano. Escribió, escribió y escribió. Has visto los diarios de campaña de Martí, y uno se pregunta en qué momento, sobre qué piedra, sentado en qué hamaca, arrimado a que árbol elaboró esta prosa, porque además es como un gran poema deslumbrante de cubanía.

“En las cartas de Martí para buscar donaciones para el Partido Revolucionario Cubano para la compra de armamento, para la preparación de lo que él llamaba una guerra breve y sin odio, hay una inteligencia y un conocimiento verdaderamente profundo de la psicología humana.  Él no va con adulonería, ni con lisonja, sino que va enalteciendo los aspectos de esta persona a quien se está dirigiendo, para tratar de motivar su acercamiento a la causa de la independencia. Y va realmente moviendo sus hilos, logrando reclutar a gente increíble.

“Hay una famosa anécdota, creo que la cuenta Mañach en “Martí, el apóstol”, que cuenta que alguien le pasa el mensaje a Martí de que había un emigrado que había sido muy activo pero que se estaba distanciando, estaba como apático, y Martí dice: “pídanle un favor”.

“Fíjate, él no dice: no háganle un favor, sino pídanle un favor. Es decir, no hacerle un favor para comprar una especie de lealtad coyuntural, sino pídanle un favor para que esa persona se sienta útil a la causa y de pronto se acerque y se comprometa de nuevo, a partir de que los independentistas sientan que él puede ser útil.

“Son cosas, a veces obvias, otras más sutiles, pero tú te das cuenta cómo él fue construyendo un tejido de gente de diversas procedencias, de diversas generaciones, de gente que estuvo hasta en un momento dado vinculado al autonomismo o que tuvieron su pecadillo anexionista. Él los está atrayendo a la idea de independencia, a la idea del antiimperialismo, porque él lo va haciendo como explica a Mercado en su carta testamento, “en silencio”, pero dice cosas tremendas.

Las famosas cartas a María Mantilla

“Martí publicó cosas tremendas de los Estados Unidos. Muchas veces desde los principales periódicos en los que Martí colaboraba le pedían que fuera más cauteloso con respecto al gran vecino del norte, pero para Martí era muy importante que los latinoamericanos entendieran que aquel no era el modelo que tenían que aplicar las nuevas repúblicas, que era un modelo corrupto, del culto al dinero, y que predominaba la falta de solidaridad, la desigualdad, el desprecio al pobre. Su descripción del sistema político de Estados Unidos, de los candidatos, de cómo se mueven las mafias, cómo los banqueros están detrás de un candidato…

“Recuerdo un análisis de Martí en una de esas escenas norteamericanas donde dice: un candidato necesita dinero para su campaña y hay empresarios que le prestan dinero que cuando gane van a cobrarle y tienen que pagar esa deuda con esos que patrocinaron su llegada al puesto al que aspiran. Es decir, él entendió perfectamente lo que significaba ese modelo. No podemos decir que Martí fue un marxista, pero se acercó tremendamente al fenómeno del capitalismo por otras vías. No por la vía de un gran economista como era Marx, sino que Martí se acercó a los resortes que movían esa sociedad, como el consumismo.

“Son famosas las cartas de Martí a María Mantilla, sobre todo aquella carta donde le dice que él que quien tiene mucho dentro no necesita tener tanto fuera y dice, mucha tienda poca alma. Eso Martí lo dice cuando toda esta locura de las modas y las marcas no habían alcanzado el frenesí que tienen hoy. Él ve eso con muy mucha profundidad y claridad. Eso nos hace falta también: esa carta de María Mantilla sobre el papel de lo externo, el papel absolutamente colateral de los ropajes, el maquillaje, su concepto de la belleza en este caso de la mujer como esa belleza que resplandece mucho más si va vestida de manera sencilla, si va acompañada de cultura, de inteligencia.

“Yo estoy seguro que muchos maestros nuestros están haciendo eso todos los días. Los cuadernos martianos que hicieron Fina y Cintio se aplican hoy en los distintos niveles de enseñanza, y tenemos que seguir buscando fórmulas. El propio Díaz-Canel, siendo en ese momento vicepresidente, le pidió a la Sociedad Cultural José Martí que buscara los códigos de los jóvenes para empezar a aplicarlos en la difusión del pensamiento martiano, entre ellos acercarnos a las nuevas tecnologías.

“Se han hecho un grupo de cosas, como aplicaciones para teléfonos, para celulares, en internet tenemos las obras completas de Martí, tenemos el periódico Patria, imágenes facsimilares en Internet, pero sin duda hay que seguir, porque como yo decía, el mundo de hoy tiende a que el joven y el menos joven también lean lo menos posible, y se conforme con capsulas o con titulares y Martí es muy difícil reducirlo a capsulas o a titulares.

Poner de moda el conocimiento

“¿Cómo podemos llegar a promover la lectura de Martí? Creo que tenemos que ponernos metas razonables. Ahora vamos a darle mucho más peso al concurso Leer a Martí, que convoca la Biblioteca Nacional y que muchos niños y en el que muchos adolescentes concursan. Pero después eso no tiene un seguimiento mediático. Hay que convertir a un niño que gane el concurso “Leer a Martí” en un niño conocido, que salga en Amanecer Feliz, un programa que yo veo casi al alba. Aparecer en televisión es importante para una familia cubana, pero qué bueno que el niño aparezca en televisión no solo porque la familia lo mande, sino porque además leyó a Martí, hizo un texto sobre La Edad de Oro o hizo una visita a la casa natal, o al Museo más cercano. Y poner el conocimiento en primer lugar.

“Hoy en cualquier comunidad se da una batalla en parte de la subjetividad. Hay que ver ante los ojos de los niños, sobre todo de los adolescentes que están en una etapa tan especial, cómo se está orientando en un mundo contradictorio lo qué es para ese adolescente el triunfo, quiénes son los triunfadores, ¿los que tienen más dinero o los que han acumulado más conocimiento, han sido más estudiosos, más trabajadores, o se han esforzado más?

“El prestigio social que tuvo en la Cuba de los 60 la Educación y la Cultura fue algo que caracterizó a la Revolución Cubana. Eso es algo que yo creo que ha sido esencial para haber llegado hasta hoy con esta unidad que tenemos. Ese prestigio social hoy ya no es el mismo. Es decir, el prestigio del que saca buenas notas, del que es Diploma de Oro en la universidad, eso nosotros lo tenemos que levantar, levantar los logros de la inteligencia, los logros asociados al estudio, al esfuerzo,  tenemos que prestigiarlos. Tienen que aparecer en programas como el de Mediodía en TV, 23 y M… Eso lo hemos hablado con Noya (Presidente del ICRT) y yo creo que se puede lograr de una manera inteligente, aunque hay un reto formal que tenemos que llevar adelante.

“Nosotros tenemos que poner de moda el estudio, poner de moda el conocimiento, poner de moda el comportamiento honesto en cualquier coyuntura, levantar el rechazo social a las actitudes corruptas o que se acercan a la corrupción. La idea de que robarle al Estado no es robar, esas son ideas que se mueven en la sociedad nuestra hoy y que tenemos que entre todos enfrentar.

— Considerando que a Martí es muy difícil reducirlo a titulares, ¿se lo imagina en esta era de las redes sociales? ¿Qué relación cree que habría tenido Martí con Facebook y twitter?

“Una vez, en un evento de marxismo, dije que el Manifiesto Comunista era como un Twitter de Marx que llegó mucho más lejos de lo que podría llegar, por ejemplo, una obra como El Capital u otras de mayor extensión.

“Martí hizo periodismo. Quizás el más grande periodismo en la lengua castellana de todos los tiempos sea el periodismo de Martí. Su propio estilo no es exactamente el de la síntesis; los versos sencillos qué son, de pronto son, vamos a decir, la quintaesencia de la poesía. Él era proliferante, pero podía de pronto hacer versos brevísimos, podía crear imágenes, escenas, evocaciones, con muy pocas palabras.

Martí y las redes sociales

“Yo creo que Martí hubiera utilizado las redes y hubiera utilizado también la calle. Yo creo que Martí haría como Fidel, como Raúl, como lo está haciendo Díaz-Canel, que está usando las redes y está directamente intercambiando con la gente en la calle (porque eso no lo sustituye ningún Twitter, él mismo lo ha dicho, no lo sustituye nada que podamos poner en el ciberespacio). Sin dudas, parte de esta batalla se está dando en ese espacio, tan particular, con tantas trampas, donde el enemigo ejerce un determinado control que va más allá de nuestras posibilidades; pero que, sin dudas, lo han usado como instrumento, lo están usando en Venezuela, lo han usado como instrumento contra nosotros.

“Estando yo en el Ministerio de Cultura tuve tres o cuatro momentos en que las redes se convirtieron en factores como para intentar dividir a los intelectuales, creadores, en torno a la política cultural, eso no es algo que nos vamos a enterar ahora que pueden hacer eso, lo están haciendo, lo han estado haciendo; y el hecho de que estemos mucha gente revolucionaria en las redes, puede ayudar a disuadir, a aclarar, yo creo que es muy importante.

“Me acuerdo del caso de una compañera que trabaja en la red “En defensa de la humanidad”. Cuando falleció Fidel, en las redes hicieron lo posible por intentar un linchamiento póstumo de Fidel, una cosa perversa, circularon mentiras, difamación, verdaderas aberraciones para que ese grande, que no va a morir nunca, la gente lo viera menos grande, todo lo posible por quitarle estatura a ese gigante nuestro. Y en todo aquel momento pusieron de pronto una muralla con unas piedras, como cincuenta cadáveres de personas fusiladas y lo empezaron a circular como fusilamientos, que tenían que ver precisamente con la campaña que se hizo en torno a lo que después nos llevaría a la Operación Verdad. Esa compañera de la red descubrió que esa foto era de los fusilamientos de Franco e inmediatamente lo puso en las redes, cotejando, esto es falso, esto es mentira, y el trol o no sé quién fue quien lanzó la falsa imagen o la imagen desnaturalizada, aquella imagen apócrifa, de pronto desapareció.

“Yo creo que en eso deberíamos estar alerta, denunciar cosas concretas. A mí (Coco) Fariñas me hizo como cinco tuits seguidos. Yo estuve en el Foro de la Sociedad Civil de Panamá, y me acusó ahí, y nada más que saqué la foto de Fariñas con Posada Carriles, enmudeció, por lo menos en mi perfil de Twitter. No me dio tiempo ni de bloquearlo, enmudeció.

“Que los laboratorios, los tanques pensantes, lo que se le quiera llamar a los que están trabajando el tema Cuba, de la subversión y todo eso, sepan que hay revolucionarios activos en las redes, revolucionarios que no repiten consignas, que analizan, evalúan dentro de los límites.

“Que ese tipo de gentuza, sea real o sea creada por una tecnología para replicar fantasmas, sepa que hay, vamos a decir, un frente, llamémosle así, de gente comprometida con lo que hemos defendido tantas generaciones de cubanos, comprometidas con Fidel, Raúl, con Díaz (Miguel Díaz-Canel), con la dirección del partido, del gobierno, que vamos a responder a cualquier tipo de provocación, que vamos a aclarar cualquier tipo de fake news de las que lanzan y repiten.

“Con las fake news, ya la manipulación llegó a un límite verdaderamente inconcebible, porque repiten las noticias falsas, los fantasmas. Entre ellos discuten y crean un falso clima. Te hacen creer que estás viviendo un debate real y todo es un teatro para ir legitimando esas noticias falsas, esas calumnias.

“Pero yo creo que Martí se hubiera adaptado a las redes y hubiera tenido miles y millones de seguidores y hubiera seguido a nuestro líder y hubiera dado grandes batallas, porque Martí era un gran polemista.

Acuérdate cuando aquellos dos periódicos norteamericanos presentaron a los cubanos y a Cuba como un país de gente débil, que no trabajaba, que eran incapaces de gobernarse a sí mismos, Martí respondió con “Vindicación de Cuba”, un artículo estremecedor lleno de cólera y al mismo tiempo, de argumentos.

Y de la nueva Constitución, ¿qué diría Martí?

“Quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto a la dignidad plena del hombre”, la frase incluso está incluida en el texto constitucional, pues todo el tiempo el respeto a la dignidad humana recorre las páginas de la constitución, desde los derechos que pueden tener personas que enfrenten un problema judicial, desde la prohibición constitucional de toda forma de discriminación, por color de la piel, por origen nacional o territorial, por sexo, orientación sexual, todo eso está afianzado con palabras muy claras, con conceptos muy claros en nuestra Carta Magna.

“Yo creo que es una Constitución de vanguardia, es una Constitución que apuesta por la emancipación humana en todas sus dimensiones, los conceptos de familia, el derecho de todo ciudadano a formar una la familia.

“Hay mucho en la Constitución que tiene que ver con ese precepto martiano, es una constitución profundamente martiana. Te diría que Martí estuviera orgulloso de que tantos años después de haber caído en dos Ríos, este país construyera colectivamente, porque ese proceso es una de las cosas más hermosas y estimulantes que puedas ver, el pueblo convertido en constituyente, la gente estudiando.

Nuestros enemigos van a leer los resultados con un microscopio

“Estuve en 10 ó 12 asambleas del municipio cabecera de Pinar del Río y gente muy joven habían llevado sus propuestas por escrito, se habían leído el documento y lo llevaban subrayado. La gente se tomó muy en serio el estudio de la versión que se circuló primero y después la comisión redactora hizo un trabajo admirable y encontró soluciones muy sabias a partir de la transparencia y del sentido democrático de la Revolución Cubana.

Yo creo que el Sí va a ganar y por supuesto que puedo decir aquí que voy a votar por el Sí. Porque yo creo que estamos votando por la Constitución y estamos votando por el destino de este país. Y nuestros enemigos van a leer con un microscopio los resultados de ese referendo y lo van a leer no como un Sí o un No, sino como un sí o no a la continuidad de la Revolución Cubana y a la continuidad de nuestro socialismo.

“Es muy importante que la gente que pueda estar disgustada coyunturalmente por algo que le pasó, o por algo que no le han resuelto, no vaya de pronto a cobrarle a la Revolución ese disgusto coyuntural y hacer como han hecho en otros lugares de nuestra región que los pobres han votado contra sus propios intereses y han votado por la derecha. Son cosas verdaderamente patéticas que han ocurrido independientemente de la manipulación. Ha habido gente que ha votado por la derecha siendo personas muy humildes después que estos procesos progresistas los sacaron de la nada, del agujero y los convirtieron en personas.

“Por eso Fidel decía “Toda Revolución es hija de la cultura y de las ideas”, por eso Fidel decía, parafraseando a Martí, que “sin cultura no hay libertad posible”. Tú tienes que cambiar el entorno material de las personas cuando vas a transformar un país como se transformó el nuestro, pero tienes también que transformar la conciencia de la gente, sin ninguna duda.