junio 30, 2017

Memoria de las actividades del primer semestre de 2017 y tareas para el segundo semestre.

Memorias del Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba
 Año 2017

Actividades Realizadas durante el primer semestre

En el transcurso de este primer semestre del año se llevaron a cabo 9 reuniones del Grupo, donde se propusieron y se acordaron las actividades que a continuación se detallan:

Se continuó con el Programa de Radio “Cuba y Nosotros” en la emisora comunitaria Gente de Radio, todos los martes de 19 a 20 hs. que se retransmite los días jueves por la mañana. Este programa se comenzó a emitir el 6 de julio de 2004. El próximo mes cumpliremos trece años ininterrumpidos en el aire. 

Se continuó con el Taller de Lectura, en un espacio de formación política, que comenzó en el mes de mayo de 2009 y que en total hasta ahora se han realizado 98 talleres, los primeros sábados de cada mes.

A partir de enero continuamos con el ciclo de videos-debate y películas cubanas en el Salón "Hugo Chávez" de la Biblioteca del SOYEM Bariloche, una vez al mes.

Blog del Grupo. Desde su inauguración, el 30 de mayo de 2005 nuestro compañero Víctor Rocchi mantiene permanentemente actualizada la página web del Grupo, en el blog:

Con la coordinación de Norma Pérez se ha organizado la XXIV Brigada Suramericana de Solidaridad con Cuba de enero de este año con la participación de cuatro compañeras de Neuquen, la XII Brigada Internacional Primero de Mayo con la participación de seis brigadistas, cinco de Bariloche y uno de San Martín de los Andes y se está organizando la II Brigada Internacional “Por los caminos del Che” para octubre próximo, en la cual ya tienen comprometida su participación seis compañeros de Bariloche y dos de Neuquen.

El 24 de marzo – Como todos los años y en conmemoración del golpe cívico militar sufrido por nuestro país en 1976, se hizo la repintada de los pañuelos en la plaza del Centro Cívico. Un par de ellos representan a  los dos diplomáticos cubanos desaparecidos durante la dictadura: Crescencio Galañega Hernández y Jesús Cejas Arias. Además se convocó, mediante un comunicado de prensa, a toda la población a las actividades previstas para ese día.

Los días 24 y 25 de marzo tres compañeros del Grupo participaron del XII Encuentro Regional de Solidaridad con Cuba "Camilo Cienfuegos" que han organizado los compañeros de la Casa de Amistad con Cuba en Cutral Co. 

El domingo 26, después de nuestra participación del XII Encuentro Regional, la compañera responsable de brigadas del Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, Norma Pérez, viajó a Neuquen donde participó junto a los compañeros de La Casa de Amistad con Cuba de Neuquen y Cipolletti en una reunión de formación de Brigadistas.

El 30 de abril hemos organizado el Locro para nuestras finanzas del año. Se vendieron 464  tarjetas y junto a las porciones de locro se entregó a cada persona el texto: Fidel Castro y el carácter socialista de la Revolución Cubana. Al presentar la rendición del Locro, se dió a conocer el balance económico anual del Grupo.

Entre los días 24 y 30 de mayo nos visitó en Bariloche el compañero del MASCUBA Oscar Verón, quien nos trajo todo tipo de material para la difusión, presentando además un power point conteniendo su participación este Primero de Mayo en Cuba, Santa Clara y Yaguajay. Después Oscar viajó también a El Bolsón, Curtal-Co y Neuquen compartiendo similares actividades con los compañeros del Regional Patagónico de Solidaridad con Cuba “Camilo Cienfuegos”.

El 9 de junio en conmemoración del 89 aniversario del natalicio del Che, se proyectó en la biblioteca “Hugo Chávez” del SOYEM el documental: “Cuando pienso en el Che”, y la introducción de la serie “Semillas del Ñancahuasú”: La Llegada. Además 14 de junio se hicieron programas especiales en las emisoras locales FM Gente de Radio y FM Libre, y se emitió un comunicado de prensa: “A 89 años del natalicio del Che Guevara” por los medios digitales y radiales de nuestra ciudad.

El 20 de junio el Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, integrante de la Regional de Solidaridad con Cuba de la Patagonia “Camilo Cienfuegos” hizo pública una declaración de repudio por las recientes manifestaciones hostiles y contrarrevolucionarias del presidente de los Estados Unidos Donald Trump, solidarizándose además con el pueblo y el gobierno de Cuba.


Actividades Planificadas para el segundo semestre de este año

Se continuará con las tareas de difusión, el ciclo de videos debate y cine cubano, así también con los Talleres de Lectura, la organización de las Brigadas Solidarias a Cuba y se mantendrá actualizado el Blog del Grupo.

Se desarrollarán además actividades especiales por:

1.    El 64 aniversario del Asalto al Cuartel Moncada, éste próximo 26 de julio.

2.    El 91 aniversario del natalicio de Fidel Casto, el próximo 13 de agosto.

3.    El 50 aniversario de la caída en combate del Che, y su posterior asesinato el 9 de octubre.

4.    La organización del XIII Encuentro de la Regional de Solidaridad con Cuba “Camilo Cienfuegos” programada para los días 8 y 9 de diciembre de éste año 2017 en San Carlos de Bariloche.


Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, 28 de junio de 2017

junio 06, 2017

Cine Cubano en el SOYEM - junio 2017

Cine Cubano en el SOYEM a cargo del Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba.
En el marco del ciclo de Cine Cubano y Video Debate, y en conmemoración del 89 aniversario del nacimiento del “Guerrillero Heroico” Ernesto Che Guevara, el Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba y el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales, los invitan a la proyección del documental:

“Cuando pienso en el Che”

Un documental sobre la base de la entrevista realizada por el periodista italiano Gianni Miná a Fidel Castro en 1987, en la que el comandante relata su relación de profunda amistad con Guevara y analiza la gesta en Bolivia.
Duración: 50 minutos.
Los esperamos este viernes 9 de junio a las 20 hs. en el Salón "Hugo Chávez" de la Biblioteca del SOYEM, en Ángel Gallardo 1262.
La entrada es libre y gratuita.
Invitan el SOYEM y el Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba

Taller de Lectura n° 99 - Julio de 2017

Taller de Lectura # 99 -  Julio de 2017

“Orígenes y vigencia del pensamiento político de Fidel”

Por: Fernando Martínez Heredia
Publicado en: Homenaje a Fidel, tomado de Cubadebate el 23 mayo 2017.

Conferencia inaugural en el XXII Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba, del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba. Universidad Obrera de México, San Ildefonso no. 72, Ciudad de México, 18 de marzo de 2017.

Agradezco esta oportunidad a las mexicanas y los mexicanos tan abnegados y generosos que realizan y mantienen estos encuentros.

Comienzo mi intervención por el primer indicador de la vigencia de Fidel. El homenaje que recibió, en los nueve días que siguieron a su partida, fue una consigna de hoy, una invención de jóvenes que hizo suya todo el pueblo de Cuba: “yo soy Fidel”. Así se demostró que Fidel es del siglo XXI, y no solo del XX, y también que cuando el pueblo entero se moviliza con conciencia revolucionaria es invencible. En esos días del duelo, Fidel libró su primera batalla póstuma y la ganó; al mismo tiempo, volvió a mostrarles a todos el camino verdadero, como vino haciendo desde 1953.

Entiendo que ha sido muy atinado el tema que me han fijado los organizadores, porque en la compleja y difícil situación que estamos viviendo en nuestro continente los orígenes, los rasgos fundamentales y la vigencia del pensamiento político de Fidel pueden constituir una ayuda inapreciable. Hoy podemos avanzar mejor con esa ayuda de Fidel, pero a condición de emular con sus ideas y sus actos, para sacarles provecho en lo decisivo, que serán nuestras actuaciones. No imitando simplemente a Fidel, que nunca imitó a nadie, sino traduciéndolo a nuestras necesidades, situaciones y acciones.

Fidel brinda un gran caudal de enseñanzas, tanto para el individuo como para las luchas políticas y sociales. Puede aportarnos mucho conocer mejor sus creaciones y sus ideas, las razones que lo condujeron a sus victorias, cómo enfrentó Fidel las dificultades y los reveses, su capacidad de identificar lo esencial de cada situación y los problemas principales, plantear bien la estrategia y la táctica, tomar decisiones y actuar con determinación y firmeza. Si lo hacemos, será más grande su legado.

En el transcurso de la vida de Fidel pueden distinguirse tres aspectos: el joven revolucionario; el líder de la Revolución cubana; y el líder latinoamericano, del Tercer Mundo y mundial. El segundo y el tercer aspecto suceden simultáneamente. Vamos a asomarnos a la extraordinaria riqueza del pensamiento político del joven que se rebelaba contra todo el orden de la dominación, y no contra una parte de él, del combatiente revolucionario, del artífice de la victoria de la insurrección cubana y del despliegue y la defensa del nuevo poder revolucionario, y del conductor supremo de la creación de una nueva sociedad latinoamericana liberada, socialista, internacionalista y antimperialista.

Fidel fue hijo de una tradición que es fundamental dentro de la historia del pensamiento revolucionario cubano: la corriente radical, que ha tenido puntos en común y ha establecido una trayectoria singular. Esos radicales se fueron por encima de las respuestas políticas que parecían posibles frente a los conflictos de su tiempo y su circunstancia, y las propuestas que ellos hicieron eran llamados a violentar la reproducción esperable de la vida social. Enumero solamente a hitos dentro de esa pléyade, como son Carlos Manuel de Céspedes, José Martí, Julio Antonio Mella y Antonio Guiteras.

Si exceptuamos al pensador original y colosal que fue José Martí, las prácticas revolucionarias fueron lo predominante en la historia de las posiciones y propuestas de los radicales entre 1868 y 1959. Pero, en su conjunto, ellos elaboraron un cuerpo de pensamiento que constituye una acumulación cultural de un valor inapreciable, que siempre es necesario rescatar y asumir conscientemente. Fidel partió también de la práctica, pero al mismo tiempo fue presentando y elaborando un pensamiento radical excepcional, que lo fue llevando a ocupar un lugar cimero en toda esta historia cubana, junto a su maestro José Martí.

Para el radicalismo de las revoluciones por la independencia, la república fue al mismo tiempo un gran logro y una gran frustración. La tremenda guerra revolucionaria de 1895 y el sacrificio en masa del pueblo cubano en ella constituían un legado que exigía liberar al país del dominio neocolonialista impuesto por la invasión norteamericana, y liberarlo del dominio de los ricos explotadores del trabajador y los políticos corruptos, tan voraces como sometidos al imperialismo. Mella y Guiteras habían sido las figuras máximas del gran aporte que trajeron las luchas del siglo XX: un socialismo cubano, que no era calco ni copia del socialismo europeo y que se propuso ir al asalto del cielo desde el suelo insular y latinoamericano, desde el mundo que fue colonizado. El joven Fidel Castro, dirigente estudiantil y abogado de reclamos populares, encontró y asumió muy pronto todo aquel legado de su patria y de los combates y las ideas por la libertad, la justicia social y la liberación nacional.

Fidel aprendió a ser, a la vez, patriota y socialista. A alimentarse del magisterio de Martí y a estudiar a Marx y Lenin, para poder plantearse bien la época en que vivía, sus conflictos fundamentales y las vías y métodos de la lucha por la liberación. A mi juicio, esta es una lección invaluable que nos ha brindado a la mayoría de los seres humanos del planeta, que hemos sufrido durante medio milenio la gigantesca empresa criminal de la universalización del capitalismo, genocida, ecocida y destructora sistemática de las vidas, las cualidades y las esperanzas de miles de millones de personas. De cinco siglos de colonialismo, que sigue vivo en sus formas actuales, tanto mediante sus poderosos medios económicos, culturales, de agresiones violentas y rapiña de todo tipo, como convertido en un cáncer dentro del corazón y el cerebro de los colonizados.

Fidel comprendió muy temprano que la lucha tendría que librarse al mismo tiempo contra el conjunto de las dominaciones, contra lo viejo, lo moderno y lo reciente. Pero, ¿cómo llevar esa comprensión a la práctica y volverla capaz de atraer a la mayoría oprimida, cómo crear instrumentos capaces de organizar y concientizar, de crecer en fuerzas reales y de ir ganando preeminencia, de obtener la victoria? Porque mientras no caen en crisis, los que dominan basan el ejercicio cotidiano de su poder en la hegemonía que tienen sobre la sociedad, en su capacidad de imponer su cultura, obtener consensos, engañar, ilusionar y dividir a la mayoría dominada.

El joven Fidel participó en el movimiento político cubano que fue más lejos en los intentos de utilizar la acción ciudadana, el democratismo y el sistema electoral y representativo avanzado que existía durante la segunda república, para lograr cambios realmente positivos para el país. El líder de masas Eduardo Chibás y el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxos) concitaron el entusiasmo y la esperanza de la mayoría del pueblo, y el miedo a su triunfo fue una causa del golpe militar del 10 de marzo de 1952. La burguesía y el imperialismo demostraban que las reglas del juego de su sistema son las de un juego sucio, y que cuando es necesario son sacrificadas al valor supremo del sistema, que es mantener su poder.

Y precisamente una de las convicciones principales del joven estudioso y activista político, desde algunos años antes de 1952, era que tomar el poder resultaba un requisito indispensable para cambiar a Cuba. La nueva situación, en la que todo parecía estar mucho más lejos y había un bajo nivel de protestas, fue sin embargo entendida por Fidel como una coyuntura en la que las formas radicales de lucha podían ser viables, porque el sistema político en el que se basaba la hegemonía había sido totalmente deslegitimado. Fidel no descuidó referirse a la evidencia de que el régimen violaba la legalidad y no admitía recursos en su contra, pero se dedicó por entero a la vertebración y preparación para pelear de un movimiento clandestino, con gente sencilla del pueblo que tuviera ideales y decisión personal, y asumiera la férrea disciplina y las ideas revolucionarias como suelo común. Ninguno de sus miembros era una personalidad conocida, y muchos pertenecían a los sectores más humildes de la sociedad.

El asalto al Moncada tomó por sorpresa al país. La audacia, la valentía y el sacrificio de los participantes les granjeó la admiración popular, pero ninguna fuerza política los apoyó. Fidel lanzó La historia me absolverá, manifiesto deslumbrante que contenía hasta medidas de gobierno, pero él y sus compañeros quedaron prácticamente solos. La segunda lección que nos aportó fue el hecho mismo del Moncada, rebelión contra las oligarquías y contra los dogmas revolucionarios, como lo definió el Che, el motor pequeño que debería poner en movimiento al motor grande. La tercera lección fue asumir la etapa de prisión como el lugar de la firmeza inquebrantable, y proponerle al país una gran revolución, aunque su realización pareciera tan lejana.

Al salir de cárcel fundó y dirigió el Movimiento 26 de Julio, de honda raíz martiana: los fines públicos, los medios secretos; la convocatoria a todo el pueblo sin exclusiones, pero en una organización férreamente unida en sus ideales, su estructura y su disciplina, decidida y con vocación de poder. Y el carácter radical de la revolución, ajeno a las discusiones bizantinas acerca de los sujetos históricos abstractos: de los humildes, por los humildes y para los humildes.

Al desatar la guerra revolucionaria en diciembre de 1956, Fidel abrió la brecha para que lo imposible dejara de serlo y el pueblo se levantara, y le brindó un lugar donde pelear a todo el que quisiera convertir sus ideales en actuación. En la cárcel había sido un visionario, ahora comenzaba a ser el líder del pueblo que iba pasando de la simpatía al compromiso y a la participación en la insurrección. Aunque sus fuerzas eran pequeñas todavía, ya era uno de los dos polos de la contradicción principal de un país que a través de prácticas tremendas comenzaba a adquirir una conciencia política revolucionaria.

Todo era sumamente difícil, y cada paso lo fue. Crear el órgano político militar capaz de combatir, crecer y llegar a vencer, y fundar y desarrollar la escuela de la guerra revolucionaria que debía producir individuos nuevos, compañerismo a toda prueba, cuadros capaces para esa etapa y para las que vendrían después de la victoria. Concebir y poner en práctica la estrategia y las tácticas acertadas, cuidar los métodos para mantener limpios los fines, no hacer concesiones que comprometieran la naturaleza de la revolución e ir consumando su liderazgo. Sumar cada vez más fuerzas del pueblo, y generalizar la convicción y la decisión de que no bastaría derrocar la dictadura, que la causa y la lucha eran para transformar a fondo la patria, y hacer realidad aquella consigna de “independencia económica, libertad política y justicia social”.

Y en todos esos terrenos y en todas las tareas que conllevaban Fidel fue el maestro, el jefe, el ser humano superior y el que veía más lejos. El 6 de junio de 1958, cuando la gran ofensiva enemiga cernía un riesgo de muerte sobre el bastión de la Sierra Maestra, le escribió a Celia Sánchez que luchar contra el imperialismo norteamericano iba a convertirse en su destino verdadero. Ahora que ya era muy difícil considerarlo un iluso, Fidel avizoraba un enfrentamiento que no parecía inminente, pero que él sabía ineluctable. Pero ahora vislumbraba el futuro con un arma en la mano y una revolución en marcha.

El segundo hecho decisivo fue consecuente con el primero, pero muy diferente a él. La resistencia y la guerra popular ganaron fuerza suficiente, derrotaron y desmoralizaron al enemigo y desembocaron en una victoria completa. En enero de 1959 la Revolución venció a la dictadura y, al mismo tiempo, destruyó los aparatos militar, represivo y político del Estado burgués.

Se hizo realidad aquella frase suya de 1955 sobre la única opción cubana: la tiranía descabezada. Pero en medio de la inmensa alegría, Fidel no se confundió. El día 8 lo dijo, al llegar a La Habana: lo más difícil comienza ahora. Porque el proceso cubano podía transcurrir, como otros, con la restauración de instituciones civiles, estado de derecho y modos democráticos, pero en un progresivo desmontaje de las fuerzas y las iniciativas de la revolución, y de la movilización y la conciencia populares. Y corromperse, dividirse y retroceder, cada vez más parecido al funcionamiento “normal” de los sistemas de dominación, hasta ser uno más entre ellos, en el mejor de los casos con una dominación modernizada.

Entonces sobrevinieron un alud de acontecimientos y un proceso vertiginoso que transformaron muy profundamente a Cuba y a los cubanos, desarmaron, vencieron y les quitaron a sus enemigos toda esperanza de recuperación, y concitaron el entusiasmo y la admiración en nuestra América y en el mundo. Fidel completó durante esta etapa su estatura de líder, fue el principal protagonista de la generación y conducción de los hechos y fue el mayor productor de las nuevas ideas revolucionarias que hasta hacía muy poco habían sido impensables.

Este es el lugar de un aporte supremo en el arte más difícil, el de la revolución verdadera. En Cuba se logró unir en una sola revolución al socialismo y la liberación nacional. Contra el capitalismo industrial europeo y su criminal expansión mundial mediante su colonialismo y su mercado, Carlos Marx y sus seguidores consecuentes desarrollaron una propuesta radical de transformación humana y social, el socialismo, y un nuevo pensamiento, el marxismo. Esta teoría social es la más capaz de proveer la comprensión de todo el capitalismo y brindar ideas acerca de la revolución contra todas las dominaciones, un alcance totalizador que se ha convertido en el requisito obligado para los que pretendan crear sociedades nuevas, liberadas. Pero en el mundo que fue colonizado había que asumir el marxismo en sus cualidades y su propuesta creadora, como un instrumento, no como un dogma, y sin actitudes de colonizado de izquierda, para enfrentar la extrema diversidad de situaciones y de culturas. La historia real de las asunciones del marxismo en el mundo que fue colonizado está llena de dificultades y desencuentros entre la cuestión social y la cuestión nacional, que más de una vez han llegado a ser trágicos.

Para vencer frente al nuevo reto, la revolución cubana fue socialista de liberación nacional. La victoria de la insurrección fue convertida en liberación nacional y social por la unión de una vanguardia que supo utilizar de manera óptima el poder revolucionario y darse cuenta de que la opción más radical era la única viable, y de un pueblo que multiplicó una y otra vez sus acciones y su conciencia, y se volvió capaz de transformarse a sí mismo y a la sociedad. La Cuba revolucionaria logró, por primera vez en este continente, fundir en una sola entidad los más altos valores de la lucha patriótica con los más altos valores de las luchas de clases, un logro trascendental de las ideas revolucionarias conseguido en la práctica de un gigantesco laboratorio social. La trascendencia de esa victoria se apreció enseguida a lo largo de América Latina, y hoy sigue vigente en la cultura de liberación latinoamericana.

La Revolución cubana provocó un avance extraordinario del pensamiento de izquierda, porque lo puso ante la opción de luchar por los ideales de cambio total de la vida y no solo por reformas, de confiar en las capacidades del pueblo y no en los intereses de determinados sectores de las clases dominantes. Probó que tenía razón y que su conducta era factible mediante sus prácticas, pero también supo exponer sus nuevas ideas y recuperó otras de la mejor tradición revolucionaria. Fidel y el Che pusieron el socialismo y el marxismo en español desde la América Latina, y lo hicieron decididamente antimperialista e internacionalista. Rescataron y asumieron la profunda propuesta revolucionaria de José Martí, crítico radical de todos los colonialismos al mismo tiempo que de la modernidad civilizadora, y promotor de una república nueva y una segunda independencia continental. Y rescataron y asumieron el socialismo cubano, que habían fundado Mella, Guiteras y las experiencias radicales de la Revolución del 30. La nueva época revolucionaria convirtió en un hecho natural que los problemas sociales principales fueran los problemas fundamentales para el pensamiento.

Fidel, un hombre muy culto y un gran lector del pensamiento europeo, se transformó entonces en un educador popular, que supo utilizar la más reciente tecnología como instrumento. Incansable, fue el primer dirigente político en el mundo que usó la televisión para llevar a cabo una campaña colosal de concientización revolucionaria de un pueblo entero. Se comenta con sonrisas la extensión de sus discursos, pero es que se trataba de la comunicación del conductor con la masa más humilde de la nación y con los que habían considerado que la política era oficio de demagogos y delincuentes. Fidel es el jefe máximo, pero conversa con todos y su comunicación es horizontal. Por eso se le escucha siempre con emoción, no solo con la razón, y nadie lo llama por sus cargos, sino solamente por su nombre de pila, Fidel. Es demasiado grande para necesitar títulos.

El Che ha descrito con acierto singular al maestro Fidel en un párrafo de El socialismo y el hombre en Cuba que invito a leer, en el que dice que su “particular modo de integración con el pueblo solo puede apreciarse viéndolo actuar”.

En menos de dos años, la vanguardia se fue multiplicando y la mayoría del pueblo abrazó la Revolución, y la explotación del trabajo ajeno, las humillaciones, las discriminaciones y los desprecios dejaron de ser hechos naturales para convertirse en crímenes. Fidel fue el principal protagonista de la gran revolución socialista, que cambió las vidas, las relaciones sociales, los sueños de la gente y de las familias, las comunidades y la nación. Para lograrlo se convirtió, como para todo lo importante, en el conductor, el líder amado, la pieza maestra del tablero intrincado de la unidad de los revolucionarios y del pueblo.

En aquel tiempo la actuación tuvo que consistir, para todos y al mismo tiempo, en estudio, trabajo y fusil. Ahora los individuos de vanguardia se elegían en asambleas y el trabajo realizado era el mayor timbre de honor. En las grandes jornadas nos unimos todos. Fidel fue –como cantara el poeta—la mira del fusil, y el pueblo todo –como dijera el Che—se volvió un Maceo. La nueva y mayor victoria de Fidel fue que el pueblo entero se cambiara a sí mismo y se armara con nuevas cualidades, valores y capacidades, y la conciencia social confundiera sin temor los nombres de comunista y fidelista. A la sombra de aquel árbol tan frondoso, las conquistas se convirtieron en leyes, y las leyes en costumbres. Y a diferencia de los vehículos corrientes, el carro de la Revolución no tiene marcha atrás. Fidel dijo de manera tajante, hace más de veinte años, que en Cuba no volverá a mandar nunca una nueva clase de ricos.

El antimperialismo ha sido uno de los rasgos principales de la Revolución cubana, desde el designio que le expresara José Martí a Manuel Mercado en mayo de 1895, porque Estados Unidos ha sido siempre enemigo de la existencia de Cuba como país soberano y libre. Los revolucionarios radicales del siglo XX fueron antimperialistas, y Fidel heredó la comprensión de ese requisito básico de todo proyecto de liberación verdadera del país y de imperio de la justicia social. No emplearé tiempo en referirme aquí a la sistemática, ilegal, inmoral y criminal política de agresión permanente contra Cuba que mantiene Estados Unidos desde 1959 hasta hoy, que incluye una supuesta ofensiva de paz desde hace poco más de dos años. El antimperialismo es una constante permanente de la política revolucionaria cubana.

De Fidel hay que decir que durante toda la vida combatió al imperialismo norteamericano, y supo vencerlo, mantenerlo a raya, obligarlo a reconocer el poder y la grandeza moral de la patria cubana. Pero, sobre todo, enseñó a todos los cubanos a ser antimperialistas, a saber que esa es una condición necesaria para ser cubano, que contra el imperialismo la orden de combatir siempre está dada, que como dijo un día el Che –su compañero del alma—, al imperialismo no se le puede conceder ni un tantito así. La soberanía nacional es intangible, nos enseñó Fidel, y no se negocia.

El legado de Fidel es muy valioso para combatir confusiones y debilidades que resultarían suicidas, y para denunciar complicidades. Nos ayuda a comprender que Estados Unidos hace víctima a este continente tanto de su poderío como de sus debilidades, como una sobre determinación en contra de la autonomía de los Estados, el crecimiento sano de las economías nacionales y los intentos de liberación de los pueblos. La explotación y el dominio sobre América Latina es un aspecto necesario de su sistema imperialista, y siempre actúa para impedir que esa situación cambie. Por tanto, es imprescindible que el antimperialismo forme parte inalienable de todas las políticas del campo popular y de todos los procesos sociales de cambio.

Desde 1959 en adelante, Fidel fue el mayor impulsor y dirigente del internacionalismo, ese brusco y hermoso crecimiento de las cualidades humanas que le brinda más a quien lo presta que a quien lo recibe. Cuba ha aportado apoyo solidario sin exigencias. Combatientes, médicos, maestros, técnicos, el ejemplo impar de quienes jamás dieron lo que les sobraba, un paradigma revolucionario, con Fidel siempre al frente, audaz y fraterno.

Fidel amplió y desarrolló en muy alto grado el contenido y el alcance de las prácticas y las ideas revolucionarias mundiales mediante el internacionalismo cubano. Sería una iniciativa fecunda recoger y publicar una amplia selección de sus criterios y consideraciones acerca de este tema, cuya importancia es estratégica en la coyuntura mundial que estamos viviendo.

El internacionalismo es, además, la antítesis del bloqueo. Sometiendo a Cuba a esa prueba terrible solamente lograron hacerla más unida y más fuerte en su decisión, más socialista a su sociedad y a su poder revolucionario, más humana a su gente en la capacidad de ser solidaria y volverse un haz de trabajo, voluntad y amor compartidos, más consciente políticamente frente a todas las circunstancias, hechos, desafíos y necesidades, y también frente a las maniobras más hábiles de nuestros enemigos. La conciencia desarrollada es el escudo y el arma de un pueblo culto, y permite a las personas ser muy superiores a lo que parece posible.

El internacionalismo practicado durante más de medio siglo por cientos de miles de cubanas y cubanos, sostenidos por el amor y la admiración de sus familias y sus paisanos, ha sido y sigue siendo una rotunda victoria sobre el bloqueo. Creyeron que podían acorralarnos y aislarnos, rumiando miserias, y Cuba se ha multiplicado entre los pueblos del planeta, ha sabido darse al acudir a colaborar y a hermanarse con tantos pueblos que no conocíamos, contribuyendo así al desarrollo de una cultura muy superior y ajena a la del egoísmo y el afán de lucro capitalistas. Al mismo tiempo, el internacionalismo nos ha dado mucho más que lo que hemos aportado, en términos de desarrollo humano y social.

No debo extenderme mucho más, para no quitarle tiempo al intercambio, que siempre es tan valioso. Permítanme comentar, o enumerar al menos, otros aspectos de sus ideas y su trayectoria que me parecen muy importantes a la hora de referirnos a su legado.

1-Partir de lo imposible y de lo impensable, para convertirlos en posibilidades mediante la práctica consciente y organizada y el pensamiento crítico, conducir esas posibilidades actuantes hacia la victoria, a la vez que se forman y educan factores humanos y sociales suficientes para poder enfrentar situaciones futuras. Mediante las luchas, los triunfos y las consolidaciones, convertir las posibilidades en nuevas realidades.

2- No aceptar jamás la derrota. Fidel nunca se quedó conviviendo con la derrota, sino que peleó sin cesar contra ella. Me detengo en cinco casos importantes en su vida en que esto sucedió: 1953, 1956, 1970, el proceso de rectificación y la batalla de ideas. En 1953, respondió a la derrota del Moncada con un análisis acertado de la situación para guiar la acción y un apego a los fines mediatos para mantener la moral de combate. Cuando todos creían que era un iluso, se reveló como un verdadero visionario. En 1956, frente al desastre del Granma, respondió con una formidable determinación personal y una fe inextinguible en mantener siempre la lucha elegida, porque él sabía que era la vía acertada.

En 1970, comprobó que lograr el despegue económico del país era extremadamente difícil y tardaría mucho más de lo pensado, pero entonces apeló a los protagonistas, mediante una consigna revolucionaria: “el poder del pueblo, ese sí es poder”. En1985, fue prácticamente el primero que se dio cuenta de lo que iba a suceder en la URSS, que le traería a Cuba un gran desastre económico y una agravación del peligro de ser víctima del imperialismo, pero su respuesta fue ratificar que el socialismo es la única solución para los pueblos, la única vía eficaz y la única bandera popular, que lo necesario es asumirlo bien y profundizarlo. Entonces movilizó al pueblo y acendró su conciencia, y sostuvo firmemente el poder revolucionario. En el 2000, ante la ofensiva mundial capitalista y los retrocesos internos de la Revolución cubana en su lucha para sobrevivir, lanzó y protagonizó la batalla de ideas, con sus acciones en defensa de la justicia social, su movilización popular permanente y su exaltación del papel de la conciencia.

3- La determinación de mantener la lucha en todas las situaciones, cualesquiera que fuesen. Al estudiar a los revolucionarios, a aquellos que se lanzan a pelear por transformaciones sociales profundas, sería muy conveniente considerar como concepto a la determinación personal.

4- Organizar. Esa fue una constante, una verdadera fiebre de Fidel. Ojalá que ese aspecto primordial dentro de su legado no sea descuidado, y sea comprendida su importancia vital.

5- La comunicación siempre, con cada ser humano y con las masas, en lo cotidiano y en lo trascendente. Esta es una de las dimensiones fundamentales de la grandeza de Fidel, y es uno de los rasgos básicos del liderazgo.

6- Utilizar tácticas muy creativas y estrategias impensables, que eran, sin embargo, factibles.

7- Luchar por el poder y conquistarlo. Mantener, defender y expandir el poder, que es un instrumento fundamental para los cambios humanos y sociales. En términos abstractos se puede discutir casi eternamente acerca del poder, pero solo las prácticas revolucionarias logran convertir al poder en problemas que puedan plantearse bien, y resolverse.

8- Crear los instrumentos revolucionarios y formar a los protagonistas. Tomar las instituciones para ponerlas a nuestro servicio, no para ponernos nosotros al servicio de ellas.

9- Ser más decidido, más consciente y organizado, y más agresivo, que los enemigos.

10- Enseñar y aprender al mismo tiempo, con los compañeros y con la gente del pueblo con la que se comparte, y en cuanto sea posible, con todo el pueblo. Recuerdo que el Che tituló “Lo que aprendimos y lo que enseñamos” a un texto breve que escribió un mes antes del triunfo, para la prensa revolucionaria. Es una pieza de análisis profundo y previsor, testimonio de la gran escuela que estaban pasando.

11- Ser siempre un educador. Fidel considera que la educación es un elemento fundamental para que el ser humano se levante por encima de sus necesidades y sus propensiones más inmediatas, y se vuelva capaz de actuar con propósitos cada vez más elevados y de albergar motivaciones y valores correspondientes a ellos. Solo de ese modo crecerán los seres humanos y la sociedad socialista, violentando la escasez material y la multitud de obstáculos de todo tipo que se levantan contra ella, y se crearán cada vez más fuerzas y capacidades que desarrollen la nueva sociedad.

En la medida en que el pueblo se levante espiritualmente y moralmente, será participante consciente del proceso liberador y será capaz de todo, complejizará sus ideas y sus sentimientos y enriquecerá su vida.

12- Que la concientización y la movilización estén en el centro del trabajo político, no solo para que se cumplan los fines de este, sino para que la política llegue a convertirse en una propiedad de todos.

13- Avanzar hacia formas de poder popular. En un buen número de aspectos de la gran aventura de la creación de la nueva sociedad y la participación en la revolución mundial de los oprimidos, Fidel vivió los afanes y las vicisitudes de los límites que les ponen a la actuación las limitaciones del medio, los obstáculos y los enemigos. La transición efectiva del capitalismo al comunismo, había escrito el joven Marx, no será tan fácil como ganar una discusión conceptual, tendrá que suceder en una etapa histórica a la que el gran pensador alemán calificó de prolongada y angustiosa. Fidel fue el mayor promotor y el abanderado del desarrollo de un sistema de poder popular que gobernara en grado creciente la transición socialista. Desde los inicios de la Revolución estuvo creando y defendiendo experiencias prácticas e instituciones, y exponiendo ideas en ese terreno que constituyen una herencia inapreciable.

Ese legado también resulta muy necesario hoy, cuando el capitalismo enarbola su democracia desprestigiada, corrupta y controlada directamente por oligarquías, y les exige a los gobernantes tímidos y a los opositores respetuosos que se atengan a sus reglas como a artículos de fe, una actitud que sería suicida, porque esas reglas están hechas para conservar el sistema de dominación capitalista.

Sería interminable la exposición de la inmensa riqueza del pensamiento político de Fidel. Señalo solo como ilustración su planteamiento en 1969 de que, a diferencia de lo que estimaba el marxismo originario, que el socialismo sería consecuencia del desarrollo del modo de producción que llamamos desarrollado, en la gran mayoría del planeta que fue colonizada el desarrollo tendrá que ser consecuencia de la existencia de poderes socialistas.

Pero debo detenerme. Hay que aprovechar la cantidad enorme de maravillosas historias humanas de Fidel, ese es un regalo invaluable. Pero no podemos quedarnos ahí: hay que rescatar a Fidel completo, todo su caudal inagotable de cultura política y de línea política revolucionaria práctica, de maestría en la conducción, de cuidar siempre al pueblo por sobre todas las cosas, de mantener firmemente el poder en todas las situaciones y crear y cuidar los instrumentos del poder, combinar la ética y la política, entender la educación como palanca eficaz para lograr tanto las transformaciones que hacen crecer y ser mejor al ser humano como las que permiten crear el socialismo, defender la soberanía nacional y practicar el internacionalismo. Y muchos aspectos más.

Quisiera, sin embargo, reclamar que no nos quedemos solamente con el legado de su pensamiento, ni con la impresionante suma de su actuación pública. No olvidemos nunca al ser humano altruista que no aceptó gozar de triunfos personales y lo compartió todo con su pueblo y con los pueblos, al individuo preocupado por cada persona con la que hablaba o le planteaba un problema, por los compañeros que colaboraban directamente con él, sin guiarse por los cargos ni los niveles de cada uno. Lo que se publicó en diciembre pasado acerca de este ser humano Fidel es solo la punta del iceberg de su personalidad.

Mil facetas podrían ser evocadas. El austero, ajeno a la ostentación y el oropel, el comandante de abrumadora sencillez para todos los que le conocieron. El individuo infatigable, ejemplo con su actuación que sin palabras de reproche estimulaba a los que se cansaban. El cautivador, presto a gastar su tiempo en cada tarea de enseñar, mostrar o convencer. El dirigente que sabía escuchar, que no temía oír, y era un temible preguntador. El que recordaba los nombres de la gente común, y les preguntaba por sus familiares. El que era siempre el centro, donde quiera que se presentaba, y nunca era el autócrata ante el que hay que bajar la cabeza y obedecer.

Baste añadir que la vida de Fidel es imposible de encuadrar. Y que su última voluntad, retorno después de una vida en el proscenio al magisterio de José Martí, el que dijo que todas las glorias del mundo caben en un grano de maíz, es una lección para que aprendamos a identificar bien la verdadera grandeza.


junio 05, 2017

Síntesis y conclusiones del Taller de Lectura Nº 98

Síntesis y conclusiones del Taller de Lectura Nº 98


 “El razonamiento y la verdad son más importantes que la seducción”

Este texto es una entrevista exclusiva que le hizo Fernando León Jacomino, director de la revista de cultura cubana “La jiribilla”, en abril del 2017, al periodista Ignacio Ramonet experto en temas de comunicación social, quien ha evaluado con objetividad el fenómeno global de internet y su creciente penetración en nuestros países. A esto hay que sumarle el cambio de orientación que tomó la información en este mundo de la post-verdad, donde la manera de seducir a las personas ya no se hace ofreciendo un determinado producto, sino la idea de poseerlo. Se ha tornado una herramienta propagandística que hoy utiliza la derecha donde la verdad pasó a ser tan solo una interpretación de los hechos. Los medios de comunicación en manos de la derecha siempre jugaron el mismo rol, desde el diario El Mercurio en Chile contra el gobierno de Salvador Allende, hasta las modernas redes sociales. Hoy aparecen “en pantalla”  textos, imágenes y videos que representan una nueva verdad, una verdad virtual. Por otro lado es una característica general de la izquierda la ética en el discurso, en la que el razonamiento y la verdad son más importantes que la seducción. Debemos entender que hoy en día los medios hegemónicos de comunicación representan el principal partido político de oposición, y utilizan para ello a las redes sociales mediante los celulares fundamentalmente a través de programas como Facebook y Twitter. De esta manera dominan a grandes masas poblacionales en campañas de manipulación. Sin embargo en Nuestramérica los medios tradicionales de comunicación como la radio y la televisión siguen manteniendo su importancia, pero no por ello se debe descartar la influencia de las redes sociales. El caso cubano presenta una ventaja con respecto al daño que puedan causar estas redes, que ya se están incorporando a la vida cotidiana, debido a que por causa del bloqueo han tardado en llegar, lo cual les ha dado tiempo de aprender de las experiencias en otros países. Por otro lado el nivel cultural de su pueblo, sumado a la intervención estatal con la creación de las Universidades de Ciencias Informáticas (UCI) propuestas por Fidel, regulan fuertemente su utilización. Finalmente debemos entender que hoy en día la información y los medios de comunicación son una parte importante de la soberanía nacional, porque actúan como una materia prima estratégica. Aún no sabemos cuántos cambios se han de producir debido a internet en la vida de la humanidad. Lo cierto es que no se debe ser pasivo con el uso de las redes sociales, pero tampoco deben usarse indiscriminadamente.


En el posterior debate se coincidió que internet puede causar la hibridación de nuestros cerebros en el sentido que ya dejen de pensar por sí mismos, delegando parte de esta función a “internet”. Nos llueven tantos mensajes a diario de todo tipo, que no nos deja tiempo material disponible para la reflexión y el análisis, dejando de tener un pensamiento propio. Frente a que una de las consecuencias más directas por el uso de internet es la vigilancia que ejercen los centros de poder hacia nosotros, sólo nuestra conciencia hará que logremos limitar su uso. Con respecto a que hoy los medios y sus redes nos “venden” más la idea de consumir que un producto, nos llevó a la reflexión que los principales valores impuestos a la sociedad de consumo son: la fama, el poder, la belleza y la riqueza. Nos llamó la atención la similitud de pensamiento que fuera inducida a los pueblos por los medios tanto en el Ecuador como en Argentina, que hizo creer a la gente que si con un gobierno progresista pudieron salir de la pobreza, ahora con un gobierno de derecha, formado por la oligarquía pudiente, se harán todos ricos. Finalmente, y volviendo a la primera observación con respecto a la alienación producida por la hibridación de nuestros cerebros, y que para contrarrestarlo debemos recurrir a la lectura y a la reflexión, recordamos que Fidel le dice a los cubanos: “lean, no crean” y por otro lado cuando también recomienda: “Leer es una coraza contra todo tipo de manipulación. Moviliza las conciencias, nuestro principal instrumento de lucha frente al poder devastador de las armas modernas que posee el imperio [….]”.

Por último se acordó para el próximo Taller de Lectura abordar un texto de Fernando Martínez Heredia: “Orígenes y vigencia del pensamiento político de Fidel”, una intervención suya en la conferencia inaugural en el XXII Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba, del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba. Universidad Obrera de México, San Ildefonso no. 72, Ciudad de México, el 18 de marzo de 2017.


Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, 03 de junio de 2017

mayo 08, 2017

Taller de Lectura n° 98 - Junio de 2017

Taller de Lectura # 98 -  Junio de 2017

 “El razonamiento y la verdad son más importantes que la seducción”
(entrevista exclusiva a Ignacio Ramonet)

Fernando León Jacomino • Director de La Jiribilla - Cuba      - Abril del 2017

Si hay un periodista extranjero conocido y querido en Cuba es Ignacio Ramonet. Instalado en la preferencia de nuestros lectores gracias a la agudeza y el rigor de su entrevista Cien horas con Fidel, distribuida aquí en diferentes formatos y traducida a varios idiomas, Ramonet es además un experto en temas de comunicación social y uno de los autores que con más objetividad ha evaluado el fenómeno global de Internet y su creciente penetración en nuestros países. Animados por conocer su opinión sobre diferentes temas de actualidad, aprovechamos su más reciente visita para sostener la conversación que ahora ofrecemos en exclusiva a nuestros lectores.

¿A qué se debe la incapacidad de la izquierda para seducir y mostrar su mejor cara al mundo e incluso a sus simpatizantes potenciales?

Hace tres o cuatro años, en el marco de la Feria del Libro, Fidel se reunió con un grupo de intelectuales internacionales y cubanos. Después de escuchar diferentes intervenciones, entre ellas una mía, dijo: “Muy bien, ustedes han hecho el balance de la perversidad —para decirlo en otras palabras— del adversario, pero ¿cómo hacemos para que nuestra verdad circule? Esa es un poco la pregunta que tú me planteas, y que es mucho más difícil de contestar de lo que parece. Por ejemplo, la izquierda en general y la izquierda gobernante tienen una ética con respecto al discurso, en la que el razonamiento y la verdad son más importantes que la seducción. Esencialmente, es el discurso de la seducción, se trata de vender más una postura que un producto. Cuando se pone a una chica bella y parcialmente desvestida cerca de un automóvil, esa chica no es el motor mecánico del automóvil, esa chica no te garantiza que el automóvil vaya a circular bien, sin averías; sin embargo, eso hace vender más automóviles, o pretende vender más automóviles. En realidad, la publicidad moderna ya no vende el producto, sino una idea. Se nos vende más bien una idea asociada a cómo tú puedes mejorar tu identidad, tu valor en términos profesionales, sociales, y cuánto vas a mejorar consumiendo ese producto, en vez de decir que ese producto te va a producir tal o cual cosa mecánicamente, científicamente, etc.

Eso es el discurso de la seducción, y el discurso de la seducción lo enseñó muy bien el sociólogo francés Jean Baudrillard, teórico de la sociedad de consumo. En las sociedades que no se piensan como sociedades de consumo, el discurso de la seducción está menos desarrollado por definición. A veces se les llama discursos de la propaganda, específicamente de la propaganda política, pero siempre con las debidas restricciones sobre cómo hacer un eslogan político, una imagen política, porque a pesar de todo, la cuestión de la verdad o del impacto allí tiene más importancia que la seducción.

Entonces, primero hay como un hándicap que viene del hecho de que no se ha trabajado suficientemente en la seducción, y segundo también creo que existe la idea de que no se miente, ya que la izquierda parte del principio de que no se debe mentir y date cuenta de que estamos en la era de la post-verdad.

Fíjate el choque ético entre una concepción exigente de que el tratamiento digno en materia de comunicación consiste en no mentir —ya lo decía el Antiguo Testamento—, y la sociedad en la que estamos hablando de post-verdad, o sea, que la verdad no es más que una interpretación de los hechos, una entre las muchas que puede haber, y también en la era de los hechos virtuales. Es decir, que yo puedo defender un hecho que no se produjo, pero que podría producirse. Es el famoso debate sobre cuántas personas hubo en la ceremonia de toma de posesión de Trump, donde tanto Trump como su entorno de comunicación afirmaron que había más personas en esa ceremonia que en la de Obama, cuando las fotografías muestran que había por lo menos la mitad. Pero también se puede decir que se mandaron muchas más fotos o se filmó mucho más en una ceremonia que en la otra, porque hoy los teléfonos permiten utilizarlos más, por Facebook, por Twitter. Entonces a partir de ahí tú tienes una realidad virtual de un hecho virtual con valor de hecho real. Con esto te digo que por estos dos aspectos: su relación con la verdad y con el discurso de la seducción, la izquierda tiene no un hándicap serio, sino dos.

¿Qué por ciento de la sobrevida y del combate de Maduro y de la Revolución Bolivariana se debe a las redes? ¿Qué peculiaridad aporta en este sentido el caso Venezuela post-Chávez al uso de las redes en manos de la izquierda?

Eso es muy importante porque, en cierta medida, la izquierda latinoamericana conocía bien este tema, porque ya había habido dos campañas anteriores, históricas, célebres; en especial la orquestada por el Diario El Mercurio, de Chile, contra el gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular. Pero sucede que tales precedentes, a nivel global, se habían olvidado.

Cuando Chávez llega al poder y gana las elecciones del ´98 y toma posesión en febrero del ´99, yo lo explico de esta manera: Chávez tiene muy buena relación con los medios, y los medios dominantes en Venezuela llegan convencidos de que es el hombre necesario para el país. Claro, ¿de qué Chávez estamos hablando? No estamos hablando del Chávez de los años 2004 y 2005 que se declara socialista, sino de un Chávez que ellos pensaban manipular. Lo que ocurre es que como gana las elecciones con el apoyo hasta de los medios conservadores, Chávez no desconfía de los medios —lo sé porque yo estaba con él—, además de que es muy hábil con los medios porque es muy seductor, y utilizó con mucha inteligencia los medios más diversos cuando estuvo en la cárcel, lo equivalente a lo que serían hoy las redes sociales.

Te doy un ejemplo nada más para que veas la inteligencia de los medios y la imaginación de ellos. En Venezuela, que es un país muy extenso, la circulación de mucha gente cuando el ferrocarril no estaba desarrollado era mediante autobuses, y ellos tenían una red de militantes cuando él estaba en la oposición antes de ganar las elecciones, y hasta cuando estaba en la cárcel. Tenía una red de militantes que operaban en los autobuses en que la gente va oyendo música. Los choferes ponían entonces casetes para difundir música o películas que la gente va viendo; pues ahí los militantes llegaban y hacían, de una manera u otra, que el chofer pusiera el casete con discursos o el video con una entrevista a Chávez. De esa manera, decenas de miles de personas iban oyendo el discurso de Chávez; la gente de pueblo, porque los ricos iban en sus carros. Por este circuito, que evidenció la creatividad de sus partidarios, se difundieron mucho, por ejemplo, las entrevistas que Chávez generaba desde la cárcel. Chávez no desconfió de los medios por su buena relación con ellos, lo cual duró hasta el 11 de abril de 2002, cuando se produjo el Golpe de Estado. En Venezuela nunca se había producido un Golpe de Estado mediático, los medios habían participado en campañas en Chile y Nicaragua, pero no habían dado un Golpe de Estado. Allí los directores de los medios sí participan en las conspiraciones y los medios pasan a ser el partido principal de la oposición.

Trump dijo hace varias semanas que los medios son el principal partido de la oposición, eso es lo que ocurrió en Venezuela en 2002. Entonces ese rol que se dan los medios de asumirse como partido de la oposición, como liderazgo de la oposición, eso que Trump denuncia en EE.UU. hoy, fue lo que vivió Chávez. Y de esa respuesta de Chávez salió Telesur: “hay que reformar y tomar decisiones”, dijo, y se trataba de crear los medios comunitarios que no existían en aquella época, de desarrollar las radios comunitarias y la idea de que existan cada vez más medios públicos, que hayan tres sectores: medios públicos, medios privados y medios comunitarios; pero el sector público tiene que tomar mayor importancia. Por eso decimos que hay una toma de conciencia en el momento de Chávez.

¿Dónde estamos hoy? El panorama mediático ha cambiado, para decirlo de manera brutal. ¿Quiénes son los medios dominantes hoy? Las redes sociales. Si no se entiende eso, se está llevando a cabo una batalla de hace 20 años. Los medios sociales hoy no son la televisión, la prensa, ni la radio, como lo fueron durante mucho tiempo. Te cito un ejemplo: Obama no dio ninguna entrevista a un canal de televisión en su segunda campaña electoral porque en Facebook tenía algo así como 42 millones de seguidores, y no hay ningún canal en EE.UU. —un país de 250 millones de habitantes—, que a la hora del telediario llegue a 42 millones de espectadores. Ni siquiera la suma de todos los telediarios de las 7:00 p.m., los cuatro principales, alcanza los 40 millones. Entonces ¿para qué va a ir a la televisión? No le dio ninguna entrevista a ningún gran periódico, ni al New York Times, ni al Washington Post. No lo hizo porque él publica en sus redes sociales. Mira a Trump, no da conferencias de prensa y se expresa todos los días en Twitter.

Para responder a tu pregunta, hay que entender que hoy las redes sociales —que mucha gente sigue pensando que es una cosa parasitaria, secundaria—, son los medios principales, los medios dominantes. La televisión ha perdido estímulo, los medios dominantes son los que vienen a hablarte a ti. Cada día eso se perfecciona más, porque si yo soy Facebook lo sé todo de ti: cómo te llamas, dónde vives, quiénes son tus amigos, qué comes, qué lees, qué compras; lo sé todo porque te pasas la vida contándolo y por eso ellos saben todo de 1 500 millones de personas. Ni China tiene la población que tiene facebooklandia, como le digo yo. Entonces, si yo sé esto, a la hora electoral le envío este mensaje a aquel, a ti te envío otro, y a tu vecino este otro; voy a vectorizar, a descomponer mi mensaje, lo voy a declinar en 20 aspectos, en 20 estilos y relatos, y se lo voy a enviar a millones de personas. Eso no lo puede hacer la televisión ni la radio, porque lo que ha cambiado ahora es que el gran agujero negro de los medios dominantes radica en que yo sé qué emito, pero no sé cómo se recibe. Puedo saber cuántas personas lo reciben, puedo decir que tal programa lo han visto tantos millones de personas, pero no sé quiénes son esas personas. Con Facebook, con Twitter o con Instagram, sé exactamente quiénes son las personas y hasta qué piensan de esto, porque las mando a poner “me gusta” o “no me gusta”; eso es un conocimiento que los medios nunca han tenido en un siglo de existencia.

¿Podría decirse, no obstante, que en nuestros países de América los medios tradicionales continúan jugando un papel determinante en nuestros países, en estrecha vinculación con las redes sociales?

La televisión sigue siendo importante porque es un medio con una influencia considerable; en algunos países en vías de desarrollo su influencia es muy grande, tal como sucede con la radio, que hasta en los países desarrollados, sigue siendo el medio más fácil de utilizar; más fácil que el periódico, porque no te impone una dedicación exclusiva y la puedes recibir más fácil que la televisión porque no te exige que la mires. A ciertas horas del día, la radio es más importante que otros medios. Cuando tú vas en tu auto en las calles atascadas modernas, la radio es el medio más eficaz. En los países desarrollados no puedes usar tu teléfono cuando conduces, pues te expones a una multa; entonces no puedes usar los medios sociales que están en tu teléfono, pero sí puedes oír la radio. Yo, por ejemplo, no consumo televisión como antes, porque puedo verla cuando desee, sin necesidad de seguirla en directo.

Hay países africanos poco desarrollados donde el número de teléfonos, no forzosamente inteligentes pero sí digitales, es dos o tres veces superior al número de habitantes. Ya no estamos en la situación en que estábamos hace 10 o 15 años, cuando solo se equipaban las capitales, donde estaban las clases educadas. Antes tú necesitabas wifi y eso, pero hoy las ciudades están teniendo lo que se llama 3G y 4G. Ahora los teléfonos son tan avanzados que nosotros los seguimos llamando teléfonos, pero son computadoras, algunas mucho más avanzadas que las que teníamos hace apenas cinco años. Aún sigue habiendo una brecha digital, no lo estamos negando, pero se está reduciendo.

En el caso de Europa, ¿qué papel han jugado las redes en medio de la amenaza de desintegración que se cierne sobre este bloque estratégico y en qué medida ese gran problema invisibilidad otros como el racismo y la emigración?

En ese campo inmenso que acabas de abrir, las redes juegan el papel que podrían jugar el teléfono y la correspondencia. Las redes sociales han podido desarrollarse globalmente porque favorecen la conectividad y la interacción, favorecen la puesta en contacto de las personas de punta a punta. Con las redes sociales puedes mandar un mensaje a una lista de personas y tienes la posibilidad de interactuar. Con el teléfono era puro sonido, pero ahora con las redes sociales pasan texto, foto, video, sonido, etc. Esto es lo que ha cambiado. Claro, si antes las manipulaciones se hacían en base a los medios existentes, hoy este nuevo medio que llamamos redes sociales se añade también a las campañas de manipulación. ¿Dónde hemos visto manipulaciones? En lo que se llamó las Revoluciones de Colores, lo que hubo en Georgia, Ucrania, Bosnia, donde instituciones tuvieron una gran influencia pretendidamente difundiendo la democracia, pero sobre todo oponiéndose a sistemas progresistas como lo vimos después con las Primaveras Árabes también. Lo vimos en Túnez y Egipto, donde las redes sociales tuvieron un rol de movilización porque las redes sociales, ámbito que en aquella época se limitaba al correo electrónico y a una versión de Twitter sin el desarrollo de hoy, sin imágenes y a Facebook. ¿Qué hacían entonces las redes sociales en términos de movilización? Si tú quieres movilizar a 100 mil personas temporalmente, necesitas por lo menos una organización (partido, movimiento, sindicato), un programa (que tiene que elaborarse con tiempo, progresivamente), y un líder. Ahora, para garantizas que estos elementos existan y tengan suficiente influencia como para sacar a 100 mil personas a la calle, hacen falta años de trabajo y en algunas circunstancias no es posible hacerlo. Particularmente en el caso de una dictadura no es posible, porque todo esto que hemos dicho habría que hacerlo en la clandestinidad y es muy complicado y arriesgado. En las redes sociales tú no necesitas tener nada de eso, tú solo necesitas tener la lista de las personas, que no es difícil de encontrar, y el programa resumido en una frase o eslogan que debe contener elementos básicos como “en tal lugar y a tal hora vamos a decir esto”. Con esos tres elementos y las redes sociales tú lanzas tu red y a la hora dicha seguro que tendrás 5 mil o 15 mil personas y con esto le planteas un problema a la dictadura en cuestión, porque mientras que en el sistema anterior tú te organizabas y estabas más o menos aislado, el sistema te podía agarrar aislado, hoy el sistema no puede materialmente encarcelar a 5 mil personas, no hay camiones para transportarlos, no hay cárceles donde meterlos. Hoy día los Estados están mucho más organizados para eso, pero entonces no, entonces eso caía de repente y las autoridades ni siquiera se daban cuenta.

Desde ese punto de vista, las redes sociales son un instrumento extraordinario. Y hoy ese instrumento se está utilizando en las campañas contra los países progresistas. La herramienta se está utilizando además con mucha inteligencia, porque se ha desarrollado ya todo un saber, una experiencia por parte de los que llamamos gurús de la comunicación política, que ya saben esto muy bien y ponen mucho dinero en juego.

¿Qué puede ocurrir en el escenario de Ecuador? ¿Cómo están tratando de articular eso con los fracasos más recientes de la izquierda en Latinoamérica?

Bueno, si tomamos el caso de Ecuador, francamente fracasos no hay. Sin embargo, las diez principales ciudades del país se perdieron en las elecciones principales, pero, en términos de gobernabilidad, Correa presenta un balance fabuloso.  En términos de infraestructura, transporte y educación, el balance es muy positivo. Ese no es el problema, al contrario, probablemente ellos —la oposición, la internacional conservadora—, quieren derrotarla precisamente porque han logrado todo eso. Pero eso no es suficiente para que ellos consigan hacerlo y por eso han invertido la táctica, en términos de contenido. Ya no dicen: “Vamos a deshacer lo que ha hecho Correa”. Ellos dicen: “Todo lo que ha hecho Correa está bien, lo vamos a hacer mejor, con más eficacia, eficiencia, vamos a crear un millón de empleos, ese es el eslogan de Guillermo Lasso. En cambio el candidato Lenín, con ese apego a la honestidad, dice: “Yo voy a crear en los cuatro años de gobiernos 365 mil empleos”, porque ha calculado precisamente lo que el Estado puede y lo que la economía, al desarrollarse, puede crear. Lasso no entra en esas consideraciones de honestidad y verdad, de verificación. Él promete 1 millón de empleos, y mucha gente le cree. Él no dice que va a deshacer los hospitales, pero en realidad sí sabemos que lo va a hacer. Entonces ellos no llegan esta vez con un programa de privatización, no llegan diciendo lo que sabemos que van a hacer. Se trata de tranquilizar a la gente, de prometer que todo lo que han adquirido esos dos millones de pobres que han salido de la pobreza, no solo lo vamos a garantizar  —dicen ̶, sino que nosotros, que somos millonarios y sabemos lo que es enriquecerse y cómo hacerlo, los vamos a ayudar a enriquecerse, ahora que han salido de la pobreza. Evidentemente, se lo cree quien quiere creérselo, pero el discurso de ellos es hábil, se ha modificado. No vienen ya en términos de confrontación ni en términos de lucha y han seducido incluso a gente de la izquierda. Mira lo que pasa con las organizaciones indígenas que no están con Alianza País y están dispuestos algunos a votar por Lasso, que es un banquero fraudulento, corrupto. Y hay gente que lo achaca incluso a un razonamiento izquierdista y nihilista, reforzando la idea del izquierdismo como la teoría infantil del socialismo.

Sobre la peculiaridad del acceso a Internet en Cuba hoy, ¿cómo usted valora esas distintas maneras de acceder? Existe algún país análogo que haya tenido dificultad para un medio, aunque no sea internet y cuáles podían ser los pros y los contra de esa diversidad?

Probablemente usted de esto sabe mucho más, pero le digo cómo lo veo: Cuba primero ha tenido dificultades objetivas surgidas del bloqueo, porque evidentemente digamos la mayoría como lo estamos diciendo de estas empresas de internet son gubernamentales, ha habido esta dificultad y segundo, a Cuba no se le ha permitido acceder al cable internacional durante mucho tiempo, lo cual expresa que ha habido una voluntad por parte de EE.UU. de marginar a Cuba del movimiento de Internet.

Las cosas han mejorado ligeramente ahora, primero el cable que vino de Venezuela, acuerdo entre Fidel y Chávez, pero si no era solo mediante satélite; lo que reduce la banda. Por eso es tan absurdo aquello que se decía desde el exterior de que Cuba no quería permitir las comunicaciones. Hoy constato que hay cada vez más difusión de Internet. Hubo una época donde era muy difícil aquí acceder al wifi, pero ya se han creado numerosos puntos donde la gente se reúne a conectarse, se percibe una expansión y ocurrirá como en todas partes, que se va a generalizar.

Internet es el tema de mi último libro El imperio de la vigilancia y es algo de lo que no podemos privarnos ahora en absoluto, porque sería como privarnos del alfabeto o del teléfono, la radio o la televisión; medios de los cuales se puede hacer un mal uso, por cierto. Por eso digo que si la vigilancia es una de las consecuencias de Internet, lo que tenemos que hacer es luchar contra eso, primero tomando conciencia; Si alguien no nos lo dice, nos hubiéramos quedado en que solo los Estados nos vigilan, cuando realmente los estados no disponen de los recursos tecnológicos que tienen estas megaempresas. En mi libro cito un informe de la CIA al presidente de EE.UU., Barack Obama, donde se le dice que hay que tener mucho cuidado porque los empresas privadas están acumulando tanta cantidad de datos que un día van a tener más poder que el gobierno de EE.UU. Estamos hablando de EE.UU., un país que tiene un nivel de vigilancia superior a la suma de todos los países del mundo con la CIA, el FBI, la NASA y otras tantas entidades dedicadas al tema.

Yo le digo a los gobernantes que han perdido soberanía, porque la soberanía pasa por tener el control del territorio, saber lo que entra y sale. Pero nadie sabe, por ejemplo, cuándo exactamente entró Facebook a Cuba y la información vale más hoy día que el petróleo, porque es una materia prima estratégica con la que se pueden hacer muchas cosas. Y eso se lo están llevando sin que el Estado lo sepa. Entonces el nivel de concepción de la soberanía tiene que cambiar, pues tal como hoy hacen eso, mañana te paralizan un aeropuerto. Ya los grandes países se han dotado de sus ciber ejércitos, lo cual habla de una toma de conciencia sobre el nuevo fenómeno. Los cambios que va a producir Internet aún no los hemos visto, y no hablemos del comercio, de los medios de comunicación, todo cambia en la comunicación, en la sociedad, en el poder.

¿Usted cree que la organización social que tiene Cuba pueda ser una herramienta útil para influir en las redes sociales?

La ventaja que yo le veo, digamos, a la desventaja actual que tiene Cuba, es que el tiempo ha pasado y hoy sabemos mucho más y mejor lo que es Internet; y Cuba puede beneficiarse de este conocimiento para prevenir lo que va a suceder. De aquí a cinco años, esta sociedad va a estar igual de digitalizada que cualquier otra y, además Fidel, como visionario, creó la UCI. Entonces todas las condiciones están reunidas aquí para que este país esté digitalizado como cualquier otro país desarrollado. No olvidemos que Cuba tiene un nivel educacional entre los más altos del mundo y, cuanto más educado estás, más tendencia tienes a usar la comunicación. Lo que la puede limitar son las condiciones materiales, pero esas condiciones materiales también están en evolución. Cuba es un país particularmente expuesto porque tiene muchos años de lucha y tiene como enemigo al país más poderoso del mundo, que es además la superpotencia del Internet. No hay que ser pasivo con las redes sociales, pero tampoco se pueden utilizar de manera vertical, como si fuera consigna de Partido.

¿Cómo se percibe hoy el pensamiento y la obra de Fidel y cuán útil considera ese legado para los tiempos que corren?

Fidel es inconmensurable. Fidel ha pensado tanto, ha sido tan visionario en muchas cosas, tan capaz de tomar decisiones en las que nadie podía imaginar, como capaz de pensar lo impensable. El estudio de su obra es más necesario que nunca. La ética de Fidel, su rigor en materia de pensamiento, su capacidad de estrategia, porque yo creo que Fidel fue un estratega muy creador en la política, como Picasso en la pintura o Mozart en la música. Y ha sido victorioso en todo, además.


Creo que él pudo decir “muero tranquilo”, aunque nos dejó huérfanos a nosotros. Creo que Fidel es universal, no solo para la sociedad cubana, y si no fíjate en esa generación de líderes en América Latina que salió entre los años 90 y 2000, que todos se reflejaban en Fidel. Creo que su pensamiento seguirá produciendo líderes que esencialmente se referirán a él por estas cuestiones: la dignidad, la verdad, la ética, su humanismo extraordinario, la solidaridad de Cuba con el mundo sin distinción, como la Misión Milagro, que es maravillosa. Si en este mundo existiera el Premio Nobel de la Paz de verdad, Fidel tenía que habérselo llevado ya, por eso nada más. Y si la iglesia católica santificara también a los revolucionarios, Fidel tendría que ser santo, santo súbito.

Síntesis y conclusiones del Taller de Lectura Nº 97

Síntesis y conclusiones del Taller de Lectura Nº 97

“Carlos Lechuga y su historia no contada de las relaciones Cuba-EEUU”

En este Taller se abordó la segunda parte de este texto, que es un ensayo escrito por Carlos Lechuga Hevia en el año 2007, periodista y diplomático cubano quien fuera el representante de la Isla en la Organización de Naciones Unidas (ONU) durante la Crisis de Octubre, sobre las relaciones Cuba-EEUU hasta hoy inédito y refleja el debate en torno a la anexión de Cuba y el Tratado de Reciprocidad, que guarda la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Carlos Lechuga Hevia hace un análisis partiendo de la historia de las luchas de independencia que Cuba librara del coloniaje Español en el siglo XIX, la intervención de los Estados Unidos en esa contienda, sus consecuencias y el proceso que se inicia a partir del triunfo de la Revolución en el año 1959, y hace una especial descripción del rol que desempeñara John F. Kennedy en las intenciones de normalizar las relaciones diplomáticas de ese país con Cuba, después de la denominada "Crisis de los Misiles" en el año 1962. En el año 1898, cuando la victoria cubana contra la metrópoli española era prácticamente inminente, se produce la intervención de los Estados Unidos, declarándole la guerra a España y apoderándose de esa manera de Cuba. Así se crea  primera constitución republicana, introduciéndole una enmienda propuesta por el senador Orville M. Platt al Congreso de los Estados Unidos, que permitió la instalación de la Base Naval en la Bahía de Guantánamo, en el municipio de Caimanera de esa provincia. Durante la primera mitad del siglo XX los sucesivos gobiernos republicanos, por lo general respondieron a los intereses de los Estados Unidos, destacándose el régimen dictatorial de Fulgencio Batista a partir del último golpe de Estado en el año 1952. Luego se inicia la lucha armada revolucionaria por pare del Movimiento 26 de Julio, liderada por el Comandante Fidel Castro, y en su última etapa en el año 1959 el gobierno de los Estados Unidos le solicitó la renuncia al dictador Batista para así poder nombrar una Junta Cívico-militar y evitar de esta manera el triunfo de la Revolución, que ya era inminente. Sin embargo, finalmente la Revolución triunfa produciéndose la histórica entrada de Fidel Castro a La Habana, el 8 de enero del año 1959. A partir de allí, y a pesar de los importantes logros de la Revolución en el orden interno, su política de solidaridad internacional, la condena por parte de la enorme mayoría de los países que componen las Naciones Unidas por el bloqueo económico que mantienen los EEUU a Cuba, del elogio que hizo el Papa Juan Pablo II por sus logros en salud, educación y cultura de su país, Washington no ceja con sus hostilidades de todo tipo hacia la isla, sin conseguir sus propósitos que son derrotar al sistema socialista determinado por su pueblo y su gobierno. No pueden aceptar que un país tan poderoso como Estados Unidos no haya podido rendir a Cuba, cuyo pueblo en su inmensa mayoría acuerda con el socialismo y se ve complacido por el prestigio mundial que ha ganado. Mientras Cuba firma importantes acuerdos comerciales con otros países, Estados Unidos profundiza el bloqueo y también le pone obstáculos a los intercambios culturales y científicos, fundamentalmente en el campo de la medicina. Cuba siempre ha tratado de buscar mecanismos de negociaciones por las vías diplomáticas para saldar las diferencias entre ambos países. Por el otro lado, en reiteradas ocasiones, también hubo intentos por parte algunos legisladores de los EEUU en buscar vías de entendimiento con Cuba, pero que en ningún caso se lograron los mismos avances de acercamiento que ocurrieron durante la gestión de John F. Kennedy en el año 1963, antes de su asesinato. Después de la "Crisis de Los Misiles" en octubre de 1962, en Washington se elaboraron diferentes estrategias a seguir con Cuba, encomendándole al presidente Kennedy que explore los caminos a tomar. Kennedy tenía, entre otras acciones a seguir, las intenciones de viajar personalmente y de incógnito a Cuba para poder entrevistarse con Fidel Castro y lograr de esta manera la normalización de las relaciones entre ambos países. Lamentablemente, debido a su asesinato en Dallas en noviembre de 1963, no se pudo seguir avanzando por esa ruta de conciliación. Sin embargo después ocurrió, bajo la presidencia republicana de Richard Nixon, que los Estados Unidos lograran establecer relaciones con los gobiernos comunistas de Vietnam y de China, con los cuales mantienen vínculos comerciales normales, cosa que aún no ocurre con Cuba.

En el posterior debate surgió la pregunta acerca de cuál es el derecho que cree tener el gobierno de los Estados Unidos al inmiscuirse en los asuntos internos de Cuba, y querer impedir la libre autodeterminación y soberanía del pueblo cubano, cuando el propio presidente Eisenhower expresó que “el gobierno de los Estados Unidos reconoce el derecho del gobierno y pueblo cubanos de acometer aquellas reformas sociales, económicas y políticas que considere deseables”. Claramente mantuvieron siempre un doble discurso. Idéntica postura tomaron durante los últimos 25 años, frente la mayoritaria votación en la Asamblea General de Naciones Unidas a favor del pedido del gobierno cubano ante la “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, y sin embargo el bloqueo persiste, porque ellos ejercen el poder de veto en dichas resoluciones. En todo caso lo importante es que nunca lograron sus objetivos, de querer enfrentar al pueblo con el gobierno de Cuba. Por otro lado también se observó lo difíciles y complicadas que son las relaciones diplomáticas dentro de los mismos Estados Unidos.

Por último se acordó para el próximo Taller de Lectura abordar un texto de Fernando León Jacomino, tomado de  La Jiribilla -Cuba- en entrevista exclusiva a Ignacio Ramonet: “El razonamiento y la verdad son más importantes que la seducción”, haciendo referencia a la influencia de internet y cuáles podían ser los pros y los contra.
 Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, 06 de mayo de 2017

abril 02, 2017

Síntesis y conclusiones del Taller de Lectura Nº 96

Síntesis y conclusiones del Taller de Lectura Nº 96

“Carlos Lechuga y su historia no contada de las relaciones Cuba-EEUU”

En este Taller se abordó la primera parte de este texto, que es un ensayo escrito por Carlos Lechuga Hevia en el año 2007, periodista y diplomático cubano quien fuera el representante de la Isla en la Organización de Naciones Unidas (ONU) durante la Crisis de Octubre, sobre las relaciones Cuba-EEUU hasta hoy inédito y refleja el debate en torno a la anexión de Cuba y el Tratado de Reciprocidad, que guarda la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Carlos Lechuga Hevia hace un análisis partiendo de la historia de las luchas de independencia que Cuba librara del coloniaje Español en el siglo XIX, la intervención de los Estados Unidos en esa contienda, sus consecuencias y el proceso que se inicia a partir del triunfo de la Revolución en el año 1959, y hace una especial descripción del rol que desempeñara John F. Kennedy en las intenciones de normalizar las relaciones diplomáticas de ese país con Cuba, después de la denominada "Crisis de los Misiles" en el año 1962. En el año 1898, cuando la victoria cubana contra la metrópoli española era prácticamente inminente, se produce la intervención de los Estados Unidos, declarándole la guerra a España y apoderándose de esa manera de Cuba. Así se crea  primera constitución republicana, introduciéndole una enmienda propuesta por el senador Orville M. Platt al Congreso de los Estados Unidos, que permitió la instalación de la Base Naval en la Bahía de Guantánamo, en el municipio de Caimanera de esa provincia. Durante la primera mitad del siglo XX los sucesivos gobiernos republicanos, por lo general respondieron a los intereses de los Estados Unidos, destacándose el régimen dictatorial de Fulgencio Batista a partir del último golpe de Estado en el año 1952. Luego se inicia la lucha armada revolucionaria por pare del Movimiento 26 de Julio, liderada por el Comandante Fidel Castro, y en su última etapa en el año 1959 el gobierno de los Estados Unidos le solicitó la renuncia al dictador Batista para así poder nombrar una Junta Cívico-militar y evitar de esta manera el triunfo de la Revolución, que ya era inminente. Sin embargo, finalmente la Revolución triunfa produciéndose la histórica entrada de Fidel Castro a La Habana, el 8 de enero del año 1959. A partir de allí, y a pesar de los importantes logros de la Revolución en el orden interno, su política de solidaridad internacional, la condena por parte de la enorme mayoría de los países que componen las Naciones Unidas por el bloqueo económico que mantienen los EEUU a Cuba, del elogio que hizo el Papa Juan Pablo II por sus logros en salud, educación y cultura de su país, Washington no ceja con sus hostilidades de todo tipo hacia la isla, sin conseguir sus propósitos que son derrotar al sistema socialista determinado por su pueblo y su gobierno. No pueden aceptar que un país tan poderoso como Estados Unidos no haya podido rendir a Cuba, cuyo pueblo en su inmensa mayoría acuerda con el socialismo y se ve complacido por el prestigio mundial que ha ganado. Mientras Cuba firma importantes acuerdos comerciales con otros países, Estados Unidos profundiza el bloqueo y también le pone obstáculos a los intercambios culturales y científicos, fundamentalmente en el campo de la medicina. Cuba siempre ha tratado de buscar mecanismos de negociaciones por las vías diplomáticas para saldar las diferencias entre ambos países. Por el otro lado, en reiteradas ocasiones, también hubieron intentos por parte algunos legisladores de los EEUU en buscar vías de entendimiento con Cuba, pero que en ningún caso se lograron los mismos avances de acercamiento que ocurrieron durante la gestión de John F. Kennedy en el año 1963, antes de su asesinato. Después de la "Crisis de Los Misiles" en octubre de 1962, en Washington se elaboraron diferentes estrategias a seguir con Cuba, encomendándole al presidente Kennedy que explore los caminos a tomar. Kennedy tenía, entre otras acciones a seguir, las intenciones de viajar personalmente y de incógnito a Cuba para poder entrevistarse con Fidel Castro y lograr de esta manera la normalización de las relaciones entre ambos países. Lamentablemente, debido a su asesinato en Dallas en noviembre de 1963, no se pudo seguir avanzando por esa ruta de conciliación. Sin embargo después ocurrió, bajo la presidencia republicana de Richard Nixon, que los Estados Unidos lograran establecer relaciones con los gobiernos comunistas de Vietnam y de China, con los cuales mantienen vínculos comerciales normales, cosa que aún no ocurre con Cuba.

El posterior debate nos trajo a recuerdo la frase que incorporó José Martí en la carta que él le escribiera a su amigo Manuel Mercado desde el Campamento de Dos Ríos el 18 de mayo de 1895: " . . .impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América." La lectura de éste ensayo de Carlos Lechuga Hevia nos permite entender una vez más las intenciones de los Estados Unidos con respecto a la apropiación de Cuba, a partir de la Doctrina Monroe surgida en el año 1823 que es el principio de la política exterior de Estados Unidos y que se resume en la frase: «América para los americanos», entendiendo por americanos los americanos del norte. Se sostiene que hay dos hechos históricos que los Estados Unidos no podrán digerir jamás: que se haya construido el socialismo delante de sus propias narices, y que haya fracasado el intento militar de apoderarse de Cuba en la invasión de Playa Girón en el año 1961. Es notable el pensamiento egoísta del presidente John F. Kennedy que hace importar de Cuba, para su consumo personal, mil tabacos cubanos antes de suspender todo tipo de comercio con la isla, como parte del bloqueo económico. Llama la atención cuando en diciembre del año 2006 una delegación de congresistas de Estados Unidos visita Cuba, y esto ocurre justo después que Fidel, por razones de salud, delegara provisionalmente su cargo de Presidente del Consejo de Estado a Raúl Castro. Por su extensión, suspendimos la lectura del texto en la página Nº 15, para retomarla y finalizarla en el próximo Taller de Lectura del 6 de Mayo.
  
Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, 01 de abril de 2017