Síntesis y
conclusiones del Círculo de Lectura Nº 185
“Generalidades
de los Ciclones Tropicales”
Este texto
fue tomado del Instituto de Meteorología de la República de Cuba, y trata sobre
los ciclones tropicales, su clasificación de acuerdo a escala Saffir/Simpson,
las zonas del mundo donde se originan, las condiciones necesarias para su
formación, y su ciclo de vida.
También
aborda el movimiento de los ciclones tropicales y las trayectorias más comunes
en el Atlántico.
Los elementos
más peligrosos en un ciclón tropical como la Marea de Tormenta, lluvias
torrenciales, vientos intensos.
La
descripción del paso de un huracán por una localidad y las características
encontradas en el Centro u “ojo” del huracán.
Bandas de
lluvia en espiral que pueden extenderse a varios cientos de kilómetros del
centro del mismo.
También
menciona algunos huracanes importantes en la historia de Cuba y sus efectos.
Cómo se pronostican
los huracanes en base a su estacionalidad, su trayectoria y su impacto en la
sociedad.
Los sistemas
de aviso y mitigación en caso de producirse los ciclones tropicales.
Con qué
sistema de avisos y alertas de ciclones tropicales cuenta el Estado para dar a
conocer a su población, siendo de suma importancia la interacción de los
pronosticadores con los medios de difusión y la Defensa Civil, la cual tiene
establecida cuatro fases ciclónicas: la Fase Informativa por ciclón tropical
informando del surgimiento o la existencia de un ciclón tropical y de su
posible aproximación a cualquier punto del país; la Fase de Alerta Ciclónica
cuando un ciclón tropical puede comenzar a afectar a alguna parte del
territorio nacional en las próximas 48 horas; la Fase de Alarma Ciclónica
cuando ya es inminente la afectación al país de un ciclón tropical en las
próximas 24 horas; la Fase Recuperativa cuando el fenómeno meteorológico haya
dejado de afectar a un territorio dado y si es necesario la realización de
trabajos de liquidación de las consecuencias.
Durante el
posterior debate, se comentó acerca de la responsabilidad del estado socialista
cubano con respecto al cuidado de su población, antes, durante y después de un
fenómeno meteorológico como son los huracanes en Cuba. Éstas medidas van en
beneficio de minimizar daños materiales y fundamentalmente en su población. Se
comentó que no solo se evacúa temporalmente a la gente que pueda ser afectada
por el paso de un huracán, sino que también se trata de evacuar a los animales
de granja que puedan ser alcanzados por estos eventos, y que también se
protegen los ventanales de las casas anteponiendo paneles de madera aglomerada,
y se desmonta lo que pueda ser desmontado como por ejemplo los aerogeneradores
de energía eléctrica. Después del paso del huracán inmediatamente se procede a
reparar todos los daños ocasionados.
El gobierno
le facilita a la población los materiales necesarios para reconstruir las viviendas
afectadas.
Se comentó que
para reparar las líneas eléctricas se convocan a todos los técnicos de la isla,
sin tener en cuenta que pertenezcan o no a la provincia afectada.
También se
comentó que dado que los ciclones tropicales generalmente se originan a causa
de la elevación de las temperaturas de los océanos, queda claro que el efecto
invernadero producto y consecuencia de la combustión de gases fósiles expulsados
por la industria, ganadería, vehículos y demás elementos terrestres incrementando
la temperatura global, es un factor que favorece la generación de estos
fenómenos.
Una sociedad
de sobreconsumo como una nueva cultura provocada por el capitalismo ya en su
fase neoliberal. Se recordó los enormes daños que ocasionó en el año 2005 el
huracán Katrina en Nueva Orleans, Estados Unidos causando daños materiales por
valor de miles de millones de dólares, lo que la convierte en la tormenta más
costosa de la historia y cuyas secuelas aún son visibles casi dos décadas
después del paso del huracán.
A consecuencia
del fenómeno la población de Nueva Orleans se redujo a más de la mitad en el
año posterior al Katrina. Antes de que el huracán tocara tierra, se decretó la
evacuación obligatoria de la ciudad, que en aquel momento contaba con más de
480 000 habitantes. Decenas de miles de residentes huyeron.
Pero unos 100.000
quedaron atrapados en la ciudad en el momento en que golpeó el huracán,
afectando particularmente a los residentes más pobres de Nueva Orleans, a los
ancianos y a los que carecían de acceso al transporte y no pudieron
autoevaluarse. La solidaridad del pueblo y el gobierno de Cuba no se hizo
esperar cuando el propio Fidel preparó y alistó un contingente de 10.000 médicos,
con el propósito inicial de asistir de manera inmediata y gratuita al pueblo de
Nueva Orleans, afectado por la catástrofe. Sin embargo, la ayuda fue rechazada
por el Gobierno norteamericano de George Bush manifestando que: “los cubanos
mostraron demasiada humanidad con su oferta”.
Pero a consecuencia
de esta triste tragedia quedó constituido para siempre El Contingente
Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves
Epidemias "Henry Reeve", que tan solo entre 2005 y 2019, 25 brigadas
Henry Reeve, con un total de 9 428 colaboradores, trabajaron en 21 países y
atendieron a más de 3.6 millones de enfermos y afectados por fenómenos
catastróficos naturales como por ejemplo huracanes, terremotos o brotes
epidemiológicos.
Por último se
decidió abordar para el próximo espacio de lectura del sábado 05 de octubre un
texto escrito por Ángel García tomado de la revista digital cubana La Tizza,
“La Revolución Bolivariana y su progresismo claudicante”.
Grupo
Bariloche de Solidaridad con Cuba, 07 de septiembre de 2024.