Síntesis y conclusiones del Círculo de Lectura Nº 187
“Auge
y ocaso de la Doctrina Monroe”
El
texto fue tomado de la Revista Digital cubana “La Tizza” y escrito por el economista
argentino, investigador del CONICET y profesor de la UBA Claudio Katz. La
Doctrina Monroe, que originalmente ha sido concebida como un instrumento de
defensa del nuevo imperio de los Estados Unidos frente a las ambiciones
colonialistas europeas, finalmente ha impuesto su dominio en todo el continente,
desde su creación en año 1823, bajo la consigna “América para los americanos”,
incorporando su dominio al resto del continente como si fuera su patio trasero.
Esta
concepción nace de la consigna que traían los colonizadores Anglo Sajones del
llamado “Destino Manifiesto”, que justificaba la expansión territorial de
Estados Unidos por mandatos divinos. Y así fue como en el año 1845 se produjo
primero la anexión de Texas y luego otros estados mexicanos a favor de los
Estados Unidos, arrebatándoles finalmente la mitad de su territorio original.
Después
en el año 1898 vino a la anexión de Puerto Rico.
Luego provocaron
la escisión de lo que hoy es Panamá de la república de Colombia, transformándola
en colonia y protectorado yanqui, para poder construir allí el canal
interoceánico y así usufructuar las ganancias generadas y favorecer el comercio
norteamericano desde ambas costas oceánicas Pacífico - Atlántico.
A lo largo
de todo el siglo XX los Estados Unidos han perpetuado múltiples incursiones
militares en el resto del continente y han propiciado golpes de Estado en
diversos países, con el único objetivo de imponer su supremacía en lo que ellos
consideran su “patio trasero”, reafirmando de esta manera su original proyecto
expansivo de carácter imperialista como política de estado de la Casa Blanca,
por supuesto compartida plenamente por Demócratas y Republicanos.
Ya entrando
en el siglo XXI aparece un nuevo protagonista en la región con fuertes capacidades
comerciales y políticas, ofreciendo otro tipo de relaciones con los países emergentes
sin ejercer las acostumbradas presiones políticas a la que fueran sometidas
bajo el yugo norteamericano.
Éste
nuevo actor es China, la emergente potencia mundial, que viene a ofrecer
inversiones e intercambios comerciales bajo la consigna de que ambos tienen el
derecho de ganar y sin la imposición de condiciones políticas de carácter
imperial.
Lo curioso es que frente a éste nuevo rival,
la Doctrina Monroe comienza a perder fuerzas frente a un desafío de este tipo.
A pesar de todas las presiones ejercidas por el Departamento de Estado
norteamericano, ningún país de la región ha renunciado al incremento de
relaciones comerciales con el gigante asiático.
Por
otro lado la Doctrina Monroe también comienza a perder terreno en el campo
ideológico poniendo en duda la supuesta superioridad de los anglosajones del
norte sobre los latinos del sur, teniendo en cuenta además la creciente crisis
económica y financiera de ese capitalismo tan promovido por los Estados Unidos
de Norteamérica.
Y
finalmente, con el asalto al corazón de la democracia yanqui que fue la
incursión violenta por parte de los seguidores de Trump en el Capitolio en el
año 2021, deja serias dudas sobre la consistencia política del sistema democrático
capitalista.
Durante
el posterior debate, se concluyó que desde el mismo inicio de la expansión de
carácter imperialista de los Estados Unidos, durante el siglo XIX, ya se puso
claramente de manifiesto su intención expansionista hacia el resto del continente,
ampliando el concepto de la llamada Doctrina Monroe de: “América para los
Americanos” a “América para los Norte Americanos”.
Se
recordó también cuando en 1961 durante la conferencia del Consejo
Interamericano Económico y Social (CIES) de la OEA, llamada Conferencia de
Punta del Este, que se desarrolló en Uruguay donde también participó Cuba
representada por Ernesto Che Guevara, se presentó el programa llamado “La
Alianza para el Progreso” de ayuda económica, política y social de EE. UU. para
América Latina, que incluía la posibilidad de efectuar pequeñas reformas
agrarias sin afectar los verdaderos intereses de las grandes oligarquías
terratenientes regionales, pero con el objetivo fundamental de evitar que otros
países de la región no siguieran el ejemplo del triunfo victorioso de la
Revolución cubana de 1959.
Cabe
destacar que cuando el Che denunció estas espurias intenciones de los yanquis,
Cuba fue expulsada de la Organización de Estados Americanos, el llamado
ministerio de colonias de los Norteamericanos.
Un
claro ejemplo de lo que desde la Doctrina Monroe siempre se impuso que es la
política del “garrote y la zanahoria” para tratar de mantener al patio trasero
bajo su órbita y sumisión.
Luego
se analizó la situación social que nos fue llevando de lo colectivo a lo
individual con ayuda de la revolución tecnológica y mercantilista.
Antes
nosotros mirábamos una película en el cine con una pantalla enorme entre unos
cien espectadores.
Luego pasamos
a ver las películas en la pantalla de un televisor entre cuatro o cinco personas,
luego desde una computadora entre no más de dos personas, y hoy cada uno ve su
propia “película” en la pantallita de su Celular, fomentando de esa manera la
cultura del individualismo de carácter narcisista.
De esa
manera además el imperio puede tener a cada uno de nosotros individualmente
vigilados mediante la sofisticada tecnología informática del Internet.
Para poder salir de ese individualismo
artificial debemos volver a integrar los tejidos sociales de carácter presencial
(no virtual) marcando nuestra presencia física en los espacios de lucha colectiva
con responsabilidad y compromiso político.
Es
preciso que entre todos logremos visualizar a nuestro enemigo común, unificando
todas las luchas, ya que nuestra única fortaleza está basada en la unidad.
Por
último se decidió abordar para el próximo espacio de lectura del sábado 07 de
diciembre
un texto tomado de la Revista Digital cubana “La Tizza” y publicado recientemente
titulado: “Cuba: uno de los peores escenarios en medio de la crisis
electroenergética”.
Grupo
Bariloche de Solidaridad con Cuba, 02 de noviembre de 2024.