mayo 30, 2024

Círculo de Lectura # 182 - Junio de 2024

 Círculo de Lectura # 182 - Junio de 2024

“José Martí y Nuestramérica”

Trabajo final de la Cátedra José Martí Participante:

Máximo Schneebeli, integrante del Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba Bariloche, Prov. de Río Negro, ARGENTINA Marzo de 2024

Parte II

“Nuestra América” y “Madre América”

Visión político-cultural de una región

En su discurso conocido como “Madre América” pronunciado por José Martí el 19 de diciembre de 1889 ante los delegados latinoamericanos a la Conferencia Panamericana en la ciudad de Nueva York, aborda de manera paralela las diferencias de orígenes y desarrollo histórico entre la América del Norte con una colonización Anglosajona y la América del Sur con una colonización Hispana. Allí deja en claro que hay dos Américas, la América de Lincoln y la América de Juárez, que es la nuestra, la que va desde el Río Bravo a la Patagonia. La colonización de ésta última ha tenido su origen en un entorno más humilde, frente a la del norte con un desarrollo económico superior. También hubo, por parte de los organizadores a la Conferencia Panamericana, una especie de estrategia de deslumbramiento y seducción hacia los delegados, cuando los llevaron a conocer todas las maravillas de los Estados Unidos en un tren palacio para que se sintieran inferiores, y por ello sujetos al presunto neo colonizador del norte. Martí con este discurso “Made América” les levanta la autoestima a los delegados presentes y que provienen del sur, para que no se dejen llevar por ese deslumbramiento que les puedan causar las maravillas del desarrollo, y menospreciar de esa manera lo propio.

“Madre América” es un análisis profundo de las diferencias de origen, donde hay una frase que lo sintetiza: “Del arado nació la América del norte, y la española del perro de presa”. En otros de sus escritos el Maestro menciona: “Cuanto tenemos que hacer para mejorar nuestras repúblicas”. “Mi gran Madre América, para ella trabajo! De ella espero mi aplauso o mi censura”. El propósito esencial del discurso fue crear los mecanismos de acercamiento económico entre EE UU y sus vecinos del Sur, ya que el propio Martí denunciaba ya el inicio de la expansión estadounidense por el Continente. “Pero por grande que esta tierra sea, y por ungida que esté para los hombres libres la América en que nació Lincoln, para nosotros, en el secreto de nuestro pecho, sin que nadie ose tachárnoslo ni nos lo pueda tener a mal, es más grande, porque es la nuestra y porque ha sido más infeliz, la América en que nació Juárez” (...) “nuestras repúblicas dolorosas de América”.

Por otro lado, “Nuestra América” es un ensayo escrito por José Martí y publicado en La Revista Ilustrada de Nueva York el 10 de enero de 1891 y en El partido liberal en México el 30 de enero de 1891 que nos permite entender nuestra identidad, la diversidad de cada uno de nuestros países y regiones, y los denominadores comunes que tenemos. Es un llamado a la unidad frente a los peligros foráneos, un programa de acción política para la búsqueda de soluciones propias para los problemas autóctonos. Es considerado el manifiesto político más relevante de José Martí, un proyecto filosófico, pedagógico y de emancipación continental.

Es un llamado a la unión y a la solidaridad para resistir el inminente embate desde el Norte, despojándose de todo el pasado colonial que había continuado viviendo en las repúblicas. Era necesario crear una América Nueva, unida, sostenida en el conocimiento de sí misma y otorgando el espacio demandado y necesitado por todas sus clases populares y por el hombre natural. Dice que debemos hacernos dueños de Nuestra América y nos invita a crear un sentido de pertenencia hacia ella.

“Todo nuestro anhelo está en poner alma a alma y mano a mano los pueblos de nuestra América Latina”.

José Martí

Con el carácter eminentemente narrativo de “Madre América” coloca al ensayo “Nuestra América” en el terreno del testamento para la posteridad. Hay un proceso de reescritura que va de “Madre América” a “Nuestra América”, donde el primero es el antecedente directo del segundo, desde el portavoz al revolucionario. “Madre América” tiende a colocarse como pre-texto inmediato de “Nuestra América”.

El “Discurso pronunciado en la velada artístico-literaria de la Sociedad Literaria Hispanoamericana”, bautizado luego “Madre América”- es reconocido por la crítica como el antecedente directo del ensayo “Nuestra América”, que circula un año después en México y Nueva York.

En el pasaje del discurso de 1889 “Madre América” al ensayo de 1891 “Nuestra América” se han modificado algunas variables que afectan en forma decisiva —y aquí la hipótesis general del trabajo— el modo en que los enunciados se (re)formulan. En principio, los moldes genéricos y el destinatario: mientras que el “discurso” es leído por Martí a un auditorio muy restringido de pares —el cuerpo de delegados que asisten a la Conferencia Internacional Americana, del cual el cubano forma parte—, el ensayo lleva inscriptas las huellas de un espacio de circulación mucho más amplio. Al mismo tiempo, si “Madre América” se enuncia recién comenzado el Congreso, en la inmediatez de una coyuntura todavía no resuelta, “Nuestra América” es un texto bisagra, de tránsito entre un Martí periodista, portavoz y diplomático, y el revolucionario que entrega el ejercicio de las letras a la organización del Partido.

Así como Francisco Morazán (1792 - 1842), fue el político y militar hondureño que representó como pocos la idea de la unidad centroamericana ya que intentó transformar a Centroamérica en una nación grande y progresista, Simón Bolívar (1783 - 1830) hizo lo propio con la América del Sur, que soñando con la Patria Grande liberó las capitanías de Venezuela, Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia de la metrópoli española. Destacaba José Martí: "La sombra de Bolívar, que soñó para la América del Sur una sola nación... y la sombra de Morazán, incrustando en su espada triunfante las cinco repúblicas de la América del Centro". En su célebre ensayo titulado “Nuestra América”, que es su mayor y más significativo manifiesto político, nos plantea la integración de toda la región comprendida desde el sur del Río Bravo al Estrecho de Magallanes, incluyendo también a las Islas del Caribe como una propuesta verdaderamente superadora, de carácter abarcativo e incluyente.

“Nuestra América” es considerado un ensayo por ser un texto argumentativo con el propósito es persuadir al lector de adoptar una postura frente al tema mediante argumentos lógicos y racionales. Tiene un lenguaje figurativo y simbólico, con muchos recursos literarios como son las metáforas, las analogías, las asociaciones, los paralelismos, y las figuras retóricas. Con este texto se culminaban, en la síntesis de la madurez, antiguas inquietudes martianas, y a la vez se marcaba un hito significativo en la historia del género en lengua española.

La idea es ir seleccionando las frases más relevantes del ensayo “Nuestra América”, para ir analizando su contenido:

Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el Cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.

Ésta primera frase disparadora es muy potente, estrepitosa, conmovedora y movilizadora de conciencias, ya que está dirigido al pueblo de la América nuestra como una crítica al aldeanismo, al latinoamericano que vive en su burbuja, pensando en su propio beneficio, que solo quiere ser el alcalde y ver crecer sus ahorros, sin dase cuenta que en realidad hay problemas mucho mayores que enfrentar, como los gigantes de siete leguas (metáfora) refiriéndose a los Estados Unidos. Cuando menciona los cometas en el cielo se refiere a los imperios que acechan permanentemente. Finalmente nos advierte que debemos estar atentos para defendernos con las armas que son las ideas, haciendo alusión a la batalla cultural: “Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”.

Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos. Los que se enseñan los puños, como hermanos celosos, que quieren los dos la misma tierra, o el de casa chica, que le tiene envidia al de casa mejor, han de encajar, de modo que sean una, las dos manos.

Está invitando a los pueblos latinoamericanos, a todos, para que nos conozcamos para así poder enfrentar al enemigo común y no a pelearnos entre nosotros. Conocer las causas ayuda a resolver los problemas de una manera más simple que cuando no se conocen. Debemos aprender a ayudarnos mutuamente, dejando de lado las envidias y los egoísmos.

...los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.

Aquí vuelve a recomendar la unión invitando también a los árboles a ponerse en fila como la plata en los yacimientos andinos para luchar juntos contra ese gigante de las siete leguas, refiriéndose a los Estados Unidos.

A los sietemesinos sólo les faltará el valor. Los que no tienen fe en su tierra son hombres de siete meses. Porque les falta el valor a ellos, se lo niegan a los demás. No les alcanza al árbol difícil el brazo canijo, el brazo de uñas pintadas y pulsera, el brazo de Madrid o de París, y dicen que no se puede alcanzar el árbol. Hay que cargar los barcos de esos insectos dañinos, que le roen el hueso a la patria que los nutre. Si son parisienses o madrileños, vayan al Prado, de faroles, o vayan a Tortoni, de sorbetes. Estos hijos de carpintero, que se avergüenzan de que su padre sea carpintero! Estos nacidos en América, que se avergüenzan, porque llevan delantal indio, de la madre que los crió, y reniegan, bribones!, de la madre enferma, y la dejan sola en el lecho de las enfermedades!

Acá critica a quienes no estén dispuestos a luchar, diciendo que son como los sietemesinos con las uñas pintadas y que usan pulseras como los que vienen de Francia o de España, y si esos latinoamericanos quieren ser como los europeos, pues que se vayan para allá ya que les da vergüenza su identidad con raíces indígenas o si son pobres por ser hijos de un obrero (carpintero). Debemos ser orgullosos de lo que somos.

Pues, ¿quién es el hombre? ¿el que se queda con la madre, a curarle la enfermedad, o el que la pone a trabajar donde no la vean, y vive de su sustento en las tierras podridas, con el gusano de corbata, maldiciendo del seno que lo cargó, paseando el letrero de traidor en la espalda de la casaca de papel? Estos hijos de nuestra América, que ha de salvarse con sus indios, y va de menos a más; estos desertores que piden fusil en los ejércitos de la América del Norte, que ahoga en sangre a sus indios, y va de más a menos! Estos delicados, que son hombres y no quieren hacer el trabajo de hombres!

No es un hombre verdadero el que no cuida de su madre patria para protegerla y mejorarla, o el que vive de su riqueza maldiciéndola. Nuestra América debe luchar junto a sus indios para ir de menos a más, y no irse a Norteamérica donde matan a sus indios y así van de más a menos.

¿en qué patria puede tener un hombre más orgullo que en nuestras repúblicas dolorosas de América, levantadas entre las masas mudas de indios, al ruido de pelea del libro con el cirial, sobre los brazos sangrientos de un centenar de apóstoles?

Debemos asumir nuestra propia identidad reconociendo una configuración múltiple y compleja junto al indio, al hombre natural.

La incapacidad no está en el país naciente, que pide formas que se le acomoden y grandeza útil, sino en los que quieren regir pueblos originales, de composición singular y violenta, con leyes heredadas de cuatro siglos de práctica libre en los Estados Unidos, de diecinueve siglos de monarquía en Francia. (...) Con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro del llanero. Con una frase de Sieyés no se desestanca la sangre cuajada de la raza india.

No se puede tener éxito si se pretende gobernar con leyes traídas de Europa o de los Estados Unidos. Debemos crear nuestras propias leyes de acuerdo a nuestras propias realidades y necesidades. Es indispensable conocer las necesidades reales de nuestros pueblos, como así también de la región y los territorios donde vivimos para saber prever situaciones de riesgo: “Gobernar es prever"; “En política, hay que prever. El genio está en prever". El Maestro lo manifiesta como una crítica a la vieja Europa y la naciente Estados Unidos, que ya había sido denunciado por Simón Rodríguez y Simón Bolívar, décadas atrás. Alexander Hamilton fue un estadista norteamericano, uno de los principales colaboradores de Washington, el primer presidente de los Estados Unidos. Sieyés, un político francés, fundador del Club de los Jacobinos, el movimiento político revolucionario más famoso durante la Revolución Francesa.

El gobierno ha de nacer del país. El espíritu del gobierno ha de ser el del país. La forma del gobierno ha de avenirse a la constitución propia del país. El gobierno no es más que el equilibrio de los elementos naturales del país. Por eso el libro importado ha sido vencido en América por el hombre natural. Los hombres naturales han vencido a los letrados artificiales. El mestizo autóctono ha vencido al criollo exótico. No hay batalla entre la civilización y la barbarie, sino entre la falsa erudición y la naturaleza.

Se debe luchar con conocimientos propios y respetando nuestras identidades, no hace falta que nos digan cómo debemos hacer las cosas sin conocer nuestras realidades. Cuando menciona la civilización, se refiere a lo europeo y la barbarie a lo indígena o lo propio del hombre natural. Entonces querer imponer una cultura exótica, extraña o “falsa erudición” no sirve, pues siempre vencerá la autóctona, vinculada a la naturaleza. “Pensar con cabeza propia”, lograr la soberanía cognitiva y gobernar en equilibrio con lo natural. Sarmiento, el político argentino admirador del modelo norteamericano, escribió en el año 1845 su obra más famosa: “Facundo, o Civilización contra Barbarie”, que es la historia del caudillo riojano y alegato contra el tirano Rosas. No obstante el mutuo respeto y admiración que se profesaron, las concepciones que tuvieron Sarmiento y Martí acerca de la “civilización”, la “barbarie”, las razas indígenas y el papel de los Estados Unidos en el desarrollo futuro de nuestra América, resultan inconciliables.

El hombre natural es bueno, y acata y premia la inteligencia superior, mientras esta no se vale de su sumisión para dañarle, o le ofende prescindiendo de él, que es cosa que no perdona el hombre natural, dispuesto a recobrar por la fuerza el respeto de quien le hiere la susceptibilidad o le perjudica el interés.

Cuando se resuelve políticamente con superioridad de conocimientos a favor de los pueblos, éstos lo aceptan siempre y cuando se los respete, y por el contrario actuarán con fuerza para revertirlo. Nos decía el Apóstol: “Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres”.

En pueblos compuestos de elementos cultos e incultos, los incultos gobernarán, por su hábito de agredir y resolver las dudas con su mano, allí donde los cultos no aprendan el arte del gobierno. La masa inculta es perezosa, y tímida en las cosas de la inteligencia, y quiere que la gobiernen bien; pero si el gobierno le lastima, se lo sacude y gobierna ella.

Los malos gobiernos son los que se imponen por la fuerza, con agresiones y amenazas, ante la escasa o ineficiente formación de organizaciones políticas con propuestas de igualdad y justicia social con una adecuada distribución de las riquezas. Aunque tristes fueron las experiencias de las diferentes dictaduras militares en la América nuestra, éstas surgieron de golpes de Estado, pero que luego fueron revertidas por los pueblos mediante elecciones democráticas.

... ¿Cómo han de salir de las universidades los gobernantes, si no hay universidad en América donde se enseñe lo rudimentario del arte del gobierno, que es el análisis de los elementos peculiares de los pueblos de América? A adivinar salen los jóvenes al mundo, con antiparras yanquis o francesas, y aspiran a dirigir un pueblo que no conocen.

Es preciso que en nuestras universidades se puedan aprender nuestra historia, nuestra geografía con todas sus riquezas naturales, las características de nuestros pueblos, es decir nuestras propias realidades y nuestras necesidades para así poder resolverlas, pero no aplicando un modelo importado.

Conocer es resolver. Conocer el país, y gobernarlo conforme al conocimiento, es el único modo de librarlo de tiranías. La universidad europea ha de ceder a la universidad americana. La historia de América, de los incas a acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria. Los políticos nacionales han de reemplazar a los políticos exóticos. Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas. Y calle el pedante vencido; que no hay patria en que pueda tener el hombre más orgullo que en nuestras dolorosas repúblicas americanas.

Es necesario conocernos a nosotros mismos desde nuestra realidad continental, ya que sólo con saber no alcanza: “Conocer es resolver”. Debemos aprender nuestra propia historia para poder dirigirnos a nosotros mismos. Es bueno conocer la historia de otros lados, pero la principal ha de ser la nuestra, de la cual debemos sentirnos orgullosos. Los “arcontes” son los magistrados a los que se les confirió el gobierno de Atenas y otras ciudades en la antigua Grecia.

(...) entró a padecer América, y padece, de la fatiga de acomodación entre los elementos discordantes y hostiles que heredó de un colonizador despótico y avieso, y las ideas y formas importadas que han venido retardando, por su falta de realidad local, el gobierno lógico.

Ante la falta de claridad en el manejo político de carácter colonial, que por un lado promueve maliciosamente la imposición de culturas foráneas y las ansias de quitarnos nuestras riquezas naturales, aparece la confusión cuando queremos establecer una forma de gobierno propio.

... El problema de la independencia no era el cambio de formas, sino el cambio de espíritu.

En la medida en que el espíritu colonial continúe vigente dentro de las nuevas Repúblicas no habrá independencia ni soberanía. Es preciso ser creativo para así poder resolver por nosotros mismos. No debemos confundir las formas con los contenidos.

Con los oprimidos había que hacer causa común, para afianzar el sistema opuesto a los intereses y hábitos de mando de los opresores.

Nos decía Martí: “Con los pobres de mi tierra quiero yo mi suerte echar”. Es decir que en primer lugar se debe procurar que todos tengamos cubiertas nuestras necesidades básicas. Se debe comenzar a resolver, con justicia social, partiendo desde los sectores más desprotegidos.

El tigre, espantado del fogonazo, vuelve de noche al lugar de la presa. Muere echando llamas por los ojos y con las zarpas al aire. No se le oye venir, sino que viene con zarpas de terciopelo. Cuando la presa despierta, tiene al tigre encima. La colonia continuó viviendo en la república; y nuestra América se está salvando de sus grandes yerros de la soberbia de las ciudades capitales, del triunfo ciego de los campesinos desdeñados, de la importación excesiva de las ideas y fórmulas ajenas, del desdén inicuo e impolítico de la raza aborigen, por la virtud superior, abonada con sangre necesaria, de la república que lucha contra la colonia. El tigre espera, detrás de cada árbol, acurrucado en cada esquina. Morirá, con las zarpas al aire, echando llamas por los ojos.

Cuando menciona al tigre, se refiere a las fuerzas imperialistas que siempre vuelven sigilosamente, sin que nos demos cuenta, para volver a atacarnos. Es por eso que a pesar de habernos independizado, el sistema colonial aún continúa vigente dentro de nuestras repúblicas. Debemos ir superando las equivocaciones impuestas, como el desprecio al hombre natural, y luchar desde la República heroicamente contra la colonia, tanto europea como yanqui, y habrá derramamiento de sangre hasta vencer. El tigre habrá de morir dando zarpazos al aire y echando llamas por los ojos.

Éramos una visión, con el pecho de atleta, las manos de petimetre y la frente de niño. Éramos una máscara, con los calzones de Inglaterra, el chaleco parisiense, el chaquetón de Norteamérica y la montera de España.

El hombre real en la América nuestra, queriendo sentirse con un falso orgullo, como un europeo o un norteamericano, de a poco o más abruptamente en algunos casos, se fue sacando las máscaras que lo extranjerizaban.

(...) le está naciendo a América, en estos tiempos reales, el hombre real.

Nos recuerda al pensamiento del Ché, cuando nos decía acerca de la necesidad de crear al “hombre nuevo”.

El indio, mudo, nos daba vueltas alrededor, y se iba al monte, a la cumbre del monte, a bautizar sus hijos. El negro, oteado, cantaba en la noche la música de su corazón, solo y desconocido, entre las olas y las fieras. El campesino, el creador, se revolvía, ciego de indignación, contra la ciudad desdeñosa, contra su criatura.

Se refiere a que el indio, el negro y el campesino que conforman los diferentes sectores de la población, lamentablemente estaban desunidos, separados y aislados en sus penas y en sus luchas.

Éramos charreteras y togas, en países que venían al mundo con la alpargata en los pies y la vincha en la cabeza. El genio hubiera estado en hermanar, con la caridad del corazón y con el atrevimiento de los fundadores, la vincha y la toga, en desestancar al indio; en ir haciendo lado al negro suficiente; en ajustar la libertad al cuerpo de los que se alzaron y vencieron por ella.

Acá el Maestro plantea que hubiera sido mejor combinar y compartir conocimientos desde la inclusión de los diferentes sectores sociales de la América hispana, buscando siempre la unidad en lo diverso.

Ni el libro europeo, ni el libro yanqui, daban la clave del enigma americano.

Se debe contar con recetas propias y elaboradas de acuerdo a nuestras propias realidades, en lugar de buscar soluciones propuestas por experiencias de otros lugres, con diferentes idiosincrasias.

Se ponen en pie los pueblos, y se saludan. "¿Cómo somos?”se preguntan; y unos a otros se van diciendo cómo son. Cuando aparece en Cojímar un problema, no van a buscar la solución a Dantzig. Las levitas son todavía de Francia, pero el pensamiento empieza a ser de América. Los jóvenes de América se ponen la camisa al codo, hunden las manos en la masa, y la levantan con la levadura de su sudor. Entienden que se imita demasiado, y que la salvación está en crear. Crear es la palabra de pase de esta generación. El vino, de plátano; y si sale agrio, es nuestro vino! Se entiende que las formas de gobierno de un país han de acomodarse a sus elementos naturales;

Con éste párrafo ya más optimista en el proceso de unificación y creación con un pensamiento que comienza a ser más propio para resolver con nuestro propio sudor aunque el vino salga agrio, no importa pero es nuestro. Y son los jóvenes de América los que se pongan en la tarea de crear lo nuevo: “La unidad de pensamiento, que de ningún modo quiere decir la servidumbre de la opinión, es sin duda condición indispensable del éxito de todo programa político”.

... Sobre algunas repúblicas está durmiendo el pulpo ...

El pulpo con múltiples brazos es la amenaza imperialista, desde lo militar, lo político, comercial y cultural.

El desdén del vecino formidable, que no la conoce, es el peligro mayor de nuestra América; y urge, porque el día de la visita está próximo, que el vecino la conozca, la conozca pronto, para que no la desdeñe. Por ignorancia llegaría, tal vez, a poner en ella la codicia. Por el respeto, luego que la conociese, sacaría de ella las manos. Se ha de tener fe en lo mejor del hombre, y desconfiar de lo peor de él. Hay que dar ocasión a lo mejor para que se revele y prevalezca sobre lo peor. Si no, lo peor prevalece. Los pueblos han de tener una picota para quien les azuza a odios inútiles; y otra para quien no les dice a tiempo la verdad.

Al desconocer nuestras propias fortalezas, eso genera una indiferencia por parte del imperio y así aumentan sus apetencias de colonización y saqueo, que son muy peligrosas. Es necesario que nos respeten para que no nos agredan. Debemos actuar con lo mejor de nuestros hombres para que no prevalezcan las debilidades. Decía el Maestro: “Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres”. Debemos contar con sólidas herramientas (picota o patíbulo) para exhibir a quienes nos inducen al odio o nos mienten.

No hay odio de razas, porque no hay razas...

Nos han dividido en razas para estigmatizarnos y para que nos odiemos entre nosotros. No existen las razas, somos parte de diferentes etnias pero todos iguales, todos seres humanos. Así quedó demostrado al estudiar los genomas humanos.

... El alma emana, igual y eterna, de los cuerpos diversos en forma y en color. Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas.

El concepto de alma que tienen todos nuestros cuerpos, nos asocia y nos integra como seres humanos, como seres similares. Fomentar el odio entre nosotros resulta ser un crimen de lesa humanidad. Debemos unirnos superando todas nuestras diversidades.

Porque ya suena el himno unánime; la generación actual lleva a cuestas, por el camino abonado por los padres sublimes, la América trabajadora; del Bravo a Magallanes, sentado en el lomo del cóndor, regó el Gran Semí, por las naciones románticas del continente y por las islas dolorosas del mar, la semilla de la América nueva!

Ésta última frase muestra un carácter conciliador, optimista y fraternal, donde las naciones de Nuestra América, que van desde el Río Bravo hasta el Estrecho de Magallanes incluyendo a las islas del Caribe, cantan todas juntas por el éxito del resultado de las luchas generacionales, mencionando al Gran Semí, que es el Dios creador de los indios Taínos de Cuba y el Caribe, en unidad con el Cóndor, el ave que representa los pueblos a lo largo de toda la cordillera de Los Andes, sembrando la semilla de una América Nueva, en un final magistral para éste hermoso ensayo. ♦

Conclusión

José Martí es una de las mentes más brillantes de América y un destacado prócer de origen cubano, que le tocó vivir un período muy especial en el transcurrir de la historia de América del siglo XIX (1853 - 1895), en plena decadencia del imperio español y al mismo tiempo del nacimiento de un nuevo imperio, que es el los Estados Unidos. Desde muy joven, siendo aún adolescente, ingresó a las páginas de nuestra historia por su adhesión a la corriente independentista de Cuba, frente al régimen colonial español, que lo condenó primero a prisión y luego al destierro cuando fuera deportado a España. Desde su regreso a América luchó con toda su capacidad, su valentía y su destacada inteligencia por la libertad de Cuba y la emancipación de todas las repúblicas y las colonias que aún seguían viviendo dentro de ellas de Nuestramérica, desde el Río Bravo al Magallanes.

A medida en que se iba incrementando la influencia política, económica y militar de los Estados Unidos en América, se fue generando en José Martí una verdadera preocupación. El imperialismo norteamericano se estaba evidenciando cada vez con mayor rigor, en la búsqueda de su propio beneficio. El Maestro entendió que los pueblos latinoamericanos debíamos defendernos de esa amenaza, organizándonos conscientemente y en unidad para encontrar nuestros propios caminos de emancipación. Los pueblos debían aprender a crear soluciones en base a sus propias necesidades contando con todas sus diversidades étnicas, sus características y su cultura, sin tener en cuenta las soluciones que les quieran imponer desde Europa o de los Estados Unidos. Para ello era necesaria la unidad de los pueblos nuestroamericanos para así poder


encontrar con mayor facilidad la solución a los problemas como región. Para el Apóstol de América, la respuesta a todas las dificultades debía realizarse conjuntamente y en solidaridad, dejando de lado las supuestas razas y sus diferencias, pues para él no existen las razas. Todos somos iguales, los negros, los blancos, los indígenas, y que la estigmatización provocada por estas diferencias solo generan odios innecesarios, excluyéndonos los unos de los otros. Decía que todos tenemos en común el alma que emana de nuestros cuerpos. José Martí convoca a todos los pueblos para trabajar en conjunto y unidos para así poder construir una Nueva América, que no permita ser el patio trasero de los Estados Unidos, logrando así su definitiva independencia con libertad y soberanía. Sólo de éste modo se romperán para siempre las odiosas cadenas de la dependencia y la pobreza.

Como reflexión final, quisiera aportar que resulta muy difícil medir el esfuerzo de pensar. En cambio, cuando debemos realizar un trabajo físico, como mover una cantidad de cosas pesadas o abordar una cuesta, sabemos aproximadamente si estamos en condiciones de hacerlo y cuánto tiempo nos puede llevar. Y al finalizar la tarea notamos cansancio o alguna molestia muscular, que es la medida del trabajo realizado, del esfuerzo físico realizado. Pero también sabemos que podemos disponer de cierta pereza física, no tener ganas de hacerlo. O por el contrario podemos contar con la voluntad y la conciencia para afrontar el desafío y llevar a cabo el trabajo. Volviendo al esfuerzo del pensamiento, para poder entender cosas difíciles o para resolver algún problema complicado, también vemos que puede haber una cierta pereza intelectual. En cambio cuando nos lo proponemos con responsabilidad y conciencia, y realizamos el esfuerzo intelectual, podemos alcanzar el objetivo. En ese sentido nuestro Apóstol y nuestro Maestro nos decía:

“Ocuparse de lo fácil, cuando es posible y se tienen los bríos para intentar lo difícil, es despojar de dignidad al propio talento”.

José Martí

CO GRUPO BARILOCHE

DE SOLIDARIDAD
CON CUBA
Círculo de Lectura
25 de Mayo 245
Cel: 294 4 622 747 - Bariloche

mayo 08, 2024

COMUNICADO DE PRENSA - Cine Cubano

En el marco del ciclo de Cine Cubano y Videos Debate, el Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba invita a la proyección del documental:

 

“Celia Sánchez” por Estudios Mundo Latino

 

Celia será siempre para todos sus compañeros la fibra más íntima y querida de la Revolución Cubana, la más entrañable de nuestras hermanas, la más autóctona flor de la Revolución, grande en su abnegación heroica y en su lealtad incondicional, grande en su identificación con el pueblo, en su amor a la obra de la Revolución.

 

Documental de Ariel Prieto-Solís                                Duración: 57 min.

 

Las y los esperamos este viernes 10 de mayo a las 20 hs. en el Sindicato de Trabajadores Judiciales, en calle Albarracín 1135 (casi esquina Ruiz Moreno).

 

Con entrada libre y gratuita.

 

Invita el Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba.


mayo 07, 2024

Síntesis y conclusiones del Círculo de Lectura N° 181

Síntesis y conclusiones del Círculo de Lectura N° 181

"José Martí y Nuestramérica "

Parte I

Se trata de un texto producido como trabajo final de la Cátedra Martiana que se dictó por internet entre los meses de agosto del pasado año y marzo de 2024.

José Martí es una de las mentes más brillantes de América y un destacado prócer de origen cubano, que le tocó vivir un período muy especial en el transcurrir de la historia de América del siglo XIX (1853 - 1895), en plena decadencia del imperio español y al mismo tiempo del nacimiento de un nuevo imperio, que es el los Estados Unidos. Desde muy joven, siendo aún adolescente, ingresó a las páginas de nuestra historia por su adhesión a la corriente independentista de Cuba, frente al régimen colonial español, que lo condenó primero a prisión y luego al destierro cuando fuera deportado a España. Desde su regreso a América luchó con toda su capacidad, su valentía y su destacada inteligencia por la libertad de Cuba y la emancipación de todas las repúblicas y las colonias que aún seguían viviendo dentro de ellas de Nuestramérica, desde el Río Bravo al Magallanes.

Durante el posterior debate, se puso de manifiesto que el pensamiento de José Martí es perfectamente aplicable a las actuales circunstancias políticas, tanto en nuestro país como toda Nuestramérica comprendida entre el margen sur del Río Bravo para los mexicanos o Río Grande para los yanquis, y el Estrecho de Magallanes, extremo austral de la Patagonia Argentina incluyendo además a todas las islas Antillanas, también llamado América insular o islas del Caribe. Se amplió el concepto vertido en el último párrafo del texto referido a la influencia que ejercen las modernas tecnologías informáticas y de computación aplicadas a las redes sociales y a los medios de comunicación, y de qué manera actúan en la manipulación de nuestras conciencias con fines políticos e inclusive electorales. También se comentó acerca del efecto nocivo que genera la sobreexposición a la luz que emiten las pantallas de nuestros dispositivos electrónicos, afectando nuestra capacidad para dormir, ya que suprime la producción de melatonina, una hormona que ayuda a regular el sueño y puede retrasar la hora de dormir. Se planteó de qué manera actúa o puede actuar favorablemente o no, la inteligencia artificial en nuestras vidas. Los ya recurrentes presentadores o presentadoras digitales (como la famosa “alexia”), deshumanizan y desnaturalizan la comunicación entre los seres humanos. Allí surgieron las frases de José Martí cuando nos decía que “(..) De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace, ganémosla a pensamiento”, y que “Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”. Se acordó que para poder generar una protección a nuestras conciencias se hace necesario disponer de sólidos argumentos, conocimientos y memoria histórica. Nuevamente surgió la frase del Maestro
donde dice que “Educar es poner coraza a los males de la vida” y “Ser culto es el único modo de ser libre”. Se acordó también que los modernos medios de comunicación pueden constituir formidables herramientas pedagógicas y educativas para cultivar y enseñar a los pueblos, pero que para ello es necesario que estén protegidas en manos de un Estado presente y consciente en la necesidad de formar conocimientos y la creación de una sólida cultura política. Auqui también cabe mencionar una poderosa frase de Fidel incluida en una carta que él le escribiera al cumplirse los cien años del natalicio del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer: «Leer es una coraza contra todo tipo de manipulación. Moviliza las conciencias, nuestro principal instrumento de lucha frente al poder devastador de las armas modernas que posee el imperio; desarrolla la mente y fortalece la inteligencia, del mismo modo que caminar fortalece los músculos de las piernas; estimula el sentido crítico y es un antídoto contra los instintos egoístas del ser humano». Se comentó también de qué manera aún sigue viviendo la Colonia dentro de nuestras Republicas, más allá que la isla caribeña de Puerto Rico no sólo es una colonia yanqui sino que se define como un “Estado libre asociado” a los Estados Unidos. Que el ejemplo de la llamada Revolución Negra en Haití en el año 1804, aboliendo la esclavitud en su territorio y que logró su independencia de la metrópoli francesa, como así también la independencia de la República Dominicana en el año 1821, creando así el Estado Independiente del Haití Español, considerada una independencia efímera ya que pocos meses después se consolida la dominación haitiana sobre toda la isla, bueno que éstos ejemplos de rebeldías populares no avancen sobre las demás repúblicas. Luego se debatió también acerca de la construcción política, que debe ser una construcción progresiva manteniendo aquellos logros a favor de los pueblos y construir y mejorar nuestras democracias para lograr, como nos decía José Martí, “La dignidad plena del hombre”. Aquí también recordamos algunas de las definiciones proclamadas por Fidel cuando nos decía que Revolución es sentido del momento histórico, y cambiar todo lo que deba ser cambiado.

Por último recordamos que para el próximo espacio de lectura del 1° de junio ya habíamos acordado abordar la segunda parte de éste mismo texto: “Nuestra América” y “Madre América”, visión político-cultural de una región.

Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, 04 de junio de 2024.

mayo 02, 2024

Círculo de Lectura # 181 - Mayo de 2024

Círculo de Lectura # 181 - Mayo de 2024

“José Martí y Nuestramérica”

Trabajo final de la Cátedra José Martí Participante:

Máximo Schneebeli, integrante del Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba Bariloche, Prov. de Río Negro, ARGENTINA Marzo de 2024

Parte I

José Martí Pérez

Un cubano de toda la América nuestra (1853-1895)

“El verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber”.

“Debe hacerse en cada momento lo que en cada momento es necesario”.

José Martí

Introducción

Quiero, en primer lugar, agradecer a los organizadores de La Cátedra José Martí por haberme permitido participar, y de esa manera ampliar y profundizar mis conocimientos acerca de José Martí, el Héroe Nacional Cubano, el Apóstol, el Maestro y el Prócer de América.

Para comprender mejor la personalidad y el pensamiento de José Martí se hace preciso tener en cuenta algunos aspectos de su vida y en el tiempo que le tocó vivir.

Nació en La Habana en el siglo XIX, el 28 de enero de 1853, y sus padres fueron Mariano Martí y Leonor Pérez, ambos naturales de España. Inicia sus estudios primarios en una escuelita de barrio, y allí conoce a Fermín Valdés Domínguez, quien fuera su mejor amigo desde la niñez.

“Tiene el leopardo un abrigo En su monte seco y pardo:

Yo tengo más que el leopardo Porque tengo un buen amigo”.

José Martí, (de los versos sencillos)

Es el autor de una vasta obra, como fuente imprescindible de inspiración, consulta y conocimientos para los cubanos y para la humanidad toda. Sus elevados principios y su vocación latinoamericana, internacionalista y antiimperialista lo sitúan como un intelectual de extensa cultura y el más grande pensador político hispanoamericano del siglo XIX.

Su accionar político comienza con sus jóvenes 15 años, hasta su paso a la eternidad con 42 años. Toda su obra escrita está publicada en 27 tomos. Podemos decir entonces que ha escrito, en promedio, un tomo por año.

Las dos fuentes que nutrieron a José Martí fueron el presbítero Félix Varela, defensor de la abolición de la esclavitud y también defensor de la independencia de Cuba, y el pedagogo y filósofo José de la Luz y Caballero, fundador además de la escuela cubana, cuyas enseñanzas le llegan al Apóstol de manera directa a través de su maestro Rafael María de Mendive, un destacado intelectual, literato, poeta y eminente educador de vasta cultura.

Las bases del pensamiento martiano están fundamentadas sobre tres pilares: la ética, el sentido de lo propio y lo autóctono, y su apego por las clases populares.

“Con los pobres de la tierra Quiero yo mi suerte echar El arroyo de la sierra Me complace más que el mar”.

José Martí, (de los versos sencillos)

A muy corta edad, en su adolescencia a los quince años, publica su primer artículo en las páginas del periódico juvenil El Diablo Cojuelo, donde deja de manifiesto su posición antiesclavista e independista, mencionando la frase “Yara o Madrid”, en alusión al inicio de la guerra por la independencia de Cuba de España, iniciada el 10 de octubre 1868 por Carlos Manuel de Céspedes en el Oriente cubano.

A lo largo del siglo XIX en Cuba se dieron diferentes corrientes que caracterizarían a las luchas políticas. Entre las más importantes se destacaron los reformistas, los anexionistas y los independentistas. Los reformistas planteaban mantenerse bajo el dominio español, donde Cuba sea una provincia de España tutelada por un gobernador español, pero aboliendo la esclavitud. Los anexionistas, que eran los más afines a las intenciones norteamericanas, pretendían que Cuba se integre como un estado más a los Estados Unidos, y conservando la esclavitud. Por último los independentistas, que propugnaban la eliminación total de la esclavitud y la independencia de Cuba con soberanía política y económica, y que luego fueron liderados por el hacendado Carlos Manuel de Céspedes quien liberó a sus propios esclavos y alzó en armas a los cubanos, considerado como el primer hecho fundacional de las Revoluciones de Liberación Nacional de Cuba.

También a los 15 años de edad José Martí publica el 23 de enero de 1869, en el primer y único número del periódico La Patria Libre que él mismo creara, su poema dramático “Abdala”, donde aborda la que sería una de las inquietudes y angustias permanentes a lo largo de toda su vida, que es el conflicto entre el amor a la madre y a la familia de origen, y el amor a la patria.

“El amor, madre, a la patria no es el amor ridículo a la tierra, ni a la yerba que pisan nuestras plantas; Es el odio invencible a quien la oprime, es el rencor eterno a quien la ataca. ”

José Martí.

En el año 1870 José Martí, con tan solo 16 años de edad, fue condenado a seis años de privación de libertad con trabajo forzado, por el delito de infidencia y acusado de 'enemigo declarado de España'. Luego fue deportado a España, donde estudió Derecho, y Filosofía y Letras. Allí escribió su primer libro titulado “El presidio político en Cuba” donde relata sus experiencias como preso político en Cuba y lanza un apasionado e inteligente alegato en favor de la libertad de su pueblo.

“Dolor infinito, porque el dolor del presidio es el más rudo, el más devastador de los dolores, el que mata la inteligencia, y seca el alma, y deja en ella huellas que no se borrarán jamás”.

José Martí

Luego, en el año 1875 regresa nuevamente a su continente amado, radicándose en México. También vivió un tiempo en Guatemala para viajar posteriormente a los Estados Unidos, donde Martí estuvo durante quince años, la mayor parte de su vida: “Viví en el monstruo, y le conozco sus entrañas”.

El 26 de noviembre de 1891 pronuncia un discurso en Tampa, La Florida, Estados Unidos, entre los emigrados cubanos conocido como “Con todos, y para el bien de todos”, donde formula las concepciones básicas del Partido Revolucionario Cubano con la finalidad de trabajar en base a principios éticos y políticos para 'la creación de una República justa y abierta, que unifique el territorio, en el derecho, en el trabajo y en la cordialidad, levantada con todos y para bien de todos'. Decía el Apóstol que: “Es preferible el bien de muchos a la opulencia de pocos”.

En el marco de su concepción de la guerra necesaria, humanitaria y breve para contribuir con un rápido triunfo a la independencia absoluta de la Isla de Cuba, y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico, funda entonces el 10 de abril de 1892 el Partido Revolucionario Cubano (PRC) bajo la concepción de partido único sin fines electorales, y también el periódico Patria como vocero del Partido, para difundir sus bases y sumar voluntades bajo una dirección política y militar unificada con la finalidad de vencer definitivamente al ejército español y fundar posteriormente la República de Cuba, soberana e independiente. Si bien la guerra iniciada por Carlos Manuel de Céspedes llevaba ya más de 24 años, era preciso tomarse el tiempo necesario para crear una eficiente organización política, dejando de lado las divisiones y el caudillismo. Nos decía el Maestro que: “En política, resistir vale tanto como arremeter”.

En marzo de 1895, junto al general Máximo Gómez firman en la República Dominicana el Manifiesto de Montecristi, titulado 'El Partido Revolucionario Cubano a Cuba', que es un documento político en el que se describen los objetivos y los propósitos del Partido Revolucionario Cubano, y un llamado a la nueva guerra breve y necesaria en contra del colonialismo español, en el que se convoca al combate a todos los elementos de la sociedad cubana.

En abril de 1895 el Apóstol se integra como combatiente en la guerra, y el 19 de mayo cae en combate en Dos Ríos, alcanzado por tres disparos en un inesperado encuentro con tropas realistas españolas.

El Héroe Nacional de la República de Cuba, José Martí, siempre tuvo una conciencia clara acerca de la muerte, no la temía y no la vio como algo terrible, sino como algo natural, y así lo reflejó en múltiples ocasiones en su colosal obra: “La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida”. Al morir pasó a la eternidad para siempre, dejándonos su valiosísimo legado y siempre estará presente entre nosotros, como reza el Himno de Bayamo: “Morir por la Patria es vivir”.

“Yo quiero salir del mundo Por la puerta natural:

En un carro de hojas verdes A morir me han de llevar”.

“No me pongan en lo oscuro A morir como un traidor;

Yo soy bueno, y como bueno Moriré de cara al Sol!”

José Martí, (de los versos sencillos)

José Martí es un prócer cubano y latinoamericano con características muy particulares, ya que se trata de un hombre de un pensamiento independentista revolucionario para Cuba, y al mismo tiempo con un profundo sentido antiimperialista en general. A pesar de su rebeldía contra el gobierno colonial español, pero no contra el español honrado y bondadoso que vivía en la isla, mantuvo un marcado respeto y lealtad por la cultura española y por su idioma. El Apóstol entendió a la guerra contra el coloniaje español como una guerra necesaria, pero que debía ser breve para evitar un mayor e innecesario derramamiento de sangre. Otra característica que sobresale enormemente en él, es que además de ser un político con una visión muy amplia, era al mismo tiempo también escritor, poeta, periodista y revolucionario.

Con respecto al movimiento literario fue uno de los fundadores del Modernismo Hispanoamericano hacia los finales del siglo XIX. Sus ideales de emancipación no solo eran de carácter político, sino también de carácter cultural y ético con una proyección nacional, continental y universal.

El Apóstol nos ha dejado un enorme legado, una enorme cantidad de enseñanzas, de principios, valores y definiciones que por lo general se caracterizan por lo breves, sintéticas y de sólido y profundo contenido. Su gran vocación por la enseñanza lo sitúan junto a Simón Rodríguez entre los más grandes precursores de la pedagogía emancipadora hispano americana. La vida de Martí fue en sí misma, un acto pedagógico. Conceptos como: “Conocer es resolver”; “La intuición es un auxilio muchas veces poderoso, pero no es una vía científica e indudable para llegar al conocimiento"; “Crear en lugar de copiar”; “Hacer es la mejor manera de decir”, lo definen además en su propuesta de lucha por una educación emancipadora en el marco de la pedagogía de la independencia, de la indignación, del amor y de la justicia. Decía: “Enseñar, que es lo más bello y honroso del mundo”; “Educar es como un árbol: se siembra la semilla y se abre en muchas ramas”; “Educar es poner coraza a los males de la vida”; “Enseñar al niño, a la vez que el abecedario de las palabras, el abecedario de la naturaleza”, teniendo en cuenta que el conocimiento es el único bien que aumenta cuando se comparte. Los hijos y los nietos se parecen más a sus tiempos que a sus padres y abuelos, ya que nuestro transcurrir por la vida es un proceso en constante evolución y desarrollo del cual todos somos protagonistas, pero con la responsabilidad de transmitir lo mejor para ellos. En "Cartas de Martí", La Nación, Buenos Aires, 14 de noviembre de 1886 dijo: "La enseñanza ¿quién no lo sabe? es ante todo una obra de infinito amor". Martí propone una postura anticlerical en la educación, pero respeta toda creencia religiosa y reitera: "Todo el mundo tiene derecho a su propia conciencia”. De su lección hemos de aprender todos los días para garantizar la República moral “con todos y para el bien de todos”, contribuir al “Equilibrio del mundo” y alcanzar el bien mayor del hombre, “La dignidad plena del hombre”.

La vocación de justicia del Héroe Nacional de Cuba, lo hizo convertirse desde muy temprano en un jurista justo, por realizar constantemente la justicia para lograr “la dignidad plena del ser humano”. Tengamos en cuenta que la verdadera justicia siempre es legítima, pero el Poder Judicial muchas veces suele convertirse en una estructura política corrupta a favor de los intereses de las clases dominantes. Entonces vale decir que el Apóstol es un jurista justo, atendiendo a que él es ante todo un hombre justo. Decía que: “Hacer justicia es hacérnosla”; “De la justicia no tienen nada que temer los pueblos, sino a los que se resisten a ejecutarla”; “Lo justo y lo necesario no se detienen jamás”; “La justicia, la igualdad del mérito, el trato respetuoso del hombre, la igualdad plena del derecho: eso es la revolución”; “Un hombre que se conforma con obedecer a leyes injustas, y permite que pisen el país en que nació los hombres que se lo maltratan, no es un hombre honrado”.

En su papel de periodista, escribió columnas en La Nación - de Argentina -, Opinión Nacional - de Venezuela; La América - en EEUU; y El Partido Liberal, de México. Su estricta honestidad intelectual era un complemento muchas veces “molesto” en su destacada escritura. Sus textos valían tanto por la forma como por el contenido, y las necesidades materiales que en ocasiones lo acusaban no mellaron la franqueza de sus artículos. En diversos ámbitos fue silenciado o excluido. En algunos casos, dada la valía de su pluma, el camino expeditivo era la censura parcial de sus trabajos. Nos decía José Martí: “Un hombre que no actúa como piensa, o que no se atreve a decir lo que piensa, no es un hombre honrado”.

“Yo soy un hombre sincero De donde crece la palma.

Y antes de morirme quiero Echar mis versos del alma”.

José Martí, (de los versos sencillos)

Su enorme curiosidad y el permanente interés de tomar conocimiento de todo lo posible, lo llevó a incursionar en los temas más diversos. En el siglo XIX se desarrollaron muchas de las tecnologías basadas en la electricidad, como por ejemplo la corriente eléctrica y la bombilla de la luz eléctrica. José Martí manifestó: “Años hace, la electricidad era fuerza rebelde, destructora y confusa. Hoy obedece al hombre, como caballo domado”; “La disposición de los objetos anuncia ya el hermoso desenvolvimiento y futura amplitud de la ciencia eléctrica”.

Entre sus obras más destacadas se pueden mencionar: “La edad de oro” y “Los versos sencillos”. La edad de oro es un libro de cuentos dedicado a los niños de América que aparece publicado en julio de 1889, y considerada la mejor literatura para niños escrita en español: “Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo”. En él se refleja un proyecto con un fuerte basamento cultural de carácter emancipador, con el fin de preparar a los jóvenes para el ejercicio ciudadano cuando ellos sean mayores, considerando a la educación y la formación cultural como una inversión social a futuro. Nos decía el Maestro, el Prócer de América: “Ser culto es el único modo de ser libre”.

En octubre de 1891, en la ciudad de Nueva York, son publicados por primera vez los "Versos Sencillos" de José Martí con una enorme popularidad de ayer y para siempre, porque en esos versos inolvidables se plasman los más íntimos sentimientos del Apóstol de la Libertad.

“Cultivo una rosa blanca,

En julio como en enero,

Para el amigo sincero Que me da su mano franca.

Y para el cruel que me arranca El corazón con que vivo,

Cardo ni ortiga cultivo:

Cultivo la rosa blanca”.

José Martí, (de los versos sencillos)

“Patria” es un concepto emocional, es un sentimiento de identidad que está asociado a lo nacional y a lo cultural. No se puede defender algo que no amamos, que no apreciamos. Es por esto que debemos aprender a querer a nuestra Patria. Y la patria tiene símbolos como son la bandera, el escudo o el himno, del mismo modo como al amor se lo simboliza con la figura de un corazón. Nos decía el Maestro que: “El patriotismo es un deber santo, cuando se lucha por poner la patria en condición de que vivan en ella más felices los hombres”. Y refiriéndose a Cuba, en su discurso en conmemoración al alzamiento patriótico de Carlos Manuel de Céspedes frente al régimen colonial español, el 10 de octubre de 1889 manifestó que: “La patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos, y no feudo ni capellanía de nadie”. Y en una visión más amplia, total, dijo que: “Patria es humanidad”, lo que lo convirtió en el más universal de los cubanos.

A un siglo del natalicio de José Martí se conformó en La Habana la Juventud del Centenario, que es un movimiento revolucionario de inspiración martiana, y el 28 de enero de 1953 realizaron la primera marcha de las antorchas como homenaje al Apóstol, desde las escalinatas de la Universidad de La Habana hasta La Fragua Martiana, lugar donde José Martí realizó trabajos forzados durante su presidio político. Y el 26 de julio de ese mismo año liderados por Fidel Castro, esa Juventud y Generación del Centenario tomaron por asalto el cuartel militar Moncada de Santiago de Cuba en respuesta al golpe de Estado militar perpetuado el año anterior por el dictador Fulgencio Batista. Ante el intento fallido de lograr el éxito esperado, los combatientes fueron encarcelados y enjuiciados. Fidel como abogado asume su propia defensa, pasando de ser acusado en acusador y precisamente en su alegato, de una oratoria magistral, al finalizar dice: «Condenadme, no importa, la historia me absolverá» inspirado en el pensamiento martiano: “Un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército”. El alegato luego se convirtió en un texto conocido como La Historia me absolverá, un documento de carácter jurídico político. Y así se originó el Movimiento 26 de Julio que retomó una vez más las banderas revolucionarias y libertarias, ya iniciadas en 1868 por Carlos Manuel de Céspedes, pero con profundas concepciones martianas, abrazando el triunfo de la Revolución victoriosa el 1ro de enero de 1959. Cuando le preguntaron a Fidel quién había sido el autor intelectual del asalto al Cuartel Moncada, él respondió que había sido José Martí.

Fidel Castro es el más grande de los discípulos de José Martí, ya que supo poner en práctica el pensamiento y las enseñanzas del Maestro consecuentemente a lo largo de sus noventa años de vida, y así fue como se logró el triunfo de la Revolución victoriosa y la consecuente resistencia y lucha del pueblo cubano durante 65 años frente al mayor enemigo que tienen los pueblos del mundo, que es el imperialismo norteamericano.

Decía Fidel que: «Podemos decirle a Martí que hoy más que nunca necesitamos de sus pensamientos, que hoy más que nunca necesitamos de sus ideas, que hoy más que nunca necesitamos de sus virtudes». No puede haber nada más valioso en nuestras vidas que poder contar con un referente político como es Fidel Castro y un referente filosófico como es José Martí. Es por eso que el que el PCC se denomina Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista, marxista y leninista.

Cuba nos ha enseñado la mejor definición de solidaridad basada en principios martianos: «Compartir lo que se tiene y no dar lo que te sobra» o «Repartir lo poco entre muchos, y no lo mucho entre pocos». Lo ponen en evidencia sus múltiples misiones internacionales de salud, los más de diez millones de alfabetizados en todo el mundo por método cubano “Yo, sí puedo”, el desarrollo de las vacunas cubanas contra el Covid-19, la Soberana y la Abdala donde Venezuela y Vietnam han sido uno de los primeros beneficiarios, la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) de La Habana que ha graduado a más de 29 mil jóvenes de 90 países. El Apóstol de América nos decía: “Buscamos la solidaridad no como un fin, sino como un medio, encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal. ”

El “Destino Manifiesto” es una doctrina que expresa la creencia de que Estados Unidos de América está destinado por la Autoridad Divina a expandirse hacia los territorios no conquistados de Norteamérica.

John Quincy Adams, diplomático y político estadounidense, formuló el 28 de abril de 1823 la “Teoría de la Fruta Madura” donde manifestó que hay leyes de gravitación política como las hay de gravitación física, y así como una fruta separada de su árbol por la fuerza del viento no puede, aunque quiera, dejar de caer al suelo, así Cuba una vez separada de España y rota la conexión artificial que la liga con ella, será incapaz de sostenerse por sí sola, y tendrá que gravitar necesariamente hacia la Unión Norteamericana.

La “Doctrina Monroe”, que es la ‘doctrina del patio trasero’, sintetizada en la frase «América para los americanos», que también fuera elaborada por el entonces secretario de Estado John Quincy Adams y atribuida al presidente James Monroe el 2 de Diciembre de 1823, establecía que cualquier intervención de los europeos en América sería vista como un acto de agresión que requeriría la intervención de Estados Unidos, ya que consideraban a América Latina como parte de su propio territorio.

Y así fue como luego se inició la guerra contra México en 1846-48, anexándose a Estados Unidos más de la mitad de su territorio. Y en el año 1903 se produjo la separación territorial entre Panamá y Colombia, que también fue una estrategia política del gobierno de los Estados Unidos con el apoyo de la oligarquía local, para la construcción del canal que buscaba la conexión de los océanos Atlántico y Pacífico, y poder de ésta manera usufructuar de sus beneficios económicos y comerciales.

En una carta inconclusa a su amigo Manuel Mercado, el Apóstol le escribe: "...impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso."

Durante la segunda guerra mundial los Estados Unidos han logrado atesorar más del 80% del oro del mundo. Así fue como en el año 1944, mediante el acuerdo de Bretton Woods se creó el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional estableciéndose además el uso del dólar, con respaldo en oro físico, como moneda para la transacción comercial mundial. Luego, para financiar la guerra de Vietnam, enviaron al exterior miles de millones de dólares perdiendo una importante cantidad de sus reservas en oro y así fue como en el año 1971, bajo la administración de Nixon, el patrón oro fue suprimido, quitándole el respaldo al billete, con lo cual la ilimitada impresión de dólares se convirtió en la más grande estafa de la humanidad, ya que a partir de aquel momento el billete dólar tan solo pasó a ser un símbolo de la riqueza, como si fuera el dibujo de una manzana en lugar de la manzana misma. Y esos son los dólares que presta o “alquila” el FMI al precio de sus intereses, sometiendo así políticamente a los países endeudados. José Martí nos decía que: “El pueblo que compra, manda. El pueblo que vende, sirve. El influjo excesivo de un país en el comercio de otro, se convierte en influjo político. ”Transcurridas dos décadas del siglo XXI, vemos como el imperio de los Estados Unidos ha gestado grandes corporaciones empresarias, que haciendo uso de las modernas tecnologías de la informática, la comunicación y la inteligencia artificial, apropiándose además de los grandes medios y las redes sociales, le han declarado una guerra cognitiva a la población, ejerciendo de esta manera el poder real sobre las políticas tanto locales como internacionales. La saturación de nuestras mentes haciendo uso de la dictadura del algoritmo, con un exceso de información y sin permitirnos el tiempo necesario para procesar tantos datos, además de falsas noticias acompañadas por el negacionismo, han provocado una alienación mental programada, una manipulación de nuestras conciencias, afectado la soberanía del pensamiento e invadiendo y colonizando nuestras mentes en una flagrante violación intelectual.

Toda la inmensa obra de José Martí está basada en su valentía, su inteligencia y su capacidad de pensamiento. Nos decía el Maestro:

De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace, ganémosla a pensamiento”; “Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”.