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noviembre 26, 2022

XVII ENCUENTRO NACIONAL DEL MASCUBA - Bs. As. 20/11/2022

 XVII ENCUENTRO NACIONAL DEL MASCUBA - Bs. As. 20/11/2022

Mejor sin bloqueo

Cuba no está sola

El XVIIo Encuentro del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba expresa su apoyo fraternal a la Revolución, a su Dirigencia y al Pueblo Cubano que diariamente defiende su estilo de vida y construye una sociedad sin excluidos, en democracia participativa, socialista y sustentable, a pesar del permanente ataque del imperio norteamericano.

Cuando el Comandante Fidel Castro Ruz afirmó que esta era la Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes, le mostraba al mundo que otra forma de construir una sociedad, sin explotadores ni explotados, que un mundo mejor, es posible.

Es este ejemplo que nos da Cuba, el que Estados Unidos pretende borrar de la faz de la tierra con un bloqueo económico, financiero y comercial, que ya lleva más de 61 años, con invasiones, acciones terroristas, intentos de golpes blandos, con una guerra mediática millonaria y global, violando todos los principios de igualdad soberana y de no intervención en asuntos internos de los Estados.

Hoy Estados Unidos continúa aplicando la política diseñada en el memorándum secreto de 1960, que afirmaba que deberían restarle apoyo interno a Fidel, a través del desencanto y la insatisfacción que surjan del malestar económico, que había que emplear todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba, que había que privar a Cuba de dinero y suministros, para provocar el hambre, la desesperación y el derrocamiento del gobierno. Ese mismo año el presidente de Estados Unidos decretó el Bloqueo, una verdadera Guerra contra Cuba.

Cuba se levanta ante el continente y el mundo como un ejemplo de paz y solidaridad, de dignidad ante la agresión permanente, que a pesar del recrudecimiento del bloqueo, aún en pandemia, destinó a combatir el covid sus brigadas médicas a más de 40 países y desarrolló y aprobó, tres vacunas contra el coronavirus, con las que ha vacunado a toda su población teniendo uno de los menores índices de contagios y fallecidos del mundo, poniéndolas a disposición de quienes las necesitara.

Gracias a Cuba y su método de alfabetización Yo Si Puedo millones de personas en el mundo hoy pueden leer y escribir y también fueron millones los que recuperaron la vista por la Operación Milagro que operó en los lugares más desprotegidos de nuestro continente.

Desde la década del 60 son miles los jóvenes del tercer mundo que se han formado como profesionales en las universidades cubanas. Solo por citar un ejemplo, Argentina cuenta con más de mil trescientos graduados, entre los que se encuentran ingenieros, licenciados en cultura física y deportes, abogados, licenciados en historia, psicología, técnicos de la salud y médicos. La mayoría de ellos trabajan en el sector público.

El imperio exporta guerras, armas y muerte, Cuba comparte salud, educación y libertad.

Cuba es para América Latina y el Caribe y para los pueblos de todas las latitudes un símbolo de lucha y solidaridad internacional.

Nuevamente, por 30 veces consecutivas, en la ONU, ya no solo se exigió el fin del genocida, injusto y perverso bloqueo, sino que se escucharon bien fuerte las voces que repudiaban la inclusión de Cuba en

la lista de los países patrocinadores del terrorismo que, unilateralmente hizo el principal terrorista mundial, los Estados Unidos de Norteamérica.

Por todo lo expuesto, considerando los aportes que Cuba hizo y hace por La Paz y la Libre Determinación de Los Pueblos, por su solidaridad activa, exigimos desde este XVII Encuentro del M.A.S.CUBA, lo que ya es un verdadero clamor mundial:

•                Que Estados Unidos retire inmediatamente a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo

•                Que Estados Unidos elimine el genocida bloqueo impuesto desde 1960

•                Que Estados Unidos cierre y devuelva a Cuba el territorio ilegalmente ocupado en Guantánamo

 

Y que recuerde el imperio norteamericano: CUBA NO ESTA SOLA

¡¡ Viva la Revolución Cubana II!!

¡¡ Viva Cuba I! ¡i Viva Argentina !!

¡¡ Por una Patria Grande Unida y Liberada !!

¡¡ Patria o Muere-Venceremos !!

 

noviembre 07, 2021

Síntesis, conclusiones y devoluciones del Taller de Lectura Nº 151

 Síntesis, conclusiones y devoluciones del Taller de Lectura Nº 151

A partir de éste Taller de Lectura, hemos vuelto a la presencialidad después del aislamiento provocado por la pandemia del Covid-19.

“CUBA, SU CULTURA: FORTALEZAS Y PELIGROS”

 En éste texto tomado el 21 de octubre de La Jiribilla, Luis Toledo Sande que es escritor, periodista, profesor, investigador, y director del Centro de Estudios Martianos de La Habana, nos plantea que en naciones que fueron dominadas por las colonias, la escasa formación cultural suele ser fácilmente vulnerable ante la invasión de expresiones ajenas, generalmente con la utilización de las redes sociales. En el caso cubano se ha inducido a manipulaciones en la población con el fin de generar una verdadera guerra cultural y de símbolos, en la búsqueda de  provocar su desestabilización interna. Pero precisamente en Cuba, donde su pueblo tiene una cultura forjada como alma y espada en la lucha armada por su soberanía, estos métodos resultan más difíciles de implementar. La conmemoración del 20 de octubre como el Día de la Cultura en Cuba, se relaciona al hecho político que significó el inicio de la lucha por la independencia con consignas antiesclavistas y anticoloniales. Si bien esa lucha comienza con la liberación de los esclavos en el ingenio de La Demajagua al mando de Carlos Manuel de Céspedes con el “Grito de Yara”, luego rápidamente se incorporaron consignas como “Yara o Madrid” en referencia a que la lucha era contra el coloniaje español, y más adelante como “Yara o Washington” cuando la lucha se orientó contra del imperio de los Estados Unidos. Ese 20 de octubre de 1868 se cantó por primera vez la popular “Bayamesa” transformándose así en un himno de guerra, un arma más para la gesta revolucionaria, hoy reconocido como el Himno Nacional Cubano. De esta manera el valor de la efeméride está íntimamente vinculado y consagrado a su cultura. Luego, después del triunfo de la Revolución, Fidel sostuvo firmemente que la cultura debe ser lo primero que se debe salvar, incluyendo valores, tradiciones, historia, pensamiento y todo aquello que define la identidad nacional. Bajo los principios martianos de una República “con todos, y para el bien de todos” Cuba logra su soberanía e independencia total el 1° de enero de 1959. Cabe mencionar que en el encuentro con los intelectuales, en junio de 1961, Fidel pone de manifiesto que “dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada” con el fin cimentar una firme soberanía cultural en todo el sentido. Hoy, la hostilidad estadounidense contra Cuba dura ya seis décadas, con una base militar dentro de su propio territorio y una embajada que apadrina contrarrevolucionarios domésticos. Seis décadas de bloqueo por parte de la arrogante potencia burlándose de la reprobación mundial que anualmente se ratifica en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas. Una hostilidad que basándose en modernos y eficaces medios de comunicación provocan una irracional saña agresiva contra Cuba, especialmente en las redes sociales. Toda ésta maquinaria sumada al recrudecimiento del bloqueo ha generado muchas dificultades al pueblo cubano, pero responsabilizar a su gobierno de las carencias se trata de un acto de enorme ingenuidad. Cuba, con su ejemplar desarrollo científico, y a pesar del bloqueo, ha demostrado su capacidad de luchar contra la pandemia del Covid-19 con la producción de sus propias vacunas. Finalmente Luis Toledo Sande agrega que indudablemente fue de vital importancia haber cultivado una política cultural en un sentido amplio y abarcador, no solo para lograr su propio desarrollo, sino también para mantenerse abierto en su relación con el mundo sin dejarse seducir por los supuestos encantos de la moda y los cantos de sirena capitalistas.

 En el transcurso del posterior debate se pidió aclaración de quien era Cristino Martos mencionado en el texto. Fue el político español en quien José Martí viera más posibilidades de comprensión del carácter insostenible para cubanos y puertorriqueños, del peso de la condición colonial española que oprimía a ambas Antillas. De allí surge la frase, como juramento combativo, “o ellos o nosotros”, más tarde “O Yara o Madrid”. En general, en el contenido de este texto de Luis Toledo Sande, se observó la necesidad de la profundización del sentido patriótico, vinculado a lo cultural, esencia de lo que se conoce como “cubanía”: una suerte de integración, entre otros, de sus orígenes como pueblo, su música, sus costumbres, su historia y el pensamiento martiano vinculado al marxismo que dio consistencia al proceso revolucionario y la construcción del socialismo. Se plantó la necesidad de la planificación de las acciones revolucionarias para optimizar la eficacia y eficiencia de su desarrollo y resultado. Desde el “Manifiesto de Montecristi”, documento oficial del Partido Revolucionario Cubano, firmado por José Martí y Máximo Gómez que expone las ideas para organizar la guerra de independencia cubana de 1895, el “Programa del Moncada” en 1953 como aporte fundamental de la Generación del Centenario en la lucha armada revolucionaria como vía para alcanzar la liberación del pueblo cubano, o el alegato de Fidel “La historia me absolverá” devenido después como programa en la primer fase de la construcción del nuevo gobierno cubano después del triunfo victorioso de la Revolución el 1° de enero de 1959. Se vio la necesidad de profundizar en los contenidos de la formación de nuestros estudiantes, se mencionó a Enrique Dussel como referente en ese sentido. Y la necesidad de replantearse el otorgamiento por parte de nuestro gobierno de los subsidios llamados “planes”, que deben ir acompañados con la necesaria creación de fuentes de trabajo.

Finalmente se acordó abordar para el próximo Taller de Lectura, el texto redactado en la República Dominicana por Máximo Gómez y José Martí, el “Manifiesto de Montecristi”.

Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, 06 de noviembre de 2021

 

 

GRUPO  BARILOCHE

DE SOLIDARIDAD

CON  CUBA

Taller de Lectura

25 de Mayo 245

Cel: 294 4 622 747 – Bariloche

 

 

 

 

 

 

 

 

noviembre 03, 2021

Taller de Lectura n° 151 - Noviembre de 2021

 Taller de Lectura # 151 - Noviembre de 2021 

A partir de éste mes, nuevamente de modo presencial  

“CUBA, SU CULTURA: FORTALEZAS Y PELIGROS”

Por: Luis Toledo Sande - Escritor, periodista, profesor, investigador, licenciado en Estudios Cubanos, Doctor en Ciencias Filológicas. Redactor y editor en la Editorial Arte y Literatura. Investigador y sucesivamente subdirector y director del Centro de Estudios Martianos.

21- oct – 2021 – Tomado de La Jiribilla

http://www.lajiribilla.cu/cuba-su-cultura-fortalezas-y-peligros/

De naciones relativamente jóvenes y forjadas bajo dominación colonial y en lucha contra ella puede oírse que su cultura peligra por la invasión de expresiones ajenas. Centrado en manifestaciones artísticas, ese juicio suele magnificar lo que representan para la cultura sus componentes artísticos y literarios, que no por importantes dejan de ser una parte y no procede desgajarlos del todo al cual pertenecen.

“El estreno en 1868 de ‘La Bayamesa’, que hasta entonces había tenido únicamente música, coronó la toma de Bayamo por las tropas mambisas”.

Aunque sea un hecho consabido —o se suponga—, vale insistir en que la selección del 20 de octubre como el Día de la Cultura en Cuba no solo rinde tributo a la melodía y al texto que integran su Himno Nacional, y a lo que este representa en sí mismo. El estreno en 1868 —con ambos elementos y en campaña— de “La Bayamesa”, que hasta entonces había tenido únicamente música, coronó la toma de Bayamo por las tropas mambisas, capítulo relevante en la epopeya iniciada el 10 de aquel propio mes con el levantamiento que encabezó Carlos Manuel de Céspedes en su ingenio Demajagua.

El carácter feriado —de asueto, para efectos prácticos— del 10 de octubre puede dar una idea menguada, en comparación con las festividades en torno al 20, asociadas al Himno, como si estas fueran una realidad autónoma. Pero el valor de esta efeméride, consagrada a la cultura, lo calza en rigor la jornada que se inicia el día 10 como tributo al hito fundacional por antonomasia en la historia de la nación.

Todo apunta al peso que tuvo —y se le reconoce aunque a veces parezca ocurrir de manera inconsciente— el hecho de que Cuba, y su cultura como alma y espada, se fraguaran en la lucha armada por la independencia. Cuando Fidel Castro sostuvo criterios resumibles en que la cultura es lo primero que el país debe salvar, abrazaría la noción más amplia de cultura: acervo que incluye valores, tradiciones, historia, pensamiento y todo aquello que define la identidad nacional. Ese proceso no partió de un brote mecánico el 10 de octubre de 1868, sino que tuvo —lo puntualizó José Martí en el Manifiesto de Montecristi— una “preparación gloriosa y cruenta”.

Hasta en la búsqueda interna de justicia —como la oposición a la esclavitud— fue una historia signada por la confrontación con fuerzas externas, que en 1868 eran las de la metrópoli española y sus aliados dentro de Cuba. El propio Martí, en la crónica que a raíz de la muerte de Cristino Martos le dedicó a ese político español en el periódico Patria el 14 de febrero de 1893, testimonió haber aprovechado en 1879 la posibilidad de entrevistarse con él en Madrid.

Le habló sobre irregularidades de un pleito judicial que se dirimía en La Habana, pero su interés era dar a conocer la causa de su patria y buscarle apoyo. Lo hizo de tal modo que el experimentado político llegó a esta conclusión: “O ustedes, o nosotros”. En 1893, cuando preparaba una nueva guerra emancipadora, Martí validó ese juicio como juramento combativo con perspectiva cubana: “¡O ellos, o nosotros!”. No era algo nuevo para él. En 1869, aún adolescente, había plasmado en el periódico estudiantil El Diablo Cojuelo el cardinal dilema: “O Yara o Madrid”.

La feliz frase se inscribe en la vindicación del combate que el 11 de octubre de 1868, al día siguiente del pronunciamiento de Céspedes en su ingenio Demajagua, tuvo lugar en Yara. Aunque militarmente desfavorable para las tropas mambisas, inexpertas y en desventaja material frente al enemigo, por su significación como bautismo de fuego la tradición independentista asumió con tal sentido del honor aquel combate que todavía hoy circula el equívoco histórico de asumir que la contienda comenzó supuestamente con un Grito de Yara.

De lo que no hay duda alguna es de la perdurabilidad de una disyuntiva que ha seguido recorriendo la historia —la vida— de Cuba, lejos de agotarse en lo anecdótico. Martí mismo previó, y trató de impedir con la guerra de 1895, la tragedia que se consumaría en 1898, y confirmó que, en acto de lealtad al pensamiento martiano, la alternativa para la salvación de Cuba como nación podía resumirse en “O Yara o Washington”.

Martí lo sabía cuándo proclamó el ideal de una República “con todos, y para el bien de todos” en el mismo discurso donde el 26 de noviembre de 1891 ratificó una idea presente a lo largo de su obra: la existencia de fuerzas políticas y sociales internas que se autoexcluían de ese todos. La guerra de 1895, cuyo primer programa fue el Manifiesto de Montecristi, la concibió Martí para librar a Cuba del coloniaje español y a la vez frustrar los planes intervencionistas de los Estados Unidos, nación que, como España, tuvo en Cuba celestinos a quienes el dirigente fundador repudió a fondo.

Que Cuba alcanzara finalmente su independencia en 1959, y siga dispuesta a defenderla y mantenerla cueste lo que cueste, y que la gran mayoría de su población se sienta representada en esa actitud y la haga suya, no resta realidad a una contradicción que perdura y de distintos modos se renueva. En ese camino ocupó y ocupa su lugar el conocido deslinde: “Dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada”.

La hostilidad estadounidense contra Cuba se ha expresado no solo en agresiones armadas, sino también en las de índole económica, tal el férreo bloqueo que dura ya seis décadas. Abarca asimismo una guerra cultural —de símbolos y realidades— que pretende dejar al país antillano sin alma y sin escudo en el desafío que enfrenta no solamente cerca de las fauces de los Estados Unidos, sino con una base militar que dentro de su territorio mantiene esa potencia contra leyes jurídicas y morales, y con una embajada que apadrina contrarrevolucionarios domésticos no solo por locales.

El dilema “O Yara o Washington” lo pensará contra Cuba el imperialismo desde sus intereses y de un modo que permite recordar la respuesta de Martos a Martí: “O ustedes, que no aceptan doblegarse, o nosotros, llamados a someterlos en nuestra misión de dominar al mundo”. Aunque se supone que nadie lo ignore, parece haber suficientes señales de desconocimiento de tan crucial asunto como para estimar necesario repasar los fines básicos con que hace seis décadas decretaron los Estados Unidos su bloqueo contra Cuba, en el que se ven envueltos asimismo otros países, mientras la arrogante potencia se burla de la reprobación mundial que suscita y cada año se ratifica en la Organización de Naciones Unidas.

El memorando —del 6 de abril de 1960— con que un funcionario del Departamento de Estado de la potencia imperialista fijó los propósitos del bloqueo partió de reconocer que “la mayoría de los cubanos apoyan a Castro”, por lo cual “el único modo previsible de restarle apoyo interno es mediante el desencanto y la insatisfacción que surjan del malestar económico y las dificultades materiales”. De ahí la recomendación de “emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba”, con el fin de privarla “de dinero y suministros, para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Frente a eso, aunque las expresiones artísticas de la cultura tengan todo el valor que en sí mismas tienen, y también sufran las tenazas del bloqueo, el hecho de que haya quienes prefieran manifestaciones musicales y otras distintivas de los Estados Unidos, o promovidas desde allí, está lejos de agotar el tema. Las artes son un terreno de intercambio por excelencia, y se ha recordado, por ejemplo, que Arsenio Rodríguez supo sacar sonoridades jazzísticas de su tres. Al mismo tiempo, diversa como su población y sus fuentes —y marcada por los herederos de quienes, como en el conjunto de las Américas, fueron víctimas de la esclavitud—, la música estadounidense debe no poco a nuestra América en general y a Cuba en particular.

Que aquí haya quienes prefieran el rock y no el son podría verse como algo natural en un contexto de enriquecimientos mutuos. Aparte de que sería aberrante comparar a los grandes cultivadores del rock, ya internacionalizado, con algunos reguetoneros que burdamente hacen coro a las pretensiones imperialistas de los Estados Unidos. Lo más grave está en la existencia de una poderosa maquinaria mediática encargada de que circule como natural el empeño de una potencia imperialista obsesionada con reimponerle sus “derechos de conquista” a una nación que defiende su soberanía.

En ese cuadro se inscribe todo lo relativo a la cultura, incluyendo el deporte entre sus componentes de mayor impacto popular. En todos los terrenos debe Cuba actuar, crear, fundar, sin esperar a que el bloqueo y la hostilidad de los Estados Unidos desaparezcan. Si un sector de la realidad cubana ejemplifica la actitud que debe guiar a Cuba en todas las esferas es el de las ciencias, afanadas en lograr vacunas en proporciones que largamente desbordan el tamaño y los recursos del país.

Los Estados Unidos, de lleno en una etapa de decadencia que los hace aferrarse cada vez más criminalmente a la hegemonía planetaria que se le escapa, no apuestan por un intercambio espontáneo y sano con Cuba. Cuentan con su poderío, y en él se halla el bloqueo, para que la Isla no logre un desarrollo que satisfaga a su pueblo, heterogéneo como todos, y con generaciones que han nacido y crecido en medio de las penurias provocadas por un cerco económico tan orgánico y establecido que algunas personas parecen no verlo.

Mientras esa arma criminal se ha reforzado con medidas que orquestó la administración republicana de Donald Trump y la demócrata de Joseph Biden mantiene, el gobierno de esa nación imposta aviesamente la imagen del mecenas generoso que da becas a jóvenes de Cuba. Lo hace —tanto en los mismos Estados Unidos como en otros países y con apoyo de esos gobiernos— para formar agentes sociales al servicio de sus planes imperialistas. Resultados para mostrar no faltan. Otra cosa es que haya quienes rehúsan percatarse de tal realidad y aboguen por una desprevención olímpica, en la que a veces cuesta creer que no se hacen los chivos con tontera y pose intelectual.

En semejante contexto no se deben evaluar las actitudes de quienes no solo prefieran el rock en detrimento del son, lo que podría merecer una atención específica; se debe analizar, sobre todo, lo que significa abandonar Cuba para buscar prosperidad personal en el poderoso país que intenta asfixiarla, o en otros sometidos a él. Lógrese o no se logre esa prosperidad, aunque se respete el derecho a escoger esa opción, existe igualmente el derecho a considerar que quienes la buscan no parecen reparar en la ínfima proporción que puede significar frente a la plusvalía con que se enriquecen empleadores que representan el sistema en que se desenvuelven.

Existen expresiones musicales —aceptemos que lo son— que no cuesta mucho esfuerzo ni se debe considerar dogmatismo asociar a una precarización mental que abre el camino a la vulgaridad y a la enajenación que convierte en sabio aristotélico al Bobo de la Yuca. El asunto no se agota ni remotamente en lo musical: cubre muchos terrenos, desde el sector industrial y constructivo hasta el de servicios, pasando por el artístico, el deportivo, el científico y el académico. La precarización recorre en distintos medios la irracional saña agresiva contra Cuba, especialmente en las redes sociales. Ejemplo de ello es la manipulación de las aspiraciones de peloteros cubanos de medirse —ganancias mediante— en las Grandes Ligas de los Estados Unidos, aunque ventajas prometidas no son siempre ventajas logradas. En el tema deportivo hay espacios y voces que le hacen swing de lleno a cuanta bola se preste para la cizaña anticubana.

De los efectos que provoca la manipulación de lo artístico —aceptemos que siempre lo es— hay ejemplos hasta lo inmundo, con la chusmería como nutriente para el éxito fuera de Cuba, y repercusiones dentro. No terminan ahí los frutos de la abyección en distintas áreas, no solo en la deportiva, aunque también en ella existan muestras, como la maquinaria en que se ubicó —y aún se manipula contra Cuba— la deserción de peloteros de su equipo en el campeonato mundial juvenil celebrado recientemente.

Suponer que es casual la fruición —no solo fuera del país— con que se responsabiliza al gobierno cubano por carencias que son en alto grado fruto del bloqueo sería cuanto menos un acto de ilimitada ingenuidad. No es necesario idealizar las instituciones cubanas y creer que no tienen ninguna responsabilidad —por omisión o por comisión— en las carencias que el país sufre, para saber que hasta sus errores o deficiencias se deben en gran medida a ese plan, y a veces se afianzan viéndolo como justificación. Esa actitud conspira contra el ineludible afán de alcanzar, haya o no haya bloqueo, el funcionamiento necesario para que el pueblo tenga la vida amable que merece.

Sin embargo, cuando en un espacio televisivo cubano, con la noble intención de mostrar la probable diversidad de voces, se exhibe a un padre que dice haber salido a protestar el pasado 11 de julio porque hacía mucho calor y los apagones lo obligaban a echarle aire con un abanico a su pequeño hijo, la más elemental inteligencia sugiere hacerse algunas preguntas. No es abusivo suponer que la primera sería por qué ese padre salió a manifestarse contra el gobierno cubano y no organizó —aunque por razones comprensibles no pudiera hacerlo frente a la embajada de los Estados Unidos— un acto de repudio contra el bloqueo, el cual está en la raíz de la escasez de combustible en Cuba y de la desactualización u obsolescencia de sus recursos para generar electricidad.

Sin menospreciar lo que haya de legitimidad en los disgustos o insatisfacciones que básicamente provoca la realidad económica impuesta a Cuba por la mayor potencia imperialista, hay un hecho relevante que no se debe soslayar: quienes sobresalen en las quejas ante esas insatisfacciones suelen ser “indiferentes” frente a injusticias palmarias perpetradas o consentidas por esa misma potencia.

No es falta de opciones lo que podría explicar tal silencio: no cabe aquí la lista de hechos que denunciar, cometidos o apoyados por el gobierno de los Estados Unidos fuera y dentro de su propio territorio. Muchas de las voces que protestan contra Cuba parecen ignorar que este país, pese a todos los intentos de la potencia imperial por impedírselo, ha hecho mucho más contra la Covid-19 que aquellos, incluyendo los Estados Unidos, en los que ellas buscan apoyo y paradigmas democráticos.

Razones sobran para preguntarse si es posible no ver que se está ante un plan dirigido a que un virus complete el genocidio puesto en marcha por el bloqueo. O si cuesta mucho esfuerzo apreciar que el robo de talentos en todas las esferas busca privar a Cuba de la fuerza capacitada que pese a todo consigue formar, y de la cual es parte —para no ir más lejos— el personal científico que ha dado al mundo un ejemplo rotundo de sabiduría y proeza en la producción de vacunas, no solo contra el SARS-CoV-2. Que haya quienes, en pos de ventajas personales para sí, se entreguen con fruición a esa maquinaria no mengua el carácter criminal de tales prácticas.

Mucho más podría decirse sobre un tema en que le va la vida a Cuba como nación, pero lo apuntado podría bastar para entender —si no se entendía ya, aunque es algo que está a la vista— un hecho: por muy importante que sea dirimir entre la preferencia por un ritmo musical u otro, y sin desconocer lo que esa preferencia pueda tener o tiene si de abrazar y defender expresiones culturales se trata, está en pie una verdad mayor.

En el centro de esa verdad se halla que entre los desafíos que la cultura cubana —es decir, Cuba como nación, como sustrato insustituible de esa cultura— tiene ante sí se ubica en el camino —tempranamente esbozado por el “O Yara o Madrid” martiano— el dilema “O ellos, o nosotros”. Con él, a un país que se fraguó y vive en la lucha por la salvaguarda de su independencia le corresponde seguir asumiendo su posición y su papel en el mundo.

De ahí la importancia de cultivar y seguir una política cultural que del modo más abarcador y orgánico atienda cómo debe el país mantenerse abierto a su relación con el mundo, y qué debe aceptar o rechazar en esa relación, sin dejarse seducir por los supuestos encantos de moda y cantos de sirena capitalistas.

“A un país que se fraguó y vive en la lucha por la salvaguarda de su independencia le corresponde seguir asumiendo su posición y su papel en el mundo”.

La vigencia del gran dilema resumido en “Patria o Muerte” no ha mermado, sino crecido. No es fortuito el afán con que desde territorio enemigo se ha intentado devaluarlo, apropiándose incluso verbalmente de conceptos que son parte de la disyuntiva y le pertenecen asimismo a la cultura revolucionaria, no a la promovida por quienes intentan derrocar a la Revolución con actos lobunos disfrazados de Caperucita de colores.

julio 12, 2021

Comunicado del Movimiento Argentino de Solidaridad Con Cuba (MASCuba)

 Comunicado del Movimiento Argentino de Solidaridad Con Cuba (MASCuba)

Repudiamos la puesta en escena, por parte de pequeños grupos, queriendo simular un descontento popular en las calles de Cuba.

Denunciamos el armado de una campaña mediática internacional, financiada por las organizaciones pantallas de la CIA, como la USAID y la NED, que pretenden vender que el Pueblo Cubano no apoya al gobierno que ellos mismos eligieron.

El Pueblo de Cuba salió a las calles, con sus dirigentes a la cabeza, dejando claro el masivo respaldo al rumbo de La Revolución y su Gobierno, ante pequeños grupúsculos carentes de representatividad.

Los Estados Unidos está montando una tremenda operación en el continente contra Cuba, Venezuela y Nicaragua, financiando con millones de dólares a mercenarios de toda calaña, militares, periodistas, falsos artistas, medios de comunicación, ONGs y a los vende patrias locales que cada tanto aparecen.

El mundo apoya a Cuba, y lo demostró una vez más en la reciente votación contra el genocida bloqueo norteamericano en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Los mismos medios que hoy, incluso mintiendo al mostrar movilizaciones que tomaron las calles en las distintas provincias y ciudades cubanas en apoyo a la Revolución, como actos de protestas, callan alevosamente sobre las acciones represivas del Narco Estado Colombiano y el asesinato de líderes sociales y políticos en ese país o sobre los millones de dólares enviados a terroristas para ejecutar acciones desestabilizadoras en Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Cuba es el sostén político e ideológico de la independencia de toda Latinoamérica, por eso la defendemos y por eso Estados Unidos la ataca con tanta saña, aún en pandemia, recordemos el memorándum secreto del gobierno norteamericano de 1960: "La mayoría de los cubanos apoya a Castro... hay que emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba" y son 60 años de genocida bloqueo a Cuba.

Con firmeza apoyamos la Revolución Cubana, su Pueblo, su Partido y su Gobierno encabezado por Miguel Díaz Canel, y decimos

VIVA CUBA - EL CAPITALISMO MATA - CUBA SALVA VIDAS

#EliminaElBloqueo #CubaNoEstaSola

PATRIA O MUERTE – VENCEREMOS

 

Movimiento Argentino de Solidaridad Con Cuba 12 de julio de 2021

junio 09, 2020

Nosotros



Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba

1993 - 25 ANIVERSARIO - 2018

Su formación

En agosto de 1993 viajaron a Cuba cuatro docentes de Bariloche, para asistir a un Congreso Pedagógico, que se llevó a cabo en la ciudad de Camagüey.

A su regreso ofrecieron una charla informativa, abierta a la comunidad, acerca del excelente sistema de educación en Cuba, planteando las necesidades y carencias del pueblo cubano, como resultado de la grave situación económica que vivía la Isla, por el inhumano Bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, agravado por el inicio del Período Especial, debido a  la desintegración del campo socialista y de la propia Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Por iniciativa de algunos asistentes a la charla, surgió la voluntad de ser solidarios con el Pueblo Cubano, y así el 20 de octubre  de  1993  se constituyó el Grupo Bariloche de Solidaridad con   Cuba,   con   la finalidad  de difundir en nuestro país la realidad cubana, favoreciendo el intercambio cultural y científico, considerando que defender la soberanía de Cuba es defender nuestra propia soberanía, basada en el principio de la libre autodeterminación de los pueblos.

También se incorporó como lema del Grupo la frase de José Martí:



“Buscamos la solidaridad no como un fin, sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.”

En sus inicios, el Grupo trabajó intensamente para recaudar elementos, que luego fueron enviados a Cuba,  con  el  fin  de ayudar a cubrir algunas   de  sus   necesidades. A lo largo de toda su trayectoria, el Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba llevó a cabo tareas de difusión de los éxitos alcanzados por la Revolución para su pueblo, fomentando charlas y debates, especialmente con la presencia de gente cubana, que visita nuestra ciudad.

En la actualidad el Grupo, entre otras actividades, organiza reuniones públicas con proyección de películas, o presentación de audios y textos con contenido histórico y actual, relacionados con la evolución de los acontecimientos en la Isla, favoreciendo el posterior debate.

Por una emisora local difundimos noticias de actualidad, política, cultura, salud, con toda la música y la vida cubana:

“Cuba y Nosotros” por “FM Gente de Radio” en el 90.3 de su dial,
los martes de 19 a 20 hs, y que se retransmite los jueves de 10 a 11 hs.

Nuestro compañero Víctor C. Rocchi mantiene actualizado el Blog del Grupo en la página web:

baricuba.blogspot.com

donde se difunden todas nuestras actividades.

El Grupo también promueve y coordina todos los primeros sábados de cada mes, desde las 17 a las 19 hs, un Taller de Lectura como un espacio de formación política y cultural, donde se abordan temas sobre Cuba y su Revolución, con un posterior debate en base al texto abordado. Los textos, la síntesis y las conclusiones de los Talleres se devuelven a cada participante por mail y/o en forma impresa.

Coordina, asesora y organiza dos Brigadas anuales de Solidaridad con Cuba, una en enero y otra en mayo, para delegaciones regionales que quieran viajar a visitar la isla. Para ello se realizan charlas con videos relacionados a las Brigadas y con mucha información acerca de Cuba.

Integra la organización Regional de Solidaridad con Cuba “Camilo Cienfuegos” junto a otras organizaciones hermanas de la zona (El Bolsón, San Martín de los Andes Cutral – Co / Plaza Huincul y Neuquén).

Es integrante del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba (MASCUBA) y miembro del Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba (CAPAC).

Teniendo en cuenta las fechas importantes de la Revolución, se llevan a cabo actividades especiales en función de mantener vivo el glorioso ejemplo del pueblo cubano a lo largo de toda su trayectoria de lucha revolucionaria, que se inicia el 10 de octubre de 1868 con el Grito de Yara, pasando por aquél glorioso 1 de enero de 1959 con el triunfo de la Revolución, luego declarada Socialista, hasta estos días en que mediante la “Batalla de Ideas” avanza con nuevos logros revolucionarios para su pueblo, y ejemplo mundial.

Desde el Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba queremos invitar a  todos los que quieran sumarse y participar en nuestras actividades, con un solo compromiso: defender la Revolución cubana, ejemplo de lucha y resistencia en Nuestramérica y el mundo.

Contáctenos: maxischnee@gmail.com
Dirección: 25 de Mayo 245 - Bariloche
Teléfono:  54 294 - 44 22 569

Escúchenos en el Programa de Radio:

“Cuba y Nosotros”
FM 90.3 “Gente de Radio” www.fmgentederadio.blogspot.com
Los martes de 19 a 20 hs.
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Manifiesto del Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba

El Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, que junto a otros Grupos de Solidaridad y Casas de Amistad de la Patagonia integran la Regional de Solidaridad con Cuba “Camilo Cienfuegos” dentro del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba MASCUBA, quiere manifestar que es una organización de carácter político no partidaria que agrupa a todos las compañeras y compañeros que compartan y estén de acuerdo en defender la Revolución socialista de Cuba como ejemplo de lucha y resistencia en Nuestramérica y el mundo, considerando que defender la soberanía de Cuba es defender nuestra propia soberanía basada en el principio de la libre autodeterminación de los pueblos, bajo el lema de José Martí: “Buscamos la solidaridad no como un fin, sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.”




diciembre 09, 2017

XIII° ENCUENTRO DE SOLIDARIDAD CON CUBA REGIONAL CAMILO CIENFUEGOS- Documento comisión N°4

Organización de Brigadas, programas solidarios y
consolidación de la Regional

En el marco del XIII Encuentro del Regional de Solidaridad con Cuba de la Patagonia “Camilo Cienfuegos”, que se llevó a cabo en la ciudad de San Carlos de Bariloche los días 8 y 9 de diciembre de 2017 conformamos esta comisión compañeros de Bolsón, Neuquén, Cutral Co, San Martín de los Andes, Bariloche y el Segundo Secretario de Solidaridad, Leogel Delgado Rodríguez..
Compartimos la importancia de promover la comisión de Brigadas en cada lugar donde nos organizamos como casa o grupo de Solidaridad.
Reconocemos los saberes de la experiencia en la organización de Brigadas, desde el grupo Bariloche, asumiendo el compromiso de elaborar un recorrido en los considerandos a tener en cuenta para facilitar el trabajo a realizar y proponer nuevos aportes organizativos.
Solicitamos al Consulado, exceptuar el pago por trámite de terceros a los brigadistas de las provincias que no pueden tramitar la VISA en forma personal y necesitan de la acción solidaria de los compañerxs de Buenos Aires para cumplimentarla.
Compañerxs de San Martín de los Andes asumen la responsabilidad de  coordinar Brigadas, con el acompañamiento de Bariloche hasta incluirse con autonomía total a la comisión nacional, como lo vienen haciendo desde el XII Regional realizado en Cutral Co, la casa de Neuquén y el grupo José Martí de Bolsón.
Nos proponemos llevar al MASCUBA 2018, una muestra de fotos de los brigadistas patagónicos, desde el 2005, ya que venimos provocando a su participación desde hace 12 años.
Evaluamos cómo y desde qué medios continuar difundiendo las Brigadas de Trabajo Voluntario. Sugerimos armar un folleto contando sobre la experiencia para “dejar en espacios públicos, como los Museos del Che”, donde podría haber interesadxs en participar o multiplicar la información. En el mismo estarían los datos, según la zona,  para comunicarse con los grupos o casas que organizan la tarea de formación de brigadistas.
Surge la inquietud de viajar como brigadistas de trabajo voluntario relacionado con otras temáticas, como Educación, Salud o  Prensa. Se comenta sobre “los paquetes que organiza Amistur”. Habría que realizar el contacto con la agencia para obtener mayor información.
En relación a las Misiones Cubanas, organizadas en los programas “Yo sí puedo” y “Operación Milagro”, solicitamos se nos envíe información sobre dónde y cómo se están realizando en el resto de las regiones de nuestro país. Intercambiamos sobre su puesta en marcha y evaluación, de nuestra región.
Se valoró la experiencia de las Brigadas de Salud que se realizaron en diferentes puntos del país en articulación con UMMEP. Se expresa con entusiasmo, como futura acción a realizar en zonas de nuestro Regional para poner en práctica aquí, una brigada solidaria.
En el plenario donde narramos lo conversado en la comisión, se propuso que los brigadistas “lleven elementos donados requeridos desde el CIJAM “para mejorar las condiciones materiales del campamento.

Bariloche, 9 de diciembre de 2017