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octubre 11, 2023

Cine Cubano en el Sindicato de Trabajadores Judiciales

En el marco del ciclo de Cine Cubano y Videos Debate, el Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba invita a la proyección de la serie documental:

El Enigma de Cuba | Parte 5

El quinto capítulo de la serie documental El enigma de Cuba, es una producción dedicada a la resistencia del pueblo antillano y su Revolución. Este último episodio abarca los acontecimientos que marcaron el país durante las primeras décadas del siglo XXI, así como su proyección internacional.

Duración: 55:51 min.

Las y los esperamos este jueves 12 de octubre a las 20 hs. en el Sindicato de Trabajadores Judiciales, en calle Albarracín 1135 (casi esquina Ruiz Moreno).

Con entrada libre y gratuita.

Invita el Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba.

junio 04, 2023

Síntesis y conclusiones del Círculo de Lectura Nº 170

 Síntesis y conclusiones del Círculo de Lectura Nº 170

“Discurso pronunciado por Miguel Díaz-Canel en la Sesión Constitutiva de la X Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular”

Se trata del discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en la Sesión Constitutiva de la X Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 19 de abril de 2023, “Año 65 de la Revolución”, donde él expresa su felicitación para las compañeras y los compañeros designados para ocupar la dirección de la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba.

Este hecho democrático ocurre el mismo día en el que se conmemoran 62 años del triunfo de Cuba ante la invasión mercenaria por parte del imperialismo en las arenas de Playa Girón.

También se cumplen éste año los doscientos años desde que los Estados Unidos definieran “la teoría de la fruta madura” que decía que Cuba caería en manos de la Unión Norteamericana como una fruta madura al caer del árbol.

Y también doscientos años desde que se promulgó la “Doctrina Monroe” que sostiene que América será de los norteamericanos.

Cuba, está hoy bloqueada más que nunca con el recrudecimiento impuesto por el gobierno de Donald Trump en plena pandemia.

Ésta décima Legislatura deberá tener como meta primordial estar en permanente contacto con el pueblo y en la sinergia que generan los esfuerzos individuales y colectivos, desde los barrios y sus municipios, con las provincias y la nación.

Es preciso dar respuesta a todos los planteamientos hechos por el pueblo.

Pero también debemos superar los obstáculos que se generan debido al burocratismo y la corrupción.

Durante los últimos años, Cuba ha tenido que enfrentar duros desafíos frente la pandemia, el siniestro del Hotel Saratoga, el voraz incendio de los depósitos petroleros en la provincia de Matanzas, y el huracán Ian.

Todo esto fue superado contando con la proeza del pueblo cubano, capaz de resistir los más duros vendavales.

Hoy, frente a la incertidumbre por la inestabilidad económica mundial, se plantea la necesidad de buscar los medios para aumentar la producción de alimentos, buscar el incremento de los ingresos en divisas, entre otros, como principal objetivo en la batalla económica.

Hemos transcurrido últimamente por tres procesos electorales, donde el enemigo presagiaba un alto porcentaje de abstencionismo.

Pero la realidad ha demostrado un alto índice de participación electoral con un 75,8%, dando una vez más una muestra de patriotismo y de conciencia política por parte de nuestro pueblo, y en elecciones transparentes.

Miguel Díaz-Canel hace una muy especial dedicación a los jóvenes cubanos, que son quienes tienen la mayor responsabilidad en la participación y el sostenimiento de la Revolución, a pesar que ellos también sufren las consecuencias del bloqueo.

Pero la fuerza de la juventud hace que se logren superar los obstáculos, como también ocurrió durante el período especial que se inició en la década de los noventa.

Hoy, hay sectores juveniles que protagonizan la emigración.

Debemos buscar de convencerlos que sí les será posible realizarse en su patria, y que siempre los esperaremos a su regreso.

Finaliza diciendo que ¡La unidad y la victoria son la esperanza, la unidad y la victoria son el presente y el futuro de la patria y el socialismo!

Durante el posterior debate se manifestó un reconocimiento al contenido político de este discurso de Miguel Díaz-Canel, y se valoró el reconocimiento hacia el pueblo cubano que ha demostrado su compromiso y la activa participación en las luchas que han tenido que enfrentar ante diversos factores adversos ocurridos, como el siniestro en el Hotel Saratoga, los súper tanqueros de Matanzas, el huracán Ian, la pandemia por la Covid-19 con la creación genuina de cinco candidatos vacunales de producción cubana.

Todo esto gestado con la invalorable ayuda solidaria del pueblo de Cuba, más allá también de la solidaridad internacional que también estuvo presente.

El ejemplo del amplio debate poblacional que se dio oportunamente alrededor de la Ley del Código de Las Familias y luego el referéndum para su aprobación, deja en claro la participación de la mayoría de la población.

Esa es la característica propia del sistema socialista y participativo.

Un sistema que está en la permanente búsqueda de la más justa distribución de los ingresos y la igualdad de los beneficios sociales como son la cultura, el trabajo, la educación, la salud y la seguridad.

También se destacó, que además de ser justo, es muy curioso el hecho de que los diputados recién electos no cobran dinero por ejercer sus cargos.

Este hecho hace que sus funciones de cargo político no sean corruptibles por prebendas, y su único objetivo es defender los intereses de la mayoría de la población.

Se mencionó la importancia de su autocrítica con respecto a la lucha contra la burocratización, las ineficiencias y los casos de corrupción.

Díaz-Canel hace en su discurso una muy especial mención a la juventud cubana a la que reconoce y valora cómo su fuerza y espíritu sostienen a la Revolución.

Finalmente hemos tratado el tema de las nuevas tecnologías vinculadas al internet y sus redes sociales, que dañan mucho a las conciencias de los jóvenes y les reduce sus niveles de conciencia política.

Un tema preocupante por parte del gobierno ya en los últimos años, pero que está en permanente lucha por superarlo.

Por último hemos acordado abordar para el próximo Círculo de Lectura, del sábado 1° de julio, el discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en la clausura de la Conferencia Internacional “Por el Equilibrio del Mundo”, en homenaje al 150 aniversario del natalicio del Héroe Nacional José Martí, el 29 de enero del 2003.

Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, 03 de junio de 2023.

junio 01, 2023

Círculo de Lectura # 170 – Junio de 2023

 Círculo de Lectura # 170  –  Junio de 2023

“Discurso pronunciado por Miguel Díaz-Canel en la  Sesión Constitutiva de la X Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular”

 Miguel Díaz-Canel Bermúdez  19 de Abril de 2023

Tomado de: Presidencia del Gobierno de Cuba

 Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en la  Sesión Constitutiva de la X Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 19 de abril de 2023, “Año 65 de la Revolución”.

 (Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)

 Querido General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana;

 Queridos compañeros de la Generación Histórica que nos acompañan;

 Nuevos miembros del Consejo de Estado;

 Miembros del Consejo de Ministros;

 Invitadas e invitados;

 Diputadas y diputados:

 Nuestras primeras palabras son para extender la felicitación a las compañeras y compañeros hoy elegidos o designados, respectivamente, para ocupar la dirección de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Consejo de Estado y el Consejo de Ministros.

 ¡Felicidades a todos en el Día de la Victoria! El 19 de abril de 1961, en las arenas de Playa Girón, Cuba ganó el derecho a celebrar este día, al propinarle su primera gran derrota al imperialismo en América (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva Fidel!”).

 Se trata del triunfo de lo justo sobre lo injusto, del pequeño David frente al gigante Goliat, de una Revolución socialista frente a las narices de un imperio, tal como la definió Fidel en 23 y 12, en la despedida de duelo por las víctimas del bombardeo a los aeropuertos de Ciudad Libertad, Santiago de Cuba y San Antonio de los Baños, en el preludio de la invasión.

 Es tan épica esa victoria que 62 años después los derrotados no han podido perdonarnos.  Y es gracias a esa victoria que hoy instalamos, por décima vez, la Asamblea del Pueblo (Aplausos).

 Las 470 personas que recién juramos como diputadas y diputados no ganamos el curul por tener más dinero o el respaldo de partidos electorales, cuyo único fin es colocar en el lugar donde se deciden las leyes del país a un defensor de los intereses de determinados grupos de poder.

 Cada uno de nosotros está sentado aquí para defender los intereses de la mayoría y no vamos a cobrar más ni vamos a recibir prebendas por ejercer como diputada o diputado, como sí ocurre en tantos países que presumen de modelos democráticos multipartidistas.

 Cuba defiende el Partido único, garantía de la unidad desde que José Martí fundó el Partido Revolucionario Cubano, porque está en la raíz de nuestra historia y porque no se disgregan ni se confrontan las fuerzas de una pequeña nación que hace 200 años fue oficialmente declarada como apéndice para anexar al poderoso vecino, cuando ya se gestaba un voraz imperio.

 En unos días, el 28 de abril, se cumplirán dos siglos de que el entonces secretario de Estado y más tarde presidente de la Unión, John Quincy Adams, dejara definida para Cuba su teoría de la “fruta madura”: “...hay leyes de gravitación política como las hay de gravitación física, y así como una fruta separada de su árbol por la fuerza del viento no puede, aunque quiera, dejar de caer en el suelo, así Cuba una vez separada de España y rota la conexión artificial que la liga con ella, es incapaz de sostenerse por sí sola, tiene que gravitar necesariamente hacia la Unión Norteamericana, y hacia ella exclusivamente, mientras que a la Unión misma, en virtud de la propia ley, le será imposible dejar de admitirla en su seno”.

 Desde aquel anuncio de abril hasta la promulgación de la Doctrina Monroe, en diciembre de 1823, transcurrieron meses.  Pero desde entonces hasta los días que corren, durante 200 años, la política del vecino poderoso ha sido una sola, aunque se alternen dos partidos en el poder.  Para Cuba, al menos, es muy difícil distinguirlos, mientras, por ejemplo, prácticamente todas las medidas aplicadas por el republicano Donald Trump para reforzar el bloqueo las mantenga su adversario político el demócrata Joe Biden.

 “Remember Girón”, advertían nuestros padres ante cada nueva amenaza de invasión que hubo después de 1961. La consigna permanece viva en el imaginario popular, porque la actitud mercenaria también lo está.  Sin Nicaragua y sin Somoza, ahora los invasores entrenan en los Everglades (Estado de Florida) y amenazan desde sus cuevas en las redes sociales.

 El poderoso vecino sigue siendo generoso con los “prestados” para destruir a la Revolución y cada año destina decenas de millones de dólares a quienes se ofrecen para subvertir el orden interno en Cuba, ya sea de modo presencial o vía Internet.

 Ni un solo día en estos años, hemos dejado de sentir los golpes de esa guerra no declarada contra la economía y la sociedad; contra la vida cotidiana y los sueños de progresos de toda una nación.

 Así como recordamos Girón, recordaremos siempre la crueldad del bloqueo reforzado en condiciones de pandemia; la infame inclusión de Cuba en una lista de supuestos patrocinadores del terrorismo para sitiar todas las vías financieras; el oxígeno que se negaron a darnos, mientras estimulaban rebeliones callejeras, de algún modo nos lo negaban ya al cerrar cada posibilidad de comercio o financiamiento.

 De todas esas batallas va saliendo vencedor el pueblo y no tengo ninguna duda de que, como en Girón, ¡seguiremos venciendo!  Cuba mantiene intacta su línea de principios y su disposición al diálogo, pero sin presiones ni condicionamientos.

 Pero, tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe.  Un día, más temprano que tarde, tendrá que cesar la política de la hegemonía; el multilateralismo ocupará su espacio y Cuba podrá probar hasta dónde puede llegar una nación de gente noble, creativa y talentosa unida en torno a objetivos claros, si se le libera de presiones y bloqueos.

 Ahora concentrémonos en lo que nos toca y podemos hacer, incluso atados de pies y manos. Para pensar y trabajar juntos, pasando por encima de esas condiciones que no podemos cambiar, se funda esta X Legislatura.

 Todos nosotros tendremos ahora menos tiempo para nuestras familias y profesiones, menos horas de descanso. Solo nos esperan mayores responsabilidades y un elevado deber: servir al pueblo de Cuba, conectados siempre con sus demandas y necesidades.

 Me detengo aquí para puntualizar lo que considero que deberá distinguir a la nueva legislatura: el contacto permanente con los barrios, con las comunidades, con los que nos eligieron, conscientes de que no podemos hacer milagros, pero sí podemos transformar la desafiante realidad de Cuba hoy si logramos crear la sinergia indispensable entre los esfuerzos individuales y colectivos; entre los barrios y los municipios; entre los municipios y la provincia, entre las provincias y la nación.

 Compatriotas:

 Desde los primeros tiempos del Poder Popular, la consigna fue elegir a los mejores.  Pero elegir buenos entre buenos, siempre será un ejercicio difícil e incompleto.

 Es por eso que invitamos a una representación de personas de extraordinarios valores, como ustedes, pero que no estuvieron en las candidaturas por una razón obvia: hay muchos más buenos cubanos que escaños en el Parlamento (Aplausos).

 Aquí están invitados rescatistas del hotel Saratoga y de la Base de Supertanqueros (Aplausos); creadores de vacunas y medicamentos que nos salvaron de la COVID-19 (Aplausos); innovadores e investigadores que han participado en la creación de ventiladores pulmonares, en la creación de prótesis de cadera, piezas para plantas eléctricas (Aplausos); estudiantes y profesores que pasaron sus vacaciones trabajando en Zona Roja y en la reconstrucción de escuelas y casas arrasadas por el huracán Ian (Aplausos). Está Alexis Leiva Machado, Kcho, con su mítica Brigada Martha Machado, que levantó una escuela nueva y varias casas en el lugar más devastado, por donde entró el ciclón y que continúa trabajando en esa comunidad en varios proyectos (Aplausos); juristas que nos acercaron a la comprensión del Código de las Familias (Aplausos); líderes de proyectos comunitarios, delegados de base que desarrollan un buen papel, como “Paquito de Cuba” (Aplausos), entre otros muchos que podían estar y que no caben en este recinto (Aplausos).  ¡Por eso, en esta Asamblea está el pueblo de Cuba! (Aplausos prolongados.)

 Difícilmente olvidaremos aquellos días inciertos en que apenas dormimos y al despertar la primera mirada iba directo a las cifras de la COVID-19.

 Estoy bastante seguro de que ninguna simulación de Inteligencia Artificial podría resumir la proeza del pueblo cubano en los últimos años. La resistencia creativa de la gente de este país, su resiliencia, supera los límites de cualquier simulación o predicción. No hay algoritmo capaz de reflejar todo lo que vivimos. Eso solo puede ser sentido (Aplausos).

 ¡Cuba es un sentimiento, y es una fuerza capaz de enfrentar y vencer los peores vendavales!

 La economía mundial, incierta e inestable en todas las latitudes, plantea el primer y mayor desafío para el nuevo Consejo de Ministros, que debe contar con el acompañamiento fundamental de todos para enfrentar obstáculos y resolver ineficiencias.

 En lo inmediato, la dirección principal debe centrarse en la producción de alimentos, el aprovechamiento de las capacidades productivas ociosas, el incremento de los ingresos en divisas, las transformaciones que requiere la empresa estatal socialista, la eficiencia del proceso inversionista, la complementariedad de los actores económicos y la participación de la inversión extranjera.  Todo ello en función de incrementar la oferta de bienes y servicios y controlar la inflación, lo que se constituye en la principal prioridad de trabajo en la batalla económica.  Hay que asumir ese gigantesco desafío sin desalientos.

 Con el recrudecimiento del bloqueo, la crisis mundial y nuestras incapacidades la situación económica y social del país se ha complejizado mucho, y los sueños, planes y proyectos a los que nunca renunciaremos se ralentizan. A veces parece que nunca serán posibles.  Pero si repasamos la dinámica de los últimos cinco años, comprobaremos que, bajo las peores circunstancias y las más criminales presiones, nos convertimos en uno de los pocos países que se salvó a sí mismo de la pandemia con sus propios esfuerzos y talento.

 Cuando me preguntan de dónde saco el optimismo para enfrentar tantos problemas, yo pienso en esas proezas.  En eso y en cientos de soluciones y propuestas de soluciones que encuentro cada vez que veo a personas que invierten inteligencia y energías en el afán de encontrar soluciones a los problemas de su entorno, en lugar de llenarse de lamentos y acusaciones.

 Respeto profundamente el derecho de cada cual a expresar sus quejas, pero no puedo dejar de contrastar actitudes: la de los que critican del modo más efectivo, luchando, haciendo, mostrando o creando soluciones, y la de aquellos que solo ven los errores y las culpas de otros.

 Diputadas y diputados:

 En los últimos seis meses se han realizado en el país tres procesos de votación popular, todos en un contexto de aguda crisis y bajo el ataque de una campaña mediática orientada a imponer las matrices de un Estado fallido debido a un gobierno incapaz y a diseminar el odio.

 El verdadero enemigo de la nación cubana apuesta al estallido para apoderarse del país y devolverlo a la era neocolonial que ya sufrimos y conocemos, ese enemigo vio en cada una de las votaciones recientes: el Referendo del Código de las Familias, las elecciones para delegados y luego para diputados, un momento clave para el ataque a la legitimidad del Gobierno y cifró sus esperanzas en la posibilidad de un alto abstencionismo.

 La prueba más fehaciente de que esa era la idea fueron los titulares del día siguiente. Todos, prácticamente sin excepción, hablaban de abstencionismo histórico, aunque tanto el nivel de participación como el voto válido y el voto unido, estaban por encima de la media de otros modelos de democracia en el mundo.

 Los que vaticinaban una alta abstención, conscientes de que el viejo diseño de Lester Mallory de emplear la guerra económica a fondo para generar dificultades que induzcan a la apatía política, volvieron a quedarse con las ganas.

 Ese 75,8 % de participación no hubiera sido posible sin la confianza del pueblo en la Revolución. Y esa confianza se expresa en participación. Fue una muestra de civismo, pero también de patriotismo y, sobre todo, de conciencia política. ¡Ahora esa confianza no la podemos defraudar! Nos tiene que comprometer más a todos. Nos obliga a trabajar por todo el país, en representación de toda Cuba.

 Si trabajamos sistemáticamente en cada uno de los municipios o distritos, si acompañamos a las autoridades locales sin suplantar funciones, si seguimos escuchando a la gente y llevamos a instancias superiores problemas que sobrepasan las posibilidades de los territorios, estoy seguro de que lograremos avances cotidianos en la solución de estos asuntos.

 La transparencia de nuestro proceso electoral han tratado de negarla también, pero no tienen ni una sola prueba que pueda poner en duda su limpieza.

 Desde las propuestas de los precandidatos en los plenos de las organizaciones sociales y estudiantiles comienza a expresarse la transparencia, que prosigue con el análisis y aprobación de las candidaturas en las asambleas municipales.

Se demostró que cuando se interactúa constantemente con las bases populares, de las cuales todos somos parte y a las cuales nos debemos, podemos ayudar a resolver los problemas antes de que se hagan más graves e irritantes.

 ¿Cuántas dificultades y deficiencias acumuladas no se resolvieron en los días de intercambio con los electores? Por eso insisto en que debemos mantener y perfeccionar ese sistema de trabajo y que sea una prioridad de la nueva Legislatura.

 Hay que dar respuesta a todos los planteamientos hechos por el pueblo en los encuentros de las semanas previas al 26 de marzo y a los que se originarán después.

 El avance del país en medio de las profundas dificultades que generan los obstáculos externos a nuestra economía, pero también el burocratismo, la indiferencia o la corrupción –inaceptable por principio–, depende en mucho de que cada diputada y diputado asuma con entrega y compromiso, el histórico desafío que nos hemos planteado: ¡vencer al bloqueo sin esperar que lo levanten! (Aplausos.)

 Compatriotas:

 Me complace mucho ver cuánto se ha rejuvenecido nuestro Parlamento, cuando una de las mayores preocupaciones de los últimos meses y años es el envejecimiento poblacional y la alta emigración que involucra a los segmentos más jóvenes de nuestra sociedad.

 Quiero dar gracias a los jóvenes cubanos por la inspiración y el estímulo, pero también por la consagración y el ejemplo, que fueron decisivos para hacer posible todo lo que hemos logrado, lo que hemos avanzado en medio del vendaval de muchas crisis: la que nos inducen cuando nos bloquean; la que nos llega porque sí, porque vivimos dentro de un mundo en crisis, y la que generamos nosotros mismos con nuestras insuficiencias.

 Los jóvenes cubanos están entre los que hacen este país, los que sostienen esta Revolución y el sueño de lo que hacemos y haremos en el futuro.  Como todo el pueblo cubano, sufren las necesidades económicas y sus terribles consecuencias.  Pero son jóvenes también los que saltan por encima del bloqueo, de las carencias, los que hacen su día a día, con ideas de futuro, dispuestos a hacer de Cuba un país mejor, desde dentro o desde afuera.

 La idea de que siempre será posible levantar un país mejor jamás puede abandonarse, menos en los tiempos difíciles o bajo el influjo de los mensajes desalentadores. Los cubanos hemos aprendido a no darnos por vencidos, porque no vemos en la dificultad un obstáculo, sino un desafío. Y lo enfrentamos. Ese temple es una característica de nuestra idiosincrasia.

 Como expresé hace un año  hablando con jóvenes, en mis años de dirigente de la Unión de Jóvenes Comunistas, en una ocasión Fidel nos advirtió que en una Revolución asediada y bloqueada como la nuestra algunos compañeros se cansan, se burocratizan, pierden el entusiasmo de los primeros tiempos y que nosotros teníamos que hacer el papel de resorte, de estimuladores, revolucionando la Revolución.

 Fue en los noventa, años muy duros, con los precios disparados al infinito para lo poco que se podía comprar; con apagones mucho más largos que los actuales, aunque con pocas colas en las gasolineras porque casi nunca había combustible para servir.

 Nos preparamos entonces para la Opción Cero, pero jamás renunciamos a construir un país mejor.  Como el heroico pueblo vietnamita que, en medio de una guerra terrible, se planteaba levantar un Vietnam diez veces más hermoso.

 “Son los sueños todavía, los que tiran de la gente, /como un imán que los une cada día”, cantaba por aquellos años Gerardo Alfonso en un verso que define bellamente el afán colectivo de levantar un país mejor. Por eso puedo afirmar que lo podemos hacer mejor hoy y que mañana los jóvenes lo harán mejor aún, ¡porque quien nació de esos sueños no permitirá que sea de otra manera! (Aplausos.)

 Son los jóvenes los mejores revolucionarios porque reconocen las dificultades diarias y se enfrentan a ellas y tratan de cambiarlas, y lo logran muchas veces.  Porque a pesar de la adversidad siguen sonriendo, amando y creyendo en la posibilidad de un país mejor, a pesar de que algunos los conviden a no participar, a destruir, a odiar.

 Entienden que para que un mundo mejor sea posible hay que aceptar las diferencias del otro, ser inclusivos, abolir las discriminaciones de cualquier clase y comprender que la equidad es un valor de realización que merece cultivarse en cualquier sociedad.

 Lo demostraron defendiendo el Código de las Familias como algo propio y apoyando todas las batallas justas contra la exclusión y el acoso, porque son feministas, ambientalistas y antirracistas. Y renovaron la pasión por el béisbol nacional cuando se armó el Team Asere, del Clásico, sin dejar de seguir a sus equipos de fútbol y siguen bailando y disfrutando la mejor música cubana.

 A cada uno de nosotros, por nuestra parte, nos toca estimular que ese espíritu juvenil se exprese y que demuestren lo que pueden dar y lo que pueden aportar, evitando las manifestaciones que muchas veces afectan esas potencialidades y están relacionadas con la falta de atención, la vanidad, los celos, los prejuicios y, lo que es peor, esquemas mentales vencidos por el tiempo.

 Hay que convencer, pero sobre todo probarles a nuestros jóvenes que sí les será posible realizarse en su patria. Que propongan ideas, proyectos y prueben en la práctica su eficacia en función de un país mejor.

 Las medidas que se aprueben no pueden morir  por demoras injustificadas en su aplicación. La vida de cada persona no es eterna y el tiempo y las necesidades de todos taladran el espíritu de la nación. Cada vez que una solución aparezca, debemos colocarle delante la dinámica de lo urgente.

 Por otro lado, no podemos ser parte de la politización de la emigración cubana, con la que trafica el enemigo. Debemos defender una relación con los emigrados cubanos que les deje claro que admiramos sus triunfos y que su patria los respeta, los mira orgullosa y los espera de regreso, aspirando simplemente a que respeten y defiendan el suelo que los vio nacer y los formó con amor (Aplausos).

 No estoy hablando, por supuesto, de los que le han vendido el alma al diablo, lucrando con el dolor del pueblo cubano en patéticos shows macartistas. Hablo de esos que, viviendo en cualquier lugar del mundo, conservan el amor hacia su país de origen y los deseos de que progrese, a pesar de las montañas de obstáculos que les representa relacionarse con Cuba por diversidad de razones y sinrazones.

 Los que aquí estamos resistiendo y construyendo contamos con esos cubanos que no se avergüenzan de sus orígenes para ayudar a sostener la nación.

 El socialismo es lo más cercano que hay a la juventud, porque no es una obra acabada, se va haciendo todos los días y la energía y la ambición natural de los jóvenes son fundamentales en esa obra.

 Pero ¿por qué la Revolución?  ¿Por qué el socialismo?  A veces lo vemos como el fin, la meta.  La Revolución es el medio, es la vía de conquistar para todos el mayor grado de justicia social posible y también de felicidad.

 Eso no es posible lograrlo en otros sistemas, donde el bienestar se asocia a la opulencia, donde unos tienen muy poco o no tienen prácticamente nada porque otros se apropian de la mayor parte de la riqueza creada por los que menos tienen.

 El proyecto de país que nos hemos propuesto pretende encontrar una mejor sinergia, diferente a la de otros modelos, que conduzca a mayores niveles de equidad y de realización, tanto a nivel individual como colectivo, que tenga el sello de los valores que compartimos como sociedad y que además incorpore sostenibilidad y prosperidad. En un contexto tan adverso como en el que nos ha tocado vivir, tal idea puede sonar muy ambiciosa.

 Pero siempre es arduo cuando se emprende algo novedoso, más cuando se trata de construir un paradigma diferente de sociedad. Escasean los referentes para comparar, o los que sirven se ajustan en algún sentido, pero en otros carecen de compatibilidad por cuestiones culturales o axiológicas (relativo a la naturaleza de los valores). Que sea difícil, no nos puede conducir a pensar que es renunciable.  De imposibles está llena nuestra historia. Es una tradición superar retos; mientras más y mayores sean, más ímpetu y ansiedad por superarlos. ¡Tenemos que saber que podemos y que debemos lograrlo! (Aplausos.)

 No fue un milagro lo que nos trajo hasta este momento de la historia. Fue una Revolución que comenzó en 1868, peleando casi sin armas contra el imperio más poderoso de su época, por obtener independencia, soberanía y el fin de la esclavitud.

 Fue la pelea de un hombre menudo, enfermo y pobre, pero iluminado de ideas universales humanistas, para unir a todas las generaciones que no habían logrado cumplir aquellos sueños.

 Fueron otros hombres y mujeres que sufrieron la frustración de aquellos anhelos y le dieron continuidad al combate, entonces contra la nueva dependencia y otro gran imperio.

 Y fue una generación heredera de todas las que le antecedieron que resumió el legado en un afán libertario que conquistó por fin la independencia y la soberanía con las armas. Y en posesión definitiva de esas conquistas, se propuso y logró levantar una nación libre, respetada y admirada en el resto del mundo por su dignidad, su voz propia, su solidaridad con todas las causas justas y la educación y el talento de sus hijos.

 Es, en síntesis, un pueblo heroico que jamás se cansó de luchar y de cuyo heroísmo brotaron líderes que casi dos siglos después lo siguen inspirando.  Herederos de todos y enlace entre todas las generaciones emergen Martí y Fidel como símbolos de esa extraordinaria riqueza nacional.

 A Raúl, líder de la Revolución Cubana, continuador de las tradiciones de lucha y guía de quienes asumimos las más altas responsabilidades en el país, ¡gracias por el apoyo y la confianza que no defraudaremos jamás! (Aplausos.)

 ¡A Cuba, al pueblo cubano, nuestro reconocimiento por su valor, por su dignidad, por su fidelidad como principal protagonista de otro abril de victorias! (Aplausos.)

 Querido pueblo al que me enorgullece pertenecer, recibe el respeto, admiración y el inmenso cariño de quien se siente deudor siempre. Hoy ratifico que te serviré con pasión, compromiso, sin desgano, hasta las últimas consecuencias (Aplausos).

 Compañeras y compañeros, ustedes lo han dicho: ¡La unidad y la victoria son la esperanza, la unidad y la victoria son el presente y el futuro de la patria y el socialismo!

 ¡Patria o Muerte!

 ¡Venceremos!

 (Ovación.)

marzo 02, 2023

Círculo de Lectura # 167 – Marzo de 2023

Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en la clausura del Congreso Pedagogía 2003, en el teatro "Karl Marx", el 7 de febrero del 2003

 Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado

 Queridos educadores de los 40 países aquí representados;

 Distinguidos invitados:

 Siempre he pensado que la educación es una de las más nobles y humanas tareas a las que alguien puede dedicar su vida. Sin ella no hay ciencia, ni arte, ni letras; no hay ni habría hoy producción ni economía, salud ni bienestar, calidad de vida, ni recreación, autoestima, ni reconocimiento social posible.

 El acceso al conocimiento y la cultura no significa por sí solo la adquisición de principios éticos; pero sin conocimiento y cultura no se puede acceder a la ética. Sin ambos no hay ni puede haber igualdad ni libertad. Sin educación y sin cultura no hay ni puede haber democracia.

 Hace más de cien años José Martí afirmó categóricamente y sin réplica posible: "Ser culto es el único modo de ser libre".

 En nuestro país, al triunfo de la Revolución, el analfabetismo, aunque nuestro Ministro habló de 23,6 por ciento, yo, que nací en pleno campo y de mi infancia guardo no pocos recuerdos, puedo dar fe de que allí menos del 20 por ciento de los ciudadanos apenas sabían leer y escribir con muchas dificultades, y muy pocos llegaban al sexto grado. En la ciudad había más escuelas, era menor el número de analfabetos.

 Tales datos estadísticos tienen un valor muy relativo. Tratando de indagar sobre el número de graduados de sexto grado al triunfo de la Revolución, la cifra calculada apenas rebasaba las 400 mil personas, en una población de aproximadamente 7 millones de habitantes. ¡Y cómo sería aquel sexto grado! Los fríos números no suelen reflejar las realidades. En aquella época, por tanto, más del 90 por ciento de los ciudadanos, sumados los analfabetos totales y los funcionales, no rebasaban el sexto grado.

 No dispongo todavía con exactitud del número de graduados universitarios en 1959. Dudo mucho que pasaran de 30 mil.

 Después de más de cuatro décadas luchando, día tras día y año tras año, por la educación y superación de nuestro pueblo, buscando siempre la mayor calidad posible, hoy, con una población de más de 11 millones, son muy pocos los ciudadanos que no posean por lo menos 9 grados de escolaridad, mientras el número de graduados universitarios e intelectuales alcanza la cifra aproximada de 800 mil. Cuba ocupa hoy el primer lugar en el mundo —incluidos los países más desarrollados— en varios índices relacionados con la educación, como son, por ejemplo, el número de docentes per cápita, el número de alumnos por aula y los conocimientos de Lenguaje y Matemáticas de los niños de Primaria. Ninguno nos aventaja en otros índices como escolarización y retención escolar, porcentaje de graduados de sexto y noveno grados. Realmente en pocos países se presta tanta atención a la educación y la formación cultural de niños, adolescentes y jóvenes.

 Seríamos un ejemplo de vanidad, chovinismo, autosuficiencia e inmodestia si les dijéramos que estamos satisfechos de lo que hemos hecho. Nuestra educación tiene todavía muchas deficiencias y lagunas. Aun cuando observo que en nuestra Patria no existe un solo niño sin escuela o maestro, incluso si se trata de un solo alumno en los lugares más apartados de nuestras montañas; que tampoco hay un solo niño o adolescente con deficiencias físicas o retraso mental compatible con la posibilidad de estudiar que no cuente con una escuela especial a su alcance; que a pesar de que los centros de enseñanza superior se han multiplicado por más de veinte veces y existen cientos de miles de becas para aquellos que necesitan albergarse para estudiar; que a pesar de que jamás han faltado fondos para la educación y esta ha recibido atención priorizada; que contamos con cientos de miles de profesores, maestros y trabajadores al servicio de la docencia —entre los que sin duda se encuentran muchos de los mejores y más abnegados, consagrados y valiosos ciudadanos con que cuenta la Revolución—, no hemos sido capaces de alcanzar todavía un sistema educacional óptimo.

 Esto podría expresarse en el hecho real de que nuestros niños de Primaria, que hoy ocupan tan destacado lugar a nivel mundial, pueden adquirir y adquirirán tres veces más conocimientos de los que hoy alcanzan.

 Es conocido que la enseñanza secundaria, que en nuestro país comprende séptimo, octavo y noveno grados, constituye hoy un desastre en el área de la educación a nivel mundial. En esta edad crítica para los adolescentes, cuando más necesitan de educación esmerada y atención máxima, han prevalecido viejas concepciones, nacidas en sociedades elitistas y cuando la educación masiva, que hoy todos los países del mundo requieren, ni siquiera se soñaba.

 No pretendo poseer la exclusividad de la verdad, pero albergo la más profunda convicción de que el sistema imperante es descabellado.

 Se ha impuesto la superespecialización en esos grados y edades. Numerosos grupos de 25, 30 y a veces más alumnos son atendidos por un profesor que imparte sus conocimientos a 200 o más alumnos de varios grupos; no puede conocer siquiera los nombres de sus alumnos, el medio familiar y social en que viven, establecer contacto con sus padres, comprobar las características peculiares de cada uno de los estudiantes a los que imparte clases, ni ofrecer atención diferenciada a cada uno de ellos, siendo todos diferentes. El fraude escolar se multiplica y los conocimientos finales del estudiante apenas rebasan el 30 por ciento de los conocimientos establecidos por los textos, que se suponen esmeradamente elaborados.

 Debo añadir que al existir en nuestro caso, por tradición o exceso de complacencia, un acatamiento exagerado a lo que constituye una supuesta vocación única de los jóvenes, al preguntársele a cada uno de ellos, ya con doce grados de escolaridad, qué materia deseaba estudiar como aspirante a profesor, sus gustos no coincidían ni coincidirán jamás con la necesidad y frecuencia semanal de las asignaturas establecidas por el Programa. Invariable y eterno resultado: nunca alcanzaban los profesores.

 No ocurría así con la enseñanza primaria, en la que hasta el cuarto grado el educador transita con el mismo grupo, compartiendo entre dos la tarea en los grados quinto y sexto.

 Cambio abrupto y total del séptimo al noveno grado: si en la Primaria alguien se ocupaba de cada uno de ellos, en la Secundaria todos se ocupaban de todos y nadie de uno en particular.

 No se crea que resulta fácil ante los propios docentes abordar este tema. Como alternativa, hemos defendido la idea del profesor integral para los grados séptimo, octavo y noveno, capaz de impartir las asignaturas correspondientes a esos grados, excepto las de Idioma y Educación Física, transitando junto a sus alumnos los tres años y en proporción de un profesor por cada 15 alumnos.

 La idea ha sido y sigue siendo sometida a rigurosa prueba. Ante la necesidad de urgentes cambios, estamos preparando a miles de profesores emergentes, seleccionados en todo el país entre jóvenes con doce grados, consagrados hoy a estudios intensivos con notable entusiasmo.

 Nos reconfortan los resultados docentes obtenidos. Es igualmente muy alentador que muchos de los profesores, habituados a laborar bajo la concepción tradicional, se hayan ofrecido para impartir clases de dos, tres y más materias, incluso a ejercer como profesores integrales, lo que ha significado ya importantes avances, entre otros la reducción de las escaseces en las asignaturas de más frecuencia y menos atracción para la gran masa que ingresa en las carreras pedagógicas.

 En la enseñanza secundaria se aplicará rigurosamente la doble sesión y el suministro de alimentos a la hora de almuerzo, comenzando por la Capital de la República, donde todo siempre es más complicado.

 En la enseñanza media superior —diez, once y doce grados—, tanto básica como técnica profesional, se elaboran ideas que inevitablemente incluirán una combinación de profesores especializados con el principio de la atención diferenciada. Nadie piense que estas ideas reducirán el número de profesores o producirán excedentes entre los que hoy desempeñan sus funciones en las secundarias; por el contrario, se elevará el número de docentes en todos los niveles, y de ser necesario se crearán reservas, que entre otras cosas permitirán la constante superación del cuerpo de profesores.

 Invertí un mayor espacio en este punto por su enorme importancia en relación con la edad de mayor riesgo por la que deben pasar todos los niños, en un país donde el ciento por ciento de éstos cursan ese nivel de enseñanza. Aspiramos a que en éste los conocimientos se multipliquen por cinco.

 Lo dicho hasta aquí me permite afirmarles que en Cuba, donde ustedes nos hacen el honor de reunirse por octava vez, se está llevando a cabo una revolución verdaderamente profunda en el campo de la educación. Esta será fruto de la necesidad de enfrentar 44 años de bloqueo, guerra política y económica, incluidos más de diez años de período especial, al derrumbarse el campo socialista y desintegrarse la URSS.

 La vida nos condujo en los últimos tres años a una gran batalla de ideas y a la necesidad de profundizar en la visión crítica y no autocomplaciente de nuestra obra y nuestros objetivos históricos.

 Hay nuevas y más elevadas metas y una importante enseñanza. Estamos actualmente realizando programas que ni siquiera habríamos soñado en nuestros primeros años de jóvenes y radicales revolucionarios, cuando atacamos el Cuartel Moncada, desembarcamos del yate Granma y alcanzamos el triunfo en 1959 tras 25 meses de guerra.

 Vivir largos años y acumular tal experiencia no constituye un mérito de ninguno de los que sobrevivimos, sino más bien un privilegio en el que no poco influyó el azar.

 En el tiempo transcurrido, el mundo, su complejidad y sus problemas han cambiado mucho, y se han hecho más graves. Nuevas e insospechadas tecnologías también han surgido.

 Es cierto que erradicar el analfabetismo total en un año constituyó una proeza; hacerlo con el funcional llevó inevitablemente muchos años. Hoy, con un gran capital humano y en valores morales, gran espíritu internacionalista y una elevada cultura política, cualquier objetivo en la educación y la cultura, tanto artística como política, incluidos conocimientos básicos sobre la historia, la economía, las humanidades y las ciencias, está a nuestro alcance.

 Estas apretadas palabras sintetizan someramente la esencia de la revolución educacional que mencioné.

 Al contar hoy con medios fabulosos para trasmitir conocimientos y cultura, unido a la introducción de nuevos conceptos en la organización y el perfeccionamiento del sistema educacional, nada de extraño tiene que les haya hablado de multiplicar por tres, por cuatro y hasta por cinco, según el caso, los conocimientos que hoy reciben nuestros niños, nuestros adolescentes y nuestros jóvenes estudiantes.

 El futuro desarrollo de nuestra educación tendrá una enorme connotación política, social y humana. Tal vez sea, desde mi punto de vista, lo más importante que puedo decirles en este encuentro, si algún valor tienen mis palabras.

 Las ideas son hoy el instrumento esencial en la lucha de nuestra especie por su propia salvación. Y las ideas nacen de la educación. Los valores fundamentales, entre ellos la ética, se siembran a través de ella.

 La educación no se inicia en las escuelas; se inicia en el instante en que la criatura nace. Los primeros que deben ser esmeradamente educados son los propios padres, de modo especial las madres, a quienes por naturaleza les corresponde la tarea de traer los niños al mundo. Es imprescindible que ellas, ya adultas y madres, y también el padre, conozcan lo que debe o no hacerse con el niño, desde el tono de voz a emplear hasta cada uno de los detalles sobre la forma de atenderlo, todo lo cual influirá en la salud física y mental de éste. Entre otros deberes, jamás deberán descuidar la forma en que se le alimenta, ya que es decisivo en el desarrollo de su capacidad intelectual durante los primeros dos o tres años de su vida. De lo contrario, arribará al preescolar con una capacidad mental por debajo del potencial con que nació.

 Todo lo anterior se vincula estrechamente con lo que llamamos vías no formales de educación. Este decisivo sistema tiene la posibilidad de apoyarse en un factor natural tan extraordinario como el instinto materno.

 La educación —digámoslo con una frase fuerte— es lo que convierte en ser humano al animalito que nace con los instintos naturales que rigen el comportamiento de toda especie viviente.

 Los conceptos de igualdad, justicia, libertad y otros son relativamente recientes en la sociedad humana. Durante miles de años reinaron la esclavitud, la explotación, las desigualdades más crueles, abusos y crímenes de todo tipo contra los seres humanos. Aún perduran de una forma u otra, en la inmensa mayoría de los países del mundo.

 "Un mundo mejor es posible", han proclamado y repiten cada vez con más fuerza cientos de miles de intelectuales y dirigentes sociales. Ese mundo mejor, que dependerá de variados factores, no sería concebible sin la educación.

 Entre los más crueles sufrimientos que afectan a la sociedad humana —y lo menciono deliberadamente, como se explicará después— está la discriminación racial. La esclavitud, impuesta a sangre y fuego a hombres y mujeres arrancados de África, reinó durante siglos en muchos países de este hemisferio, entre ellos Cuba. Millones de nativos indios la padecieron igualmente.

 Mientras la ciencia de forma incontestable demuestra la igualdad real de todos los seres humanos, la discriminación subsiste. Aun en sociedades como la de Cuba, surgida de una revolución social radical donde el pueblo alcanzó la plena y total igualdad legal y un nivel de educación revolucionaria que echó por tierra el componente subjetivo de la discriminación, ésta existe todavía de otra forma. La califico como discriminación objetiva, un fenómeno asociado a la pobreza y a un monopolio histórico de los conocimientos.

 La discriminación objetiva, por sus características, afecta a negros, mestizos y blancos, es decir, a los que fueron históricamente los sectores más pobres y marginados de la población. Abolida aunque sólo fuera formalmente la esclavitud en nuestra Patria hace 117 años, los hombres y mujeres sometidos a ese abominable sistema continuaron viviendo durante casi tres cuartos de siglo como obreros aparentemente libres en barracones y chozas de campos y ciudades, donde familias numerosas disponían de una sola habitación, sin escuelas ni maestros, ocupando los trabajos peor remunerados hasta el triunfo revolucionario. Otro tanto ocurría con muchas familias blancas sumamente pobres, que emigraban del campo a las ciudades.

 Lo triste es observar que esa pobreza, asociada a la falta de conocimientos, tiende a reproducirse. Otros sectores, de clase humilde la inmensa mayoría, pero en condiciones mejores de vivienda y trabajo, así como mayores niveles de conocimientos, que pudieron aprovechar mejor las ventajas y posibilidades de estudios creadas por la Revolución e integran hoy el grueso de los graduados universitarios, tienden igualmente a reproducir sus mejores condiciones sociales vinculadas al conocimiento.

 Dicho con palabras más crudas y fruto de mis propias observaciones y meditaciones: habiendo cambiado radicalmente nuestra sociedad, si bien las mujeres, antes terriblemente discriminadas y a cuyo alcance estaban sólo los trabajos más humillantes, son hoy por sí mismas un decisivo y prestigioso segmento de la sociedad que constituye el 65 por ciento de la fuerza técnica y científica del país, la Revolución, más allá de los derechos y garantías alcanzados para todos los ciudadanos de cualquier etnia y origen, no ha logrado el mismo éxito en la lucha por erradicar las diferencias en el status social y económico de la población negra del país, aun cuando en numerosas áreas de gran trascendencia, entre ellas la educación y la salud, desempeñan un importante papel.

 Por otro lado, en nuestra búsqueda de la más plena justicia y de una sociedad mucho más humana, hemos podido percatarnos de algo que parece constituir una ley social: la relación inversamente proporcional entre conocimiento y cultura, y el delito.

 Sin tratar de exponer todavía con más extensión y profundidad este fenómeno, se ha podido ver que los sectores de la población que viven todavía en barrios marginales de nuestras comunidades urbanas, y con menos conocimientos y cultura, son los que, cualquiera que sea su origen étnico, nutren las filas de la gran mayoría de los jóvenes presos, de lo cual podría deducirse que, aun en una sociedad que se caracteriza por ser la más justa e igualitaria del mundo, determinados sectores están llamados a ocupar las plazas más demandadas en las mejores instituciones educacionales, a las que se accede por expediente y exámenes, donde se refleja la influencia de los conocimientos alcanzados por el núcleo familiar, y más tarde ocupar las más importantes responsabilidades, mientras otros sectores, con menor índice de conocimientos cuyos hijos suelen asistir por las razones expuestas a centros de estudio menos demandados y atractivos, estos constituyen el mayor número de los que desertan del estudio en el nivel medio superior, alcanzan un menor número de plazas universitarias y nutren en una proporción mayor las filas de los jóvenes que arriban a las prisiones por delitos de carácter común.

 La mayoría de estos últimos adicionalmente proceden de núcleos que se han disuelto y viven con la madre, con el padre, o con ninguno de los dos. No ocurre igual si el núcleo disuelto es de padres graduados en las universidades o son intelectuales.

 Como la educación es el instrumento por excelencia en la búsqueda de la igualdad, el bienestar y la justicia social, se puede comprender mejor por qué califico de revolución profunda lo que hoy, en busca de objetivos más altos, tiene lugar con la educación en Cuba: la transformación total de la propia sociedad, uno de cuyos frutos será la cultura general integral, que debe alcanzar a todos los ciudadanos. A tales objetivos se vinculan más de cien programas, que junto a la batalla de ideas se llevan adelante, algunos convertidos ya en prometedoras realidades.

 La propia vida material futura de nuestro pueblo tendrá como base los conocimientos y la cultura. Con ellos nuestro país, en medio de una colosal crisis económica mundial, avanza en distintos frentes. Estamos ya a punto de reducir a menos del tres por ciento el desempleo, lo que técnicamente se califica como un país de pleno empleo.

 Más de cien mil jóvenes entre 17 y 30 años que no estudiaban ni disponían de trabajo, hoy asisten de manera entusiasta a los cursos donde refrescan y multiplican sus conocimientos, por lo cual reciben una remuneración.

 Tal vez la más audaz decisión adoptada en fecha reciente ha sido la de convertir el estudio en una forma de empleo, principio bajo el cual se han podido dejar de utilizar 70 fábricas azucareras, las menos eficientes, cuyos costos en divisas convertibles superaban los ingresos que producían.

 La enseñanza de la computación se inicia en la edad preescolar. Se utilizan exhaustivamente los medios audiovisuales. Para el uso de estas técnicas, los paneles solares, con un costo y gasto mínimos, suministran la electricidad necesaria al ciento por ciento de las escuelas rurales que carecían de ella.

 Se crean nuevos canales educativos. A través de ellos, el programa Universidad para Todos imparte cursos de idiomas y otros muchos de variadas materias y creciente prestigio, aparte de programas escolares.

 Las Ferias anuales del Libro se realizan ya en las 30 mayores ciudades del país. Tiene lugar una explosión de la cultura artística. En 15 Escuelas de Instructores de Arte, casi 12 mil jóvenes cursan estudios después de rigurosa selección. Miles de trabajadores sociales se gradúan cada año.

 Créanme que me limito a citar un número muy reducido de programas; pero no debo dejar de señalar que la enseñanza de nivel superior ha dejado de tener por sede únicamente a las universidades. En todos los municipios del país se desarrollan escuelas donde se imparte estudios universitarios a jóvenes y a trabajadores, sin necesidad de moverse a las grandes ciudades. Apenas sin darnos cuenta, viejos conceptos acerca de la educación superior han desaparecido.

 Nuevas ideas e iniciativas se abren paso con impresionante fuerza.

 No sé qué les habrán explicado en este encuentro, ya que no he tenido el privilegio de participar en él por el excesivo trabajo y compromisos ineludibles en otras áreas. Gustoso, sin embargo, hice un recuento mental y escribí aceleradamente estas líneas, ya que los que dirigen el evento me hicieron, en nombre de ustedes, el honor de invitarme. Al escribirlas, les ahorré con seguridad horas de discurso, que en mi entusiasmo y amor por la educación habría podido generar aquí.

 Dije hace un buen rato que las ideas eran el más importante recurso para salvar la humanidad. No es porque crea idealistamente que las ideas obran milagros por sí solas. Simplemente proliferan y se multiplican en las épocas de crisis como una necesidad, y las preceden como las aves que anuncian las primaveras o los inviernos.

 Hoy el mundo se sumerge cada día más en una gran e inédita crisis. Toda la amargura que ustedes vienen expresando en cada encuentro y expresan cada vez más ante la negación de recursos para la más sagrada de las tareas que la humanidad demanda, la educación, tendrá su momento de premio, de luz y de esperanza.

 Por ello, no desalentarse jamás ni olvidar aquello que ya mencioné: "Un mundo mejor es posible." Se lo asegura alguien que ha vivido soñando y más de una vez ha tenido el raro privilegio de ver convertidos en realidades sueños que ni siquiera había soñado.

 ¡Muchas gracias!♦


 

 

septiembre 05, 2022

Síntesis y conclusiones del Círculo de Lectura Nº 161

 

Síntesis y conclusiones del Círculo de Lectura Nº 161

 

“Cubanidades”

 

Éste texto escrito por Atilio Borón, fue tomado de Cubadebate con fecha del 22 febrero 2020. Debido a su contenido, mantiene plena vigencia en la actualidad ya que describe lo que en Cuba se conoce como la “cubanía”, esa característica tan particular del pueblo cubano expresado en “cubanidades”. Está representado por su característica musical popular y clásica, por su literatura, su ciencia y conciencia que les permite tener un pensamiento crítico. Por su cultura y la integración cultural latinoamericana y caribeña con La Casa de las Américas. También expresada a través de su heroica resistencia al bloqueo. Es humor con su fina auto ironía, y es solidaridad infinita. Se refleja en Martí, Mella, Guiteras y el Ché, entre otros. Y es Fidel, por encima de todo. La especial característica de sus ciudades como La Habana, Santiago y Trinidad, entre otras. Es el Granma, es la Sierra Maestra, es Santa Clara y es Girón. Es la buena mesa desde los “moros y cristianos”, los frijoles y los tostones. Es mojitos, piñas coladas, rones y un buen tabaco. Su bella geografía, con sus costas de blancas arenas y de aguas turquesas. Es un país sin niños mendigando descalzos en la calle, donde hay educación universal y seguridad ciudadana. Han aprendido a “resolverlo” todo, desde reparar los viejos cadillac de los sesenta, hasta compartirse la escasa posibilidad de conectarse a la internet. Han demostrado su solidaridad con los pueblos de Angola hasta lograr  la derrota final del apartheid en Sudáfrica. Cuba también es solidaridad con la formación internacional de médicos en la ELAM. Tanta solidaridad se corresponde con las 114 embajadas de todo el mundo que están en La Habana. Es por esto que Cuba no está y nunca estará sola. Cuba es el “faro  socialista” que supo mantenerse firme ante el derrumbe de la Unión Soviética y ha permitido el gran avance democrático y progresista en toda Nuestramérica. Por todo esto, ¡con Cuba siempre!

 

Durante el posterior debate se comentaron algunas anécdotas de los compañeros que han tenido la oportunidad de viajar a Cuba y que han tenido la experiencia de ver cómo los cubanos realmente “lo resuelven todo”. Viajando en un taxi, un auto viejo de la década del cincuenta llamado “almendrón”, y ante la admiración de los pasajeros (Marce y Ale) por lo bien que funcionaba, el conductor cubano simplemente les contestó que: “tiene que andar”. Otro compañero relató que un cubano le dijo que: “lo mejor que nos pudo haber pasado era el bloqueo, porque así aprendimos a transformar una lata de atún en un carburador para el motor del auto”. Se comenta en general que ante tantas necesidades provocadas por el bloqueo, los cubanos han tenido que desarrollar todas sus mejores habilidades en base al ingenio, como por ejemplo que cada cubano que conduce una “bici taxi”, la construye él mismo con sus propios medios e invención, y es por eso que se pueden ver tantos modelos distintos. Eso también es parte de las llamadas “cubanidades”. Otra característica que llama la atención es que a pesar de las consecuencias económicas que genera el bloqueo, nunca se ha suspendido una feria del libro en Cuba.  En el marco del principio martiano de “ser cultos para ser libres”, una de las primeras tareas que se emprende al triunfo la Revolución, es la alfabetización, y que no se detiene ni se interrumpe a pesar de la invasión mercenaria por Playa Girón en el año 1961 hasta ser declarada a Cuba como el primer país libre de analfabetismo de América. Con motivo del reciente fallecimiento de Mijail Gorbachov, quien fuera el último dirigente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, se analizó que a pesar de la caída de la URSS y del campo socialista del este, y que se han entregado nuevamente al capitalismo, Cuba supo sobrellevar ésta catástrofe política permaneciendo bajo la conducción democrática de su Partido Comunista. Se recordó la capacidad estratégica del Comandante en Jefe Fidel Castro que ante la visita de Gorbachov a la isla para sugerirle que Cuba también se sumara a la “perestroika” y a la “glasnost”, Fidel se negó planteándole que se trataba una propuesta contra revolucionaria. Luego, y antes de que se produjera la caída del muro de Berlín Fidel, le manifestó a su pueblo que si algún día nos despertáramos con la noticia que se ha producido una gran contienda civil en la URSS, o incluso si nos despertáramos con la noticia que la URSS se desintegró, cosa que esperamos que no ocurra jamás, Cuba y la Revolución cubana seguirían luchando y seguirían resistiendo. Y así fue y así es. Hoy se ha avanzado en la construcción del socialismo en Nuestramérica bajo nuevos conceptos políticos, que se adecúan más a los actuales momentos históricos, donde Cuba y la Revolución cubana siempre ha sido el faro que ha echado luz a todos estos procesos como bien lo describe Atilio Borón en el texto que acabamos de leer.

 

Finalmente hemos acordado abordar para el próximo Círculo de Lectura un texto tomado de Cubadebate el 04 de julio de 2022, escrito por Randy Alonso Falcón, titulado “Imperio decadente”.

 

Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, 03 de septiembre de 2022


enero 10, 2022

Síntesis y conclusiones del Taller de Lectura Nº 153

Síntesis y conclusiones del Taller de Lectura Nº 153

“La vacuna cubana podría terminar salvando millones de vidas”

El texto fue tomado el 1 diciembre 2021 de la edición N° 440 de “Gracus” escrito por el escritor y periodista de los EEUU Branko Marcetic, quien también es editor de “Jacobín”, una voz destacada de la izquierda que ofrece un punto de vista socialista sobre política, economía y cultura. Su contenido se basa en el compromiso del gobierno cubano, que mediante el sector de la biotecnología del ministerio de la salud pública, ha permitido a Cuba ser el único país que a pesar de sus bajos recursos debido al inhumano bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, ha logrado no sólo desarrollar sus propias vacunas, sino también haber inoculado ya a la mayoría de sus habitantes y ofrecer además su asistencia a millones de personas en todo el mundo. De esta manera, a partir del 15 de noviembre pasado, Cuba ha podido reiniciar su economía, posibilitando nuevamente el ingreso del turismo internacional y la apertura de sus escuelas para los niños y los estudiantes en general. Haber podido desarrollar sus propias vacunas, no solo le ha permitido evitar la dependencia por la adquisición de ellas en otros lugares del mundo, sino que le ofreció la posibilidad de exportarlas y de esta manera obtener el ingreso de divisas que tanto lo necesitan. Esto, más allá de la solidaridad que siempre está presente, ya que entre otras acciones Cuba le donó ciento cincuenta mil vacunas a Vietnam, y ofreció gratuitamente el desarrollo propio de vacunas en países como Venezuela, Irán y Nigeria. Por otro lado, como la vacuna cubana es íntegramente producida por el sistema público de biotecnología, también lo es su distribución entre toda la población por parte del Estado, lo cual garantiza su gratuidad. De esta manera, Cuba es reconocida internacionalmente en este sector, ganando diez medallas de oro de la Organización de la Propiedad Intelectual de las Naciones Unidas, por haber desarrollado además la primera vacuna del mundo contra la meningitis B, y convertirse en el primer país en eliminar la transmisión madre-hijo del VIH y de la sífilis. Son todos logros del sistema socialista del pueblo y del gobierno cubano.

En el posterior debate se puso en valor el hecho que Cuba haya obtenido diez medallas de oro de la Organización de la Propiedad Intelectual de las Naciones Unidas (WIPO) por desarrollar, entre otras cosas, la primera vacuna del mundo contra la meningitis B. También se destacó cómo lamentablemente los científicos cubanos son discriminados por las grandes revistas especializadas, y que cuando Vérez Bencomo, ganador del Premio Nacional de Química de Cuba, quiso viajar a recibir un merecido premio en California, el Departamento de Estado de George W. Bush bloqueó su ingreso al país, manifestando quizá de esta manera un sentimiento de envidia y no querer reconocer que un pequeño país, pero Socialista como Cuba, pudiera alcanzar estos logros para el beneficio de su propio pueblo y para la humanidad toda. Finalmente se acordó que si el sector estatal de biotecnología de Cuba, único país de bajos recursos y bloqueado por el gobierno de los Estados Unidos, haya logrado desarrollar por sus propios medios cinco candidatos vacunales contra el virus del Covid-19, demuestra una enorme dignidad de su pueblo, su gobierno y su comunidad científica, además de cimentar la tan necesaria soberanía en ese sector, al producir además cerca del 70% de los ochocientos medicamentos que consumen los cubanos, en un mundo en que la salud, la medicina, y fundamentalmente la distribución de los medicamentos se ve fuertemente mercantilizada en beneficio de los sectores privados.

Por último se acordó abordar para los próximos tres Talleres de Lectura, el texto completo: “La historia me absolverá” de Fidel Castro Ruz. 

Grupo Bariloche de Solidaridad con Cuba, 08 de enero de 2022

 

enero 06, 2022

Taller de Lectura # 153 - Enero de 2022

Taller de Lectura # 153 - Enero de 2022  

“La vacuna cubana podría terminar salvando millones de vidas”

Branko Marcetic. Escritor y periodista EEUU. Editor de JACOBIN

1 diciembre, 2021 – Tomado de Gracus Edición 440

http://www.gracus.com.ar/2021/12/01/la-vacuna-cubana-podria-terminar-salvando-millones-de-vidas/

El sector de biotecnología y el compromiso del gobierno con la salud pública convierten hoy a Cuba en el único país de bajos recursos que hizo su propia vacuna. Pero los médicos de la isla no se contentan con haber salvado a la población cubana de la pandemia, sino que proponen extender su asistencia a millones de personas en todo el mundo.

 La cobertura de prensa de Cuba se centró la semana pasada en una serie de protestas contra el gobierno que finalmente no se realizaron. Mucha menos atención recibió un acontecimiento que podría tener un enorme impacto a nivel mundial: la campaña de vacunación de la isla.

 Después de doce meses difíciles, en los que una reapertura demasiado veloz llevó a una nueva ola de propagación del virus y al incremento de las muertes en todo el mundo, el éxito de las campañas de vacunación transformó la naturaleza de la pandemia. Hoy Cuba es uno de los pocos países de bajos ingresos que no solo vacunó a la mayoría de su población, sino que lo hizo con una vacuna propia.

 La saga indica una salida posible para los países en vías de desarrollo, que siguen luchando contra la pandemia en el marco de un apartheid de las vacunas. Además, prueba en términos más generales la potencialidad de una ciencia médica que no responde a las ganancias privadas.

 La apuesta más segura

 De acuerdo con la Universidad John Hopkins, mientras escribo estas palabras, el 78% de la población cubana completó el esquema de vacunación. De esa manera, la isla se posiciona en el noveno lugar del ranking mundial, por encima de países ricos como Dinamarca, China y Australia (Estados Unidos, con poco menos del 60% de la población vacunada, está en el puesto 56). El vuelco que provocó el inicio de la campaña de vacunación en mayo revivió la economía del país frente a las crisis gemelas de la pandemia y la intensificación del bloqueo estadounidense.

 Después de un pico de cerca de diez mil infectados y cerca de cien muertes diarias, los números empezaron a caer en picada. Una vez que el 100% de la población hubo recibido al menos una dosis, el 15 de noviembre el país reabrió sus fronteras al turismo, que representa aproximadamente un 10% de sus ingresos económicos y hace poco reabrió las escuelas. Esto convierte a Cuba en una caso atípico entre los países de bajos ingresos, que en conjunto vacunaron al 2,8% de sus poblaciones. El resultado obedece sobre todo al acaparamiento de dosis en el que incurrieron los países desarrollados y a la celosa vigilancia ejercida sobre los monopolios de patentes, que impide que los países más pobres desarrollen versiones genéricas de todas las vacunas, financiadas en última instancia con dinero del sector público.

 Clave en este sentido fue la decisión de Cuba de desarrollar sus propias vacunas, dos de las cuales —Abdala, bautizada en homenaje a un poema escrito por uno de los héroes de la independencia, y Soberana 2— fueron aprobadas oficialmente en julio y en agosto. En palabras de Vicente Vérez Bencomo, respetado director del Instituto Finlay, el país hizo una «apuesta segura» cuando decidió no acelerar el proceso de desarrollo de las vacunas. De esta forma, Cuba no solo logró evitar la dependencia de aliados más grandes, como Rusia y China, sino que garantizó la posibilidad de sumar un nuevo producto a sus exportaciones en un momento de enormes adversidades económicas.

 Los resultados están a la vista. Vietnam, con solo el 39% de su población completamente vacunada, firmó un acuerdo con Cuba para comprar 5 millones de dosis y su aliado comunista envió hace poco el primer lote de 1 millón, con 150 000 en concepto de donaciones. Venezuela (con el 32% de la población completamente vacunada) también acordó comprar un lote de la vacuna de tres dosis por un equivalente a 12 millones de dólares y empezó a administrarla hace poco, mientras que Irán (51%) y Nigeria (1,6%) firmaron un convenio con el país para desarrollar sus propias vacunas. Y, hace poco, Siria (4,2%) empezó a discutir con las autoridades cubanas la posibilidad de hacer lo mismo.

 Las dos vacunas son parte de un paquete de cinco vacunas que Cuba está desarrollando en este momento. Eso incluye una vacuna, única en su género, administrada por vía nasal, que en este momento atraviesa la fase II de las pruebas clínicas y que, según uno de los científicos que dirige la investigación, en caso de que se probaran su seguridad y su efectividad, sería de gran utilidad, pues la cavidad nasal es la principal vía de acceso del virus al cuerpo. En el mismo paquete se cuenta una vacuna de refuerzo, pensada sobre todo para quienes recibieron una vacuna distinta y testeada recientemente en turistas italianos. Desde septiembre, Cuba está en proceso de obtener la aprobación de sus vacunas por parte de la Organización Mundial de la Salud. Eso abriría la puerta a la generalización de su uso.

 Una vacuna diferente

 Según Helen Yaffe, profesor titular de Historia Social y Economía en la Universidad de Glasgow, más allá de su país de origen, son muchos los aspectos hacen de las vacunas cubanas un caso singular. En primer lugar está la decisión de buscar una vacuna mucho más tradicional, que funciona en base a proteínas, en vez de las más experimentales, basadas en la tecnología ARNm utilizada en las vacunas contra el COVID más conocidas, que contaba con solo algunas décadas de desarrollo antes de la irrupción de la pandemia.

 Eso hace que la vacuna cubana pueda ser conservada en un refrigerador común o incluso a temperatura ambiente, a diferencia de las condiciones de ultrafrío que requiere la vacuna Pfizer o las temperaturas bajo cero que exige la vacuna Moderna. «En el Sur Global, donde enormes porciones de la población no tienen acceso a la electricidad, [la refrigeración] es un obstáculo tecnológico suplementario», dice Yaffe.

 Además, como la tecnología ARNm nunca antes fue utilizada en niños, en el mundo desarrollado la diferencia en los ritmos de vacunación fueron considerables (las vacunas dirigidas a niños menores de cinco años todavía están en vías de desarrollo). Por el contrario, Cuba apuntó desde el comienzo a crear una vacuna que sirva en ambos casos. Este mes, más del 80% de la población isleña de dos a dieciocho años completó su esquema de vacunación.

 Mientras que, desde septiembre, casi el 70% de los niños de América Latina y el Caribe dejaron de asistir a la escuela, Cuba reabrió las aulas. Gloria La Riva, activista y periodista independiente que visitó Cuba todo el año y está en La Habana desde mediados de octubre, describió la reapertura de la Ciudad Escolar 26 de Julio.

«Es muy importante para las familias», dijo. «Todo el mundo siente un orgullo inmenso».

El poder de una medicina sin fines de lucro

Hay otro factor importante que hace que la vacuna cubana sea especial. «La vacuna cubana es producida íntegramente por el sistema público de biotecnología», dice Yaffe.

Si bien es cierto que en Estados Unidos y en otros países desarrollados la medicina que salva vidas resulta de la inversión pública, no por ello las empresas privadas dejan de sacar rédito y controlar la distribución. Pero el sector biotecnológico de Cuba es completamente estatal. Eso significa que Cuba desmercantilizó un recurso humano vital: es el opuesto exacto a lo que vivimos durante las últimas cuatro décadas de neoliberalismo.

Cuba viene invirtiendo miles de millones de dólares en la creación de una industria biotecnológica nacional, sobre todo a partir de los años 1980, cuando tuvo que reforzar el sector a causa de un brote de dengue y de las sanciones económicas impuestas por Ronald Reagan. A pesar del demoledor bloqueo de Estados Unidos, país responsable de un tercio de la producción farmacéutica mundial, el sector biotecnológico cubano logró prosperar: produce cerca del 70% de los ochocientos medicamentos que consumen los cubanos y ocho de las once vacunas que forman parte del programa nacional de inmunización del país, por no mencionar los cientos de vacunas que exporta cada año. Todos los ingresos que obtiene los reinvierte en el sector.

En referencia a la decisión de Cuba de desarrollar sus propias vacunas, Vérez Bencomo dice que «Todas las vacunas que resultan de la innovación científica son muy caras y son económicamente inaccesibles para el país».

En cualquier caso, Cuba es reconocida en el sector a nivel internacional. La isla ganó diez medallas de oro de la Organización de la Propiedad Intelectual de las Naciones Unidas (WIPO) por desarrollar, entre otras cosas, la primera vacuna del mundo contra la meningitis B. En 2015, Cuba se convirtió en el primer país en eliminar la transmisión madre-hijo del VIH y de la sífilis, gracias a sus drogas retrovirales y a su robusto sistema de salud pública.

En ese sentido, Cuba fue capaz de hacer lo impensable: desarrollar su propia vacuna y superar a una buena parte del mundo desarrollado en el combate contra la pandemia, todo a pesar de su tamaño, de sus ingresos reducidos y de la política de sofocamiento económico que llega del otro lado de la costa. Las campañas de solidaridad internacional también fueron fundamentales. Cuando el bloqueo de Estados Unidos provocó una escasez de jeringas que puso en peligro la campaña de vacunación en la isla, los grupos de solidaridad de Estados Unidos enviaron 6 millones de jeringas, el gobierno mexicano envió 800 000 y China otras 100 000.

Una fuente de esperanza

Aun así, el panorama es incierto. El uso de las vacunas en Venezuela fue objetado por los sindicatos de pediatras y las academias médicas y científicas, que recurren al mismo argumento que otros críticos: los resultados de las pruebas no fueron sometidos a un proceso de revisión por pares ni publicados en revistas científicas internacionales. La Organización Panamericana de la Salud convocó a Cuba a publicar sus resultados.

Por su parte, Vérez Bencomo culpa a la hostilidad que muestra la comunidad internacional contra Cuba. En una entrevista de septiembre, denunció que los científicos cubanos están siendo discriminados por las grandes revistas, a las que acusa de tener una larga trayectoria de rechazar la colaboración de los cubanos, aun cuando después publican investigaciones similares de colegas de otros países y de actuar como una «barrea que tiende a marginar el progreso científico logrado en los países pobres».

Es una denuncia muy grave en boca de un científico reconocido en todo el mundo. Ganador del Premio Nacional de Química de Cuba y de una medalla de oro de la WIPO, Vérez Bencomo dirigió un equipo junto al científico canadiense que desarrolló la primera vacuna semisintética del mundo, reduciendo los costos de inmunización contra la Haemophilus influenzae tipo B. Más tarde, cuando después de colaborar en el desarrollo de la vacuna contra la meningitis, quiso viajar a recibir un merecido premio en California, el Departamento de Estado de George W. Bush bloqueó su ingreso al país con el argumento de que su visita era «perjudicial para los intereses de los Estados Unidos». En 2015 recibió la Legión de Honor de manos del entonces ministro de Asuntos Sociales y Salud, que reconoció su obra y lo nombró «amigo de Francia» (en ese entonces, Vérez Bencomo se negó a dar una entrevista).

Aunque la recuperación de Cuba sugiere que la confianza de Bencomo y del gobierno cubano no es inapropiada, tal vez tenga que pasar un tiempo hasta que reciban el visto bueno de la comunidad científica internacional. Si eso sucede, sumaremos un buen argumento para impugnar el modelo de desarrollo de vacunas reinante en la actualidad, que, siguiendo el decálogo de las grandes farmacéuticas, sostiene que solo la competencia con fines de lucro es capaz de producir el tipo de innovación que el mundo necesita a la hora de salvar vidas.

Tal vez más importante todavía sea el hecho de que ayudará al mundo en vías de desarrollo a salir del agujero negro al que parece haberlo arrastrado la pandemia, y en el que está atrapado muchos meses después de que algunos países ricos completaron sus esquemas de vacunación. Los gobiernos occidentales siguen oponiéndose a los llamamientos del Sur Global a prescindir de las patentes y habilitar la fabricación o la compra de versiones genéricas de las vacunas. De esa manera, no solo vulneran a la mayoría de la población, sino que, irónicamente, nos ponen en peligro a todos, pues esas placas de Petri del tamaño de países enteros que crearon sus políticas, fomentan el desarrollo de nuevas mutaciones y de cepas resistentes a las vacunas. En ese sentido, todos deberíamos estar deseando que las vacunas de Cuba demuestren ser tan exitosas como afirman los científicos que las desarrollaron.

Traducción: Valentín Huarte